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El Gobierno reasignó 865 cupos para autos híbridos y eléctricos mientras prepara la licitación 2027

  • El Gobierno reasignó 865 cupos de importación que habían quedado vacantes dentro del programa para vehículos híbridos y eléctricos.
  • Ford, MG y Haval fueron las únicas marcas beneficiadas con esta redistribución.
  • Catorce automotrices quedaron fuera de la adjudicación, pese a haber presentado nuevos modelos para ingresar al programa.
  • La próxima licitación para 2027 mantendrá un cupo anual de 50.000 unidades.
  • El Ejecutivo evalúa elevar el precio máximo permitido para ampliar la oferta de vehículos elegibles.
  • También se analiza un esquema de cupos escalonados para distribuir las importaciones entre más marcas y reducir el impacto del arancel extrazona.

El Gobierno avanzó con una nueva reasignación del cupo de importación para vehículos híbridos y eléctricos correspondiente a 2025, al distribuir 865 unidades que habían quedado sin utilizar antes del vencimiento del plazo original. La medida se conoce mientras el sector automotor espera que la Secretaría de Industria y Comercio abra durante este mes la licitación para el cupo 2027, que mantendrá un esquema anual de 50.000 vehículos, aunque con posibles cambios en las condiciones de acceso.

La reasignación quedó formalizada mediante la Disposición 375/2026, publicada en el Boletín Oficial, y alcanzó exclusivamente a tres marcas: Ford, MG y Haval. El criterio de selección priorizó las unidades con fecha de arribo más cercana al puerto argentino y con menor precio de venta al público medido en dólares.

Ford obtuvo 432 cupos para la importación de la Territory híbrida, mientras que MG y Haval repartieron las 433 unidades restantes. En el caso de MG, la adjudicación permitirá el ingreso del nuevo HS híbrido, un SUV del segmento C que se incorporará próximamente a la oferta local. Haval, por su parte, sumará nuevas unidades del Jolion HEV Supreme.

La distribución mantuvo el criterio original establecido para el régimen de promoción, que divide en partes iguales las 50.000 unidades anuales entre las terminales agrupadas en Adefa y los importadores nucleados en Cidoa.

El remanente surgió porque parte del cupo autorizado originalmente no pudo concretarse dentro del plazo previsto, que vencía el 31 de enero de 2026. Para aprovechar esas unidades disponibles, en julio el Gobierno abrió una convocatoria extraordinaria destinada a completar las importaciones antes del cierre del año.

La normativa también estableció restricciones para acceder a esa reasignación. Las empresas que ya habían utilizado una prórroga que extendía el plazo de nacionalización hasta el 31 de julio perdieron prioridad en esta instancia, una condición que dejó fuera a varias automotrices que buscaban ampliar su participación.

En total, catorce marcas quedaron sin adjudicación. Entre ellas apareció BYD, que había presentado la solicitud más grande con 3.745 unidades, además de Audi, Wuling y varias marcas que pretendían incorporar nuevos modelos electrificados al programa.

Volkswagen Argentina había solicitado el ingreso de versiones microhíbridas del Audi A3 Sportback y del sedán A3, mientras que Stellantis propuso sumar un modelo totalmente eléctrico de Leapmotor. Ninguno de esos proyectos resultó beneficiado en esta redistribución, aunque las presentaciones anticipan el interés de las compañías por competir en la próxima convocatoria.

La lista de modelos rechazados también incluyó propuestas de Chevrolet, Suzuki, Renault, Chery, Changan, Omoda, Jetour, Ora y otras marcas que buscan ampliar la oferta de vehículos electrificados en el mercado argentino.

Mientras tanto, el foco del sector ya está puesto en la licitación correspondiente a 2027. El Gobierno prevé conservar el cupo anual de 50.000 unidades establecido por el Decreto 45/2025, pero aún debe resolver uno de los puntos más relevantes del esquema: el precio máximo FOB permitido para acceder al beneficio.

Actualmente ese límite se ubica en USD 16.000 por vehículo, aunque las terminales impulsan elevarlo hasta aproximadamente USD 25.000. Una modificación de ese tope ampliaría considerablemente el universo de modelos elegibles y abriría la puerta al ingreso de vehículos con mayor nivel de equipamiento y tecnología.

Uno de los casos más observados es el de Tesla. Si el precio máximo aumenta, la compañía podría incorporar unidades fabricadas en Shanghái, que presentan costos más competitivos que las producidas en Estados Unidos. En cambio, si el límite permanece en USD 16.000, la marca dependerá del cupo especial previsto para vehículos estadounidenses, un esquema más reducido y aún sujeto a definiciones comerciales.

Además del posible ajuste del precio máximo, la Secretaría de Industria y Comercio analiza implementar un sistema de cupos escalonados con distintos niveles arancelarios según el valor de los vehículos. El objetivo sería facilitar el ingreso de una mayor variedad de modelos reduciendo parcialmente el impacto del arancel extrazona del 35%, al tiempo que se buscaría distribuir las autorizaciones de manera más equilibrada entre un mayor número de marcas que en las convocatorias anteriores.