ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

Mendoza apuesta a Vaca Muerta con un proyecto de YPF por más de US$ 4.500 millones

  • Mendoza trabaja con YPF en un proyecto superior a los US$ 4.500 millones que contempla unas 480 perforaciones y busca acceder al RIGI.
  • Los estudios provinciales ampliaron casi tres veces el área prospectiva de Vaca Muerta en territorio mendocino.
  • El escenario medio estima 1.220 millones de barriles equivalentes de petróleo técnicamente recuperables, sin que ello implique reservas probadas.
  • La campaña exploratoria prevé cinco pozos no convencionales en Malargüe, distribuidos entre YPF y la UTE Quintana Energy-TSB.
  • La Provincia busca sostener los yacimientos convencionales mediante nuevas operadoras, tecnologías de recuperación mejorada y licitaciones continuas.
  • El proyecto de una nueva Ley de Hidrocarburos propone incentivos a la inversión, cambios en las regalías y mayores herramientas de control ambiental.

Mendoza busca ampliar su participación en el desarrollo energético argentino con una estrategia que combina exploración no convencional, incentivos para atraer capitales y una actualización de las reglas que regulan la actividad hidrocarburífera. La principal apuesta es el desarrollo de Vaca Muerta en el sur provincial, donde un proyecto de YPF superior a los US$ 4.500 millones contempla unas 480 perforaciones, aunque todavía necesita completar definiciones técnicas y administrativas para solicitar su incorporación al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

La iniciativa fue uno de los ejes de la participación mendocina en la AOG Patagonia 2026. Allí, el Gobierno provincial presentó los avances de los estudios geológicos, una campaña de cinco nuevos pozos y las medidas destinadas a sostener la producción de los yacimientos convencionales, en un intento por desarrollar nuevas fuentes de actividad económica y empleo sin abandonar las áreas maduras.

El gobernador Alfredo Cornejo explicó que la Provincia trabaja junto con YPF para avanzar en el proyecto y precisó que se estableció un plazo de tres meses para profundizar sus características y preparar la presentación al régimen nacional. El objetivo es completar las condiciones necesarias dentro de los tiempos previstos para acceder a sus beneficios.

Cornejo también defendió la necesidad de sostener acuerdos de mediano y largo plazo para impulsar sectores estratégicos. En ese sentido, planteó que el desarrollo energético, al igual que la minería, requiere políticas que trasciendan las diferencias políticas y permitan mantener previsibilidad para las inversiones.

Más superficie prospectiva y recursos por evaluar

Uno de los avances presentados por los equipos técnicos provinciales fue la ampliación de casi tres veces del área considerada prospectiva de Vaca Muerta en Mendoza. El resultado surgió del análisis de perfiles geológicos, antecedentes de pozos históricos y datos de producción, utilizados para construir una evaluación propia del potencial técnico y económico de la formación.

Según el estudio, el escenario medio estima alrededor de 1.220 millones de barriles equivalentes de petróleo de recursos técnicamente recuperables en el sector analizado del sur mendocino. La cifra constituye una referencia para orientar las decisiones de inversión, pero no representa reservas probadas ni garantiza que todos los recursos puedan explotarse comercialmente.

El director de Hidrocarburos, Lucas Erio, destacó que el trabajo busca reducir la incertidumbre geológica y económica. Para transformar esos recursos potenciales en reservas será necesario profundizar la exploración, sumar información productiva y determinar la viabilidad de cada desarrollo.

En paralelo, Mendoza prepara una campaña de cinco perforaciones no convencionales en Malargüe. Tres pozos estarán a cargo de YPF en el área CN VII A, mientras que los otros dos serán desarrollados por la unión transitoria de empresas integrada por Quintana Energy y TSB, en Cañadón Amarillo.

Los trabajos permitirán ampliar el conocimiento sobre la formación y evaluar las posibilidades de avanzar hacia proyectos de mayor escala. También existen iniciativas de otras empresas, entre ellas Quintana-TSB y TanGo, que buscan desarrollar áreas con potencial no convencional.

Durante la exposición se presentaron, además, resultados productivos de dos pozos perforados por YPF en Malargüe y comparaciones con desarrollos similares de Neuquén. Los análisis económicos expuestos contemplaron distintos escenarios y arrojaron valores actuales netos positivos, aunque la consolidación del potencial requiere nuevas evaluaciones.

Sostener el convencional y actualizar las reglas

La estrategia provincial también apunta a evitar una caída adicional de la actividad en los yacimientos convencionales, especialmente en la Cuenca Cuyana. Las cesiones y prórrogas vinculadas con el Plan Andes permitieron incorporar nuevas operadoras con proyectos destinados a recuperar producción, aplicar tecnologías de recuperación mejorada y extender la vida útil de áreas maduras.

A esa política se suma el sistema de licitación continua, mediante el cual Mendoza adjudicó nueve bloques hidrocarburíferos durante los últimos dos años. El Gobierno anticipó una nueva convocatoria que incluirá áreas con potencial no convencional.

En el plano normativo, la Provincia impulsa una nueva Ley de Hidrocarburos para reemplazar la legislación vigente desde 2006. El proyecto contempla incentivos para recuperar actividad en yacimientos maduros, mayor flexibilidad en las regalías para futuras inversiones y un régimen específico para concesiones no convencionales. También prevé fortalecer las obligaciones ambientales y los mecanismos de fiscalización.

El desafío será convertir los estudios geológicos y los recursos estimados en inversiones concretas, perforaciones y producción comercial. En ese camino, el proyecto de YPF, la campaña exploratoria y la reforma regulatoria constituyen los principales instrumentos con los que Mendoza busca ganar protagonismo en el mapa energético nacional.