

El Senado ratificó el acuerdo Unión Europea–Mercosur en medio de tensiones políticas y una carrera contra Uruguay
POLÍTICA Agencia de Noticias del Interior
- El Senado aprobó el acuerdo Unión Europea–Mercosur por 69 votos a favor y 3 en contra.
- El peronismo acompañó en general, aunque formuló críticas a la política económica y exterior del Gobierno.
- Solo tres senadores del PJ votaron en contra del tratado.
- La sesión estuvo marcada por una carrera política con Uruguay para ser el primer país en ratificarlo.
- Hubo tensiones reglamentarias cuando el oficialismo intentó acelerar la votación.
- Tras la sanción, el acuerdo quedó a la espera de su promulgación y reglamentación.
El Senado de la Nación aprobó por amplia mayoría el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, tras una sesión que se extendió durante cuatro horas y que combinó respaldo transversal, críticas al Gobierno nacional y un inesperado clima de competencia regional. Con 69 votos afirmativos y apenas 3 negativos, el entendimiento quedó convertido en ley, luego de más de dos décadas de negociaciones.
El oficialismo tuvo una participación moderada en el debate. El miembro informante fue el senador formoseño Francisco Paoltroni, quien calificó la jornada como “un día tan ansiado” para el país y sostuvo que la ratificación abre una etapa de desarrollo para las provincias y el “interior profundo”. Para el legislador, el tratado representa la culminación de 25 años de trabajo y un paso decisivo hacia una mayor inserción internacional.
Desde el peronismo, el acompañamiento no estuvo exento de cuestionamientos. El chaqueño Jorge Capitanich adelantó el respaldo de su bloque, aunque planteó observaciones vinculadas al impacto desigual que podría tener el acuerdo y a la necesidad de medidas complementarias para proteger sectores sensibles. En esa línea, aludió a cláusulas de resguardo negociadas por Brasil que, según señaló, la Argentina no incorporó con la misma firmeza.
Solo tres senadores votaron en contra: los bonaerenses Juliana Di Tullio y Eduardo “Wado” de Pedro, y la fueguina Cándida Cristina López, todos del peronismo. El resto del cuerpo acompañó la iniciativa. Desde el PRO, Martín Goerling destacó que se trata de una política de Estado que trascendió distintos gobiernos y celebró la ratificación como un hito con proyección estratégica.
A lo largo del debate, varios senadores pusieron el foco en los beneficios potenciales para las economías regionales. La libertaria Ivanna Arrascaeta, representante de San Luis, subrayó que el acuerdo puede convertirse en una “ventana de oportunidades” para provincias con perfil exportador. En contraste, el formoseño José Mayans advirtió que, sin un programa económico que fortalezca previamente a la industria y a las pymes, el tratado podría generar desventajas frente a competidores europeos, especialmente en licitaciones públicas.
El cierre del oficialismo estuvo a cargo de la senadora Patricia Bullrich, quien definió el acuerdo como el resultado de décadas de estrategia diplomática y lo vinculó con una visión que asocia comercio con mayor libertad y crecimiento.
Más allá del contenido del tratado, la sesión estuvo atravesada por una carrera política con Uruguay. Mientras los legisladores argentinos debatían, el Parlamento uruguayo avanzaba en el mismo trámite. En la Casa Rosada existía la intención de que la Argentina fuera el primer país del bloque en ratificarlo, y por ese motivo se modificó la fecha original del tratamiento al conocerse que Montevideo lo discutiría el mismo día.
Esa urgencia se tradujo en maniobras para acelerar la votación. En medio de la lista de oradores, el radical Maximiliano Abad mocionó votar de inmediato y continuar luego con las exposiciones. La propuesta generó un fuerte cruce reglamentario. Desde el peronismo denunciaron intentos de forzar los tiempos y cuestionaron el manejo de la sesión. La tensión escaló con intercambios ásperos entre Mayans y el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala.
Finalmente, Patricia Bullrich intervino para ordenar a su bloque y permitir que continuaran las exposiciones antes de votar. Sin embargo, mientras transcurría el debate, se conoció que el Parlamento uruguayo ya había sancionado el acuerdo, frustrando la aspiración argentina de encabezar la ratificación regional.
Con el resultado ya definido, Abdala se dirigió rápidamente a las oficinas administrativas para firmar la remisión de la ley al Poder Ejecutivo y acelerar su promulgación. “Nuestro sistema es más rápido”, deslizó ante la prensa, en un intento por sostener la competencia simbólica.
El acuerdo será publicado en el Boletín Oficial y formará parte del discurso del presidente Javier Milei en la apertura de las sesiones ordinarias. Con la ratificación parlamentaria cumplida, el foco se traslada ahora a la reglamentación y a la implementación efectiva de un tratado que promete reconfigurar el comercio entre ambos bloques y que, pese al respaldo mayoritario, dejó expuestas diferencias sobre su impacto económico.






Garavano reavivó el debate sobre la edad de imputabilidad y reclamó un régimen penal juvenil moderno

La IGJ pidió designar veedores en la AFA y la conducción de Tapia denunció una “operación política”











:quality(75):max_bytes(102400)/https://assets.iprofesional.com/assets/jpg/2024/12/588602.jpg)
Milei prepara una reforma tributaria para 2026 con eje en la eliminación del impuesto al cheque y las retenciones
:quality(75):max_bytes(102400)/https://assets.iprofesional.com/assets/jpg/2025/08/600928.jpg)
Febrero atípico para el mercado automotor: menos ventas, dudas fiscales y el impacto del dólar









