El consumo minorista sigue débil: las ventas pymes cayeron 5,6% interanual en febrero

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

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  • Las ventas minoristas pymes cayeron 5,6% interanual en febrero a precios constantes.
  • En la comparación mensual se registró una leve suba del 2,6% impulsada por la vuelta a clases.
  • El consumo acumula una caída del 5,2% en los primeros meses del año.
  • Seis de los siete rubros relevados mostraron retrocesos en sus ventas.
  • Los sectores más afectados fueron bazar y decoración, perfumería y alimentos.
  • Más de la mitad de los comerciantes considera que el contexto actual no es favorable para invertir.

Las ventas en los comercios minoristas de las pequeñas y medianas empresas volvieron a mostrar señales de fragilidad durante febrero, en un contexto en el que el consumo continúa sin consolidar una recuperación sostenida. De acuerdo con los últimos relevamientos del sector, las operaciones registraron una caída interanual del 5,6% a precios constantes, reflejando que la demanda sigue condicionada por el poder adquisitivo de los hogares y por un escenario económico aún incierto.

A pesar de esta baja en la comparación con el mismo mes del año anterior, el indicador mostró un leve repunte frente a enero. En la medición mensual desestacionalizada, las ventas aumentaron un 2,6%. Sin embargo, ese crecimiento no alcanzó para revertir la tendencia negativa acumulada en el inicio de 2026. En los primeros dos meses del año, el sector minorista acumula una contracción del 5,2%, lo que confirma que la recuperación del consumo sigue siendo lenta y desigual.

El relevamiento también reflejó cómo perciben la situación los propios comerciantes. Más de la mitad de los propietarios de locales, el 52,6%, consideró que el nivel de ventas se mantuvo estable respecto de febrero de 2025. No obstante, ese porcentaje representa una caída de seis puntos porcentuales en comparación con enero, lo que sugiere un deterioro en las expectativas del sector.

En paralelo, el 38,8% de los comerciantes señaló que sus ventas empeoraron en relación con el mismo mes del año anterior, ampliando el grupo de negocios que perciben una caída en la actividad. Este dato refleja que una parte significativa del comercio minorista sigue enfrentando dificultades para sostener su nivel de facturación.

Las expectativas hacia el futuro inmediato muestran un escenario dividido. El 46,6% de los comerciantes cree que la situación económica se mantendrá sin cambios durante los próximos doce meses. Por otro lado, el 42,9% confía en que habrá una mejora en la actividad, mientras que el 10,5% anticipa que el contexto podría deteriorarse aún más.

El análisis por rubros confirma que la retracción del consumo fue prácticamente generalizada. De los siete sectores relevados, seis registraron caídas interanuales en febrero. Entre los más afectados se destacaron los comercios de bazar y decoración, con una contracción del 14,4%, seguidos por el rubro perfumería, que retrocedió un 10,7%.

También se observaron caídas importantes en el segmento de alimentos y bebidas, que registró una baja del 8,7% interanual. Este dato resulta significativo debido al peso que este rubro tiene dentro del consumo cotidiano de los hogares.

El único sector que logró escapar a la tendencia negativa fue el de farmacias, que mostró un leve crecimiento del 0,3% respecto del mismo mes del año anterior. Sin embargo, este aumento resultó insuficiente para compensar las bajas registradas en el resto de los rubros comerciales.

La mejora mensual registrada en febrero estuvo vinculada principalmente con el inicio del ciclo lectivo. La compra de útiles escolares, mochilas, indumentaria y otros artículos relacionados con la vuelta a clases impulsó temporalmente la demanda en algunos segmentos del comercio.

No obstante, este repunte estacional no alcanzó para revertir la tendencia general del consumo. En un escenario marcado por ingresos ajustados, los hogares continúan priorizando el gasto en bienes esenciales y reducen o postergan la compra de otros productos.

El comportamiento de los consumidores también refleja un cambio en los hábitos de compra. Según los comerciantes, la demanda se volvió más selectiva, con clientes que comparan precios, buscan promociones y utilizan planes de financiación antes de concretar una adquisición.

Al mismo tiempo, los negocios minoristas continúan enfrentando una estructura de costos que presiona sobre sus márgenes de rentabilidad. El aumento de los gastos operativos, sumado a la carga tributaria, aparece entre las principales preocupaciones del sector.

El panorama también muestra cautela en materia de inversión. Más de la mitad de los comerciantes, el 57,6%, considera que el contexto actual no es adecuado para realizar nuevas inversiones o ampliar sus negocios. Solo el 15,5% interpreta que la situación podría representar una oportunidad para invertir, mientras que un 26,9% aún no tiene una posición definida.

De cara a los próximos meses, la evolución del consumo estará estrechamente ligada a la recuperación del poder adquisitivo de los salarios y a la estabilidad de los costos de reposición de mercadería. Para el comercio minorista, el principal desafío será sostener la actividad en un escenario donde la demanda continúa mostrando signos de fragilidad y la recuperación económica aparece, por ahora, como gradual e incierta.

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