El Bayern Múnich atraviesa una situación límite de cara a la vuelta de los octavos de final de la UEFA Champions League. Con las bajas por lesión de Manuel Neuer, Jonas Urbig, Sven Ulreich y Klanac, el cuerpo técnico recurrió a un arquero juvenil de apenas 16 años, Leonard Prescott. Sin embargo, su posible debut está condicionado por la legislación laboral alemana.
El principal obstáculo es la Ley de Protección del Empleo Juvenil de Alemania, que establece límites estrictos para menores de edad. En general, prohíbe trabajar después de las 20:00, aunque contempla excepciones para deportistas profesionales, siempre que la actividad no se extienda más allá de las 23:00.
Este punto resulta clave, ya que el partido frente a Atalanta comenzará a las 21:00. Cualquier demora, interrupción o una eventual prórroga podría dejar al club fuera del marco legal, complicando la participación del joven arquero.
Ante este escenario, la dirigencia del Bayern inició gestiones para obtener una autorización especial que le permita incluir a Prescott. El argumento central es la falta de arqueros disponibles por las múltiples lesiones, lo que configura una situación excepcional.
Incluso si el permiso es concedido y el juvenil suma minutos en el Allianz Arena, deberá cumplir con otra exigencia legal: un descanso mínimo de 14 horas tras la actividad. Esto implicaría que no podría entrenarse al día siguiente, a diferencia del resto del plantel.
Así, en medio de una crisis deportiva, el Bayern no solo enfrenta un desafío dentro de la cancha, sino también una carrera contrarreloj fuera de ella para poder contar con una solución de emergencia en el arco.



































