


Tensión global y diplomacia en jaque: Estados Unidos e Irán buscan un acuerdo en medio de amenazas cruzadas
INTERNACIONALES
Agencia 24 NoticiasEn un contexto internacional marcado por la desconfianza y los conflictos latentes, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, partió desde Washington rumbo a Pakistán con la expectativa de encauzar un proceso de negociación con Irán que, aunque frágil, podría abrir una ventana hacia la distensión.
Antes de despegar desde la base Andrews, el funcionario dejó en claro que la Casa Blanca apuesta a un entendimiento, pero no a cualquier costo. Aseguró que existe disposición al diálogo siempre que Teherán actúe con “buena fe”, y advirtió que cualquier intento de manipulación o incumplimiento será respondido con firmeza.
El eje de las conversaciones gira en torno a una propuesta estadounidense de 15 puntos, centrada principalmente en el control del programa nuclear iraní —en especial el nivel de enriquecimiento de uranio— y la reactivación de la libre circulación en el estratégico Estrecho de Ormuz, clave para el comercio energético global.
Desde Teherán, la respuesta llegó con una contraoferta de 10 puntos que eleva la tensión: exige el control del estrecho, la implementación de un sistema de peaje para los buques que lo atraviesen, el fin de las operaciones militares en la región y el levantamiento total de las sanciones internacionales.
A este escenario ya complejo se suma un foco crítico: el conflicto en Líbano. Las acciones militares de Israel contra Hezbollah, incluso tras la entrada en vigor de una tregua, generaron fuertes cuestionamientos. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, negó que el acuerdo incluyera al territorio libanés, lo que abrió una grieta interpretativa que complica aún más las negociaciones.
En ese marco, Vance adoptó un tono más moderado al señalar que podría tratarse de un “malentendido legítimo” por parte de Irán. Sin embargo, desde el país persa endurecieron su postura: fuentes oficiales anticiparon que no participarán del diálogo si no se garantiza un alto el fuego en Líbano.
El propio presidente iraní, Masoud Pezeshkian, expresó públicamente que los ataques israelíes vuelven “inviable” cualquier intento de negociación, reforzando la incertidumbre sobre el futuro inmediato del proceso.
Las conversaciones se desarrollan en Islamabad, bajo un fuerte hermetismo. Si bien no hubo confirmación oficial del lugar exacto, el desalojo del hotel Serena —ubicado en la denominada “Zona Roja”, de máxima seguridad— y la declaración de un feriado excepcional alimentaron las versiones sobre el operativo diplomático.
El formato elegido será indirecto: las delegaciones no se verán cara a cara, sino que intercambiarán propuestas a través de mediadores pakistaníes, replicando experiencias previas impulsadas por Omán.
Mientras tanto, la capital pakistaní amaneció prácticamente paralizada. Un despliegue inusual de fuerzas de seguridad, cortes de calles y controles estrictos reflejan la magnitud del encuentro. En un clima de máxima cautela, el mundo observa si esta nueva instancia diplomática logra romper el estancamiento o si, por el contrario, profundiza una crisis que ya tiene impacto global.













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