Argentina endurece su postura frente a Irán y declara terrorista a la Fuerza Quds
- La Argentina declaró terrorista a la Fuerza Quds y a trece individuos vinculados al grupo iraní.
- La medida incluye sanciones financieras y restricciones operativas mediante el RePET.
- El Gobierno recordó el rol de la Fuerza Quds en los atentados de 1992 y 1994.
- Ahmad Vahidi, acusado por la AMIA, volvió a ser señalado por su ascenso en Irán.
- Se destacó la presencia operativa de la Fuerza Quds en América Latina, especialmente en Venezuela.
- La decisión refuerza el alineamiento del gobierno de Milei con la agenda internacional antiterrorista.
El gobierno nacional dio un paso de alto impacto político y diplomático al declarar a la Fuerza Quds —una división clave de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán— como organización terrorista, junto con trece individuos vinculados a su estructura operativa. La decisión fue oficializada mediante un comunicado de la Oficina del Presidente y se inscribe en una estrategia más amplia de alineamiento con estándares internacionales en la lucha contra el terrorismo y su financiamiento.
Según el texto oficial, la Fuerza Quds es una unidad especializada en la planificación, entrenamiento y ejecución de ataques terroristas fuera del territorio iraní. En ese marco, el Gobierno recordó que la Argentina fue víctima directa de sus operaciones durante la década de 1990, a través de los atentados contra la Embajada de Israel en 1992 y contra la AMIA en 1994, los dos ataques terroristas más graves de la historia nacional, que aún permanecen impunes.
La resolución implica la incorporación formal de la Fuerza Quds al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET). Esta inclusión habilita la aplicación de sanciones financieras, restricciones operativas y medidas de control destinadas a limitar su capacidad de acción y a proteger al sistema financiero argentino de eventuales maniobras de lavado o financiamiento ilícito. La decisión fue adoptada de manera coordinada entre la Cancillería, el Ministerio de Seguridad Nacional, el Ministerio de Justicia y la Secretaría de Inteligencia de Estado, bajo el impulso directo del presidente Javier Milei.
El comunicado también volvió a poner el foco sobre Ahmad Vahidi, quien comandó la Fuerza Quds entre 1989 y 1998 y es uno de los principales acusados por el atentado contra la AMIA. Sobre él pesa una alerta roja de Interpol, pero el texto oficial subrayó que el régimen iraní no solo se negó a colaborar con su juzgamiento, sino que lo ascendió dentro de la estructura militar, al designarlo comandante adjunto de la Guardia Revolucionaria Islámica. Vahidi ya figura incluido en el RePET, lo que refuerza su condición de objetivo prioritario para las autoridades argentinas.
Más allá de los antecedentes históricos, el Gobierno destacó la proyección actual de la Fuerza Quds en América Latina. De acuerdo con reconstrucciones de inteligencia, esta división actúa como el brazo operativo externo de la Guardia Revolucionaria para guerras asimétricas y operaciones de inteligencia militar. En Venezuela, su máxima autoridad sería Ahmad Asadzadeh Goljahi, un oficial que administra la presencia de la unidad en el país caribeño y que, además, gerencia el denominado Departamento 11000, una subunidad señalada por su participación en complots terroristas en distintos países.
Ese departamento quedó bajo la lupa internacional luego de que, en noviembre pasado, las autoridades mexicanas frustraran un intento de asesinato contra la embajadora israelí en ese país, Einat Kranz Neiger. La operación fue atribuida a Hasan Izadi, otro agente iraní que actuaba en la región. Asadzadeh Goljahi también estaría vinculado al Departamento 840, señalado como el centro de operaciones encargado de asesinatos selectivos en el exterior, con misiones de represalia tras la muerte de Qassem Soleimani en 2020.
La estrategia de la Fuerza Quds en América Latina incluye, según los informes, el uso de organizaciones civiles y culturales como fachadas. Asadzadeh Goljahi es, además, Director Ejecutivo de la Asociación de Amistad Irán y América Latina, un organismo señalado como plataforma de penetración regional. Otro actor clave es Mostafa Shanghaghi, agente de la Fuerza Quds que opera bajo cobertura diplomática en la embajada iraní en Caracas y que mantiene vínculos estrechos con el gobierno de Nicolás Maduro.
En el cierre del comunicado, la Oficina del Presidente remarcó que Milei mantiene un “compromiso inquebrantable” de identificar y sancionar a las organizaciones terroristas, y recordó decisiones recientes en la misma línea, como la inclusión de Hamás, el Cártel de los Soles y distintos capítulos de la Hermandad Musulmana. Con esta medida, el Gobierno busca enviar una señal clara tanto hacia el escenario interno como al plano internacional: la Argentina vuelve a colocar la lucha contra el terrorismo en el centro de su agenda de seguridad y política exterior.