Petri cargó contra la oposición y los sindicatos y defendió la reforma laboral como eje del cambio económico
- Petri acusó a la oposición y al sindicalismo de intentar desestabilizar al Gobierno
- Defendió la reforma laboral como herramienta para modernizar el mercado de trabajo
- Cuestionó a los gremios por priorizar sus recursos y no representar a los trabajadores
- Señaló que casi la mitad del empleo es informal y carece de derechos básicos
- Vinculó las reformas con un escenario de crecimiento económico para 2026
- Destacó el acuerdo con Estados Unidos como un impulso para el empleo y las inversiones
El diputado nacional de La Libertad Avanza, Luis Petri, endureció su discurso frente a la oposición política y el sindicalismo al sostener que, durante el debate de las reformas impulsadas por el Gobierno de Javier Milei, existieron intentos de desestabilizar a la administración nacional. En ese marco, el legislador defendió con firmeza la reforma laboral y cuestionó el rol que cumplen las organizaciones gremiales en el actual mercado de trabajo.
Según planteó, buena parte de la dirigencia sindical dejó de representar los intereses de los trabajadores para concentrarse en la preservación de estructuras y recursos propios. En su análisis, la resistencia a los cambios no responde a la defensa del empleo sino al temor de perder poder y financiamiento. “Se protege un esquema laboral que ya no existe”, afirmó, al comparar el funcionamiento de algunos sindicatos con sectores productivos que quedaron fuera de época.
Uno de los ejes centrales de sus críticas fue el nivel de informalidad laboral. Petri señaló que cerca del 43% de los trabajadores se encuentra fuera del sistema formal, sin aportes previsionales ni cobertura ante accidentes o enfermedades laborales. A su entender, ese dato expone una contradicción profunda: mientras se proclama la defensa de los derechos laborales, millones de personas permanecen excluidas sin que exista una reacción proporcional del sindicalismo.
En ese sentido, sostuvo que el mercado de trabajo argentino arrastra un estancamiento de más de una década. De acuerdo con su diagnóstico, el empleo privado no logró expandirse de manera significativa en los últimos 15 años, mientras que el crecimiento se concentró en el sector público. Para el diputado, esa dinámica terminó por consolidar un esquema rígido que desalienta la creación de puestos formales y empuja a amplios sectores hacia la informalidad.
La reforma laboral impulsada por el Gobierno aparece, en la mirada de Petri, como una herramienta clave para revertir ese escenario. El legislador consideró imprescindible modernizar las reglas de contratación y reducir las barreras que dificultan el ingreso al empleo registrado. También cuestionó los aportes sindicales obligatorios, al señalar que muchos trabajadores se ven forzados a financiar organizaciones que no sienten como propias.
Más allá de la discusión laboral, Petri elevó el tono político al asegurar que durante 2025 el Congreso exhibió una actitud que calificó como “errática y golpista”. Según afirmó, hubo sectores que buscaron quebrar el equilibrio fiscal con el objetivo de debilitar al Ejecutivo y generar incertidumbre económica. En esa línea, vinculó esas conductas con intentos de frenar inversiones y erosionar la confianza en el rumbo económico.
Pese a ese escenario, destacó que el oficialismo logró avanzar con iniciativas clave, como la Ley de Bases, y sostuvo que el contexto político actual ofrece mejores condiciones para profundizar las reformas estructurales. A su juicio, el respaldo social al programa económico y la consolidación del orden fiscal abren una etapa distinta para la agenda del Gobierno.
En el plano económico, Petri se mostró optimista respecto del futuro inmediato. Proyectó un crecimiento de al menos 5% para 2026 y lo asoció tanto a las reformas internas como al acuerdo comercial recientemente anunciado con Estados Unidos. Según explicó, ese entendimiento puede convertirse en un factor decisivo para atraer inversiones, ampliar exportaciones y dinamizar el mercado laboral.
Desde su perspectiva, la combinación de apertura económica, previsibilidad macroeconómica y cambios en la legislación laboral permitirá sentar las bases de un nuevo ciclo de crecimiento. En ese marco, el diputado insistió en que la discusión de fondo no es ideológica, sino práctica: cómo generar empleo genuino y sacar de la informalidad a millones de trabajadores que hoy quedan al margen del sistema.