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Milei restituyó el sable corvo a los Granaderos y reivindicó su valor como símbolo de la libertad

  • El Presidente encabezó la restitución del sable corvo al Regimiento de Granaderos en San Lorenzo.
  • Milei presentó la gesta sanmartiniana como una revolución que rompió un orden injusto y estancado.
  • El sable fue definido como un símbolo central de la libertad y de la identidad nacional.
  • La custodia exclusiva quedó formalizada por decreto del Poder Ejecutivo.
  • La medida enfrenta una causa judicial que continúa en trámite, aunque sin suspensión vigente.
  • El Gobierno sostiene que la decisión refuerza la conservación del patrimonio histórico.

El presidente Javier Milei encabezó este sábado en San Lorenzo el acto oficial de entrega del sable corvo del general José de San Martín al Regimiento de Granaderos a Caballo, en el mismo escenario donde, el 3 de febrero de 1813, las fuerzas independentistas obtuvieron su primer triunfo decisivo frente a las tropas realistas. La ceremonia combinó una fuerte carga simbólica, un mensaje político explícito y la reafirmación de una decisión administrativa que generó debate y derivó en una disputa judicial todavía en curso.

Durante su discurso, Milei definió la gesta sanmartiniana como una revolución en sentido pleno. Afirmó que la independencia no fue solo una ruptura política, sino una transformación profunda frente a un orden que describió como estancado, injusto y diseñado para preservar privilegios. En esa línea, sostuvo que la revolución “enderezó lo que estaba invertido” y permitió que, en pocas décadas, el país se consolidara como una nación próspera, superando al imperio del que se había desprendido.

El Presidente apeló a ese pasado para trazar un paralelismo con el presente. Señaló que la actitud libertadora, orientada a romper cadenas y corregir distorsiones, debe seguir guiando las decisiones actuales del Estado. En ese marco, otorgó al sable corvo un significado que excede lo histórico: lo definió como el símbolo material más poderoso de la Nación y como un recordatorio de que la libertad exige sacrificios, pero habilita logros trascendentes.

Milei también realizó un recorrido por la historia del sable, desde las campañas libertadoras hasta su derrotero institucional. Recordó que fue custodiado por los últimos granaderos vivos durante el regreso de los restos de San Martín al país, en 1880, y mencionó la disolución y posterior recreación del Regimiento. En uno de los pasajes más críticos de su exposición, calificó como actos de terrorismo contra el patrimonio nacional los robos sufridos por el sable en la década del sesenta, durante gobiernos democráticos, y cuestionó decisiones posteriores que, a su entender, relativizaron la gravedad de esos episodios.

La restitución al Regimiento de Granaderos se formalizó mediante un decreto que establece su custodia exclusiva por parte de la unidad militar. El Gobierno argumentó que la medida busca reforzar la seguridad, garantizar la conservación del bien y asegurar una administración responsable de uno de los símbolos centrales de la historia argentina. Además, invocó las facultades constitucionales del Poder Ejecutivo para administrar los bienes del Estado y subrayó la necesidad de honrar los valores de soberanía, independencia y libertad.

La decisión no estuvo exenta de controversias. En las semanas previas al acto, descendientes de la familia Rosas presentaron una acción judicial para frenar el traslado, alegando que se vulneraba el destino original del sable al momento de su donación al Estado. La causa recayó en el Juzgado Contencioso Administrativo Federal 12, que rechazó la suspensión provisoria solicitada y consideró que, en esta etapa inicial, no existían elementos suficientes para limitar la decisión oficial. No obstante, la jueza habilitó la investigación de fondo y solicitó información detallada sobre las condiciones de custodia y exhibición.

Más allá del debate judicial, el acto en San Lorenzo tuvo un marcado tono ceremonial. Antes de las palabras del Presidente se realizó una reconstrucción precisa del combate de 1813, con tropas uniformadas de época y maniobras coreografiadas. Milei asistió acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y por autoridades nacionales y provinciales. Tras la ceremonia, un desfile de granaderos y la participación de agrupaciones tradicionalistas completaron una jornada que buscó unir historia, simbolismo y decisión política.