Santa Fe suma poder de fuego contra los incendios: presentó un avión hidrante y un helicóptero equipado
La provincia de Santa Fe incorporó nuevas herramientas para fortalecer su capacidad de respuesta frente a incendios forestales y rurales. El gobernador Maximiliano Pullaro presentó este martes, en el Aeropuerto Internacional Rosario "Islas Malvinas", un avión hidrante adquirido por la Provincia y un helicóptero que fue recuperado y equipado especialmente para intervenir en emergencias.
Con la incorporación de ambas aeronaves, Santa Fe cuenta por primera vez con una flota aérea propia destinada específicamente al combate de incendios. Los equipos realizaron sus primeras pruebas operativas el lunes sobre el río Paraná, frente a las costas de Rosario.
Una inversión para anticiparse al fuego
Pullaro explicó que la decisión de incorporar el avión hidrante surgió a partir de la experiencia acumulada durante distintos incendios de gran magnitud registrados en el territorio provincial.
Entre los episodios que impulsaron la medida se encuentra un incendio que obligó a mantener durante seis días un operativo activo en las cercanías de Cayastá.
El gobernador destacó que la cercanía del río Paraná con buena parte del territorio provincial ofrece una ventaja estratégica para utilizar aeronaves capaces de abastecerse directamente desde cursos de agua.
La inversión realizada por Santa Fe para adquirir y equipar el avión alcanzó los 5,7 millones de pesos, según se informó durante la presentación.
La intención oficial es contar con recursos propios que permitan actuar con mayor rapidez frente a incendios y reducir el tiempo de respuesta durante las primeras horas de una emergencia.
Un avión que carga agua sin aterrizar
El nuevo avión es un Air Tractor Fire Boss, una aeronave anfibia especialmente diseñada para combatir incendios.
Una de sus principales características es que puede cargar hasta 3.000 litros de agua directamente desde ríos, lagunas, lagos y embalses, sin necesidad de regresar a una pista para reabastecerse.
El piloto Gustavo González explicó que la aeronave puede realizar la maniobra mientras se desplaza sobre la superficie del agua a una velocidad de entre 50 y 60 nudos.
El procedimiento de carga demora aproximadamente entre 20 y 30 segundos, dependiendo del volumen de agua requerido.
Una vez cargada, la aeronave puede descargar los 3.000 litros de una sola vez o distribuirlos en diferentes líneas sobre el área afectada. La modalidad se define en función de las instrucciones del responsable del operativo y de las características del incendio.
Un helicóptero para llegar donde el avión no puede
La segunda aeronave presentada es un helicóptero Helibras AS 350 B2 que se encontraba fuera de servicio y fue recuperado por la Provincia.
La aeronave recibió además un helibalde, un sistema que le permite transportar y descargar agua sobre sectores afectados por el fuego.
Su capacidad de carga ronda los 900 litros y representa una alternativa especialmente útil en terrenos donde un avión hidrante no puede operar o cuando no existe una fuente de agua cercana.
Una de las ventajas del helicóptero es su capacidad para abastecerse en lugares de menor tamaño. Según explicó González, incluso puede utilizar piscinas para cargar agua cuando las condiciones del incendio lo requieren.
Esto amplía las posibilidades de intervención en zonas alejadas de ríos, lagunas o lagos.
Una estrategia que depende de la coordinación
Desde el Gobierno provincial remarcaron que las aeronaves forman parte de un sistema más amplio y que su funcionamiento depende de la coordinación con los equipos que trabajan en tierra.
Protección Civil, Bomberos Zapadores, Bomberos Voluntarios, fuerzas policiales y otros organismos participan de los operativos terrestres. En las intervenciones sobre cursos de agua también puede colaborar la Prefectura Naval.
La tarea de las aeronaves consiste en complementar ese despliegue y atacar los focos de incendio en los lugares donde su utilización resulte más efectiva.
González explicó que tanto el avión como el helicóptero son herramientas diferentes, destinadas a resolver necesidades específicas. Por eso, la coordinación entre los equipos resulta determinante para establecer cuándo, dónde y cómo realizar las descargas.
Con esta incorporación, Santa Fe busca mejorar su capacidad de prevención y respuesta frente a incendios y aprovechar especialmente la disponibilidad de fuentes de agua como el río Paraná para acelerar las tareas de combate.