Guzmán, asediado por la presión interna: el kirchnerismo, Pesce y Massa le marcan la cancha

ECONOMÍA 14 de junio de 2022 Por Claudio Zlotnik*
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Martín Guzmán pareció ganar una dosis de oxígeno interno tras la abrupta eyección de Matías Kulfas del gabinete, luego del cruce con la vicepresidenta. Por una vez, el ministro de Economía salió del foco sobre su cuestionada gestión. La paz duró poco.

El titular del Palacio de Hacienda volvió a quedar bajo el radar a mitad de la semana pasada, cuando se inició una corrida financiera contra los bonos en pesos que el Tesoro licita cada dos semanas, y que resultan clave para el funcionamiento de la economía y por el impacto que tienen sobre el mercado cambiario.

Los dólares libres escalaron hasta $18 en apenas dos ruedas y el contado con liqui -por caso- terminó la semana en $227, apenas por debajo del récord.

La ola de ventas de papeles en pesos le valió al ministro un cortocircuito con el presidente del Banco Central, Miguel Pesce. Como publicó en exclusiva iProfesional, el banquero central le reclama a Guzmán una urgente suba de las tasas de interés en las licitaciones de la Tesorería para evitar una aceleración de la corrida.

Guzmán, en la mira de Pesce y Massa

Pesce no es el único que no tiene entre ceja y ceja: el presidente Alberto Fernández escuchó serias críticas a la gestión de Guzmán por parte de Sergio Massa. El titular de Diputados acompañó a Alberto Fernández en su viaje a la Cumbre de las Américas.

Massa aspira a convertirse en el referente económico del Gobierno. No es una idea novedosa. Por ahora se desconoce el formato que tendría ese "superministerio", pero el diputado trabaja en secreto con un equipo que incluye a Martín Redrado y Miguel Peirano, el ex ministro de Néstor Kirchher que ahora preside el Banco de Tierra del Fuego.

Massa no tenía, hasta aquí, un plan alternativo consensuado con Fernández. Habrá que estar atentos a sus movimientos al regreso de los Estados Unidos.

Lo que está claro es que la gestión de Guzmán ha quedado, una vez más, bajo la línea de fuego.

La información que el INDEC dará hoy martes sobre la inflación de mayo dará indicios de la situación de Guzmán en el gabinete nacional: un IPC de 5% o más le quitará oxígeno a la gestión. Para este mes, todas las consultoras que miden la inflación semanal indican que junio cerrará algunas décimas por encima de ese nivel.

Los reclamos del kirchnerismo contra Guzmán

El kirchnerismo volverá, en las próximas horas, a marcarle la cancha al titular de Economía. Cristina y Máximo Kirchner pretenden que Guzmán avise la continuidad del bono de $18.000 para 13 millones de personas.

Quieren que el Gobierno tome medidas activas que compensen la aceleración inflacionaria. El diagnóstico está más que claro: la ayuda de $18.000 repartidos en dos cuotas durante mayo y este mes apenas sirvieron para apuntalar los bolsillos de la franja social más postergada.

Pero la inflación alta sigue y debería darse continuidad a esa ayuda. Lo mismo vale para la actualización de la Tarjeta Alimentar y el dinero que se destina a los planes sociales y a la AUH.

Hay otra visión política al respecto: desde el kirchnerismo se resisten a pensar que la izquierda -el Polo Obrero, entre otros- les gane las calles a través de movilizaciones cada vez más multitudinarias.

Guzmán tiene sus propias limitaciones: ¿cómo hacer para extender el bono y cumplir, en simultáneo, con el acuerdo con el FMI que le pone límites muy claros a la emisión de dinero?

El próximo gran test que enfrenta Guzmán

La licitación de esta semana será, en ese sentido, una verdadera prueba para el ministro. Pesce ya le reclamó que suba la tasa de interés porque no hay ningún margen para que salga mal.

La preocupación en el BCRA es que la estrategia llevada adelante por el ministro de Economía -de lanzar bonos CER a tasa negativa- dispare una ola de ventas, parecida a lo sucedido en las últimas horas en el mercado financiero.

Este mes vencen títulos por unos $500.000 millones, y en el mercado temen que el Gobierno quede complicado para la renovación.

Por eso mismo, el jefe del Central considera que Guzmán debe dejar de lado su estrategia de ofrecer tasas negativas en las próximas licitaciones de deuda.

En las últimas apariciones públicas, Pese se mostró a favor de que las tasas reales "positivas", que vayan por encima de la inflación.

Frente a la posibilidad de que el Gobierno se vea forzado a reestructurar los papeles en pesos -como ya sucedió hacia el final del mandato de Mauricio Macri-, hubo inversores que salieron a liquidar bonos, lo que llevó a que algunos de esos títulos mostraran un fuerte en las últimas jornadas de la semana pasada.

En los despachos oficiales creen -también- que la necesidad de pesos por parte de las empresas, que deben afrontar el pago de aguinaldos en los próximos días, empeora la situación, ya que se da una demanda de pesos muy superior a lo que se venía viendo en el mercado.

La inflación, la gran amenaza

Contra el deseo y la expectativa de Martín Guzmán, la inflación de este mes se enfila a convertirse en el cuarto mes consecutivo con un índice superior al 5%. Así lo establecieron los últimos informes de las consultoras económicas que miden, en tiempo real, la evolución de los precios.

Eco Go, por ejemplo, en su último informe reportó que la inflación del rubro de alimentos de la primera semana de este mes se ubicó en el 1%, contra 0,9% de las dos semanas previas.

Para Eco Go, el IPC de este mes se ubicará en el 5,1%. De ser así, la inflación anual podría proyectarse más cerca del 80% que del 70% ya admitida puertas adentro de los despachos oficiales.

Semejante nivel resulta políticamente inaceptable. Se vienen horas determinantes para Guzmán y su equipo.

 

 

* Para www.iprofesional.com

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