El fantasma de los tres dígitos: por qué cada vez hay más riesgos de que la inflación llegue al 100% este año

ECONOMÍA 16 de junio de 2022 Por Natalia Donato*
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Los tres dígitos están a la vuelta de la esquina, afirman algunos economistas al ser consultados sobre cuánto creen que será la inflación en 2022. Ello no quiere decir que alguna consultora tenga actualmente esa previsión, pero sí que las estimaciones mes a mes van subiendo de escalón, y también los riesgos de una nueva aceleración de los precios a partir del segundo semestre. ¿De qué depende? ¿Cómo impactará el turbulento escenario financiero, que hizo que volviera a dispararse esta semana la brecha cambiaria? ¿Cuáles deberían ser las señales que el mercado necesita para que los precios inician una carrera descendente?

El Indec dio a conocer este martes la inflación de mayo y reflejó lo que todas las consultoras anticipaban: una vez más, los precios treparon por encima del 5% y acumularon en los primeros cinco meses del año un alza del 29,3%. A su vez, trepó en los últimos doce meses 60,7%. La gran duda es qué pasará en el próximo semestre, con muchos precios relativos aún retrasados, paritarias en torno al 60% o más, un déficit fiscal elevado que genera cada vez más dudas sobre cómo se va a financiar, un Banco Central que no tiene reservas y una brecha cambiaria que volvió a dispararse tras las recientes turbulencias financieras.

Lo que están anticipando muchos economistas es que al Tesoro se le va a complicar cada vez más renovar sus vencimientos en pesos y conseguir nuevo financiamiento -salvo que aumente fuertemente las tasas- y que “la vía de escape será la emisión monetaria”, remarcó Daniel Artana, de FIEL. “Sea por compra de títulos -como lo hizo ahora para frenar la caída de los precios- o porque emite más para asistir al Tesoro, todo cierra en más emisión, lo que pega en la brecha y en la inflación”, aseguró el economista.

Las expectativas de inflación se han ido acelerando en los últimos meses. En cada nuevo Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que publica el Banco Central, las consultoras elevan sus proyecciones, que a comienzos de mes treparon, en promedio, al 72,6% para todo el año. Hoy hay muchas firmas que avizoran la suba de precios ya en torno a 80%, y algunos otras que la ubican entre ese valor y 90%. La imparable inercia que adoptó la inflación, explicada -en gran parte- por los desequilibrios macroeconómicos no resueltos y la gran incertidumbre que hay hacia adelante vuelve difícil pensar en una fuerte desaceleración; menos aún en un escenario en el que es dudoso el cumplimiento de las metas acordadas con el FMI debido a la crisis política que existe al interior del Frente de Todos, el aumento del gasto público y la falta de crédito.

“Ahora se les complicó el tema financiero. Hubo un desmanejo con los bonos, que empezaron a caer fuerte y los inversores están preocupados, ya no quieren ir a plazos tan largos. Hay un gobierno que no le encuentra la vuelta a nada; eso lleva a que los plazos se acorten mucho más, y te genera el riesgo que se empiecen a juntar vencimientos a corto plazo y que el Tesoro tenga que subir la tasa para renovarlos”, recordó Miguel Kiguel, de Econviews. De hecho, el ministro de Economía, Martín Guzmán, debió ayer convalidar un aumento en las tasas para captar del mercado $21.500 millones.

Con respecto a la disparada de los tipos de cambio alternativos (CCL, Mep y Blue), el economista afirmó que “estaba cantado que el dólar iba a subir, ya que frente a los temores, el mercado se refugia ahí. El año pasado, el BCRA controlaba, con intervenciones, esos mercados, pero ahora no tiene reservas, tiene que aceptar que se le escape el CCL”. “Y el riesgo inflacionario subió con todo esto. Si el Tesoro no puede renovar los vencimientos, van a imprimirse pesos y esos pesos van a ir a comprar dólares o bienes”, agregó Kiguel, al tiempo que disparó: “Seguramente la inflación entre en riesgo de llegar a los tres dígitos. Era un escenario impensado a principios de año, pero hoy no lo puedo descartar”. Los pronósticos de inflación de esta consultora para todo el año por ahora se mantienen en 75%, pero analizan subirlo a 80%.

A su vez, para la consultora C&T, el número todavía es 75%, pero “con el riesgo de que la situación deje de estar controlada y pueda haber algún salto inflacionario en los próximos meses”, precisó la economista María Castiglioni. Este escenario contempla que los precios seguirán por encima de 5% en julio y agosto, pero que luego convergerá más cerca de 4%. Presupone que el Gobierno intentará cumplir con las metas fiscales para ir reduciendo el déficit y que controlará la emisión monetaria. El problema -remarcó Castiglioni- es que “las cuentas públicas no están mostrando buenos números. Siguió aumentando el déficit en mayo en el devengado; los ingresos crecen a un ritmo más bajo que el gasto, y eso ya encendió las alarmas”.

Según explicó la economista, la cantidad de pesos que andan dando vueltas sumado a la venta de bonos de los últimos días anticipó los temores que se preveían para el año que viene sobre la capacidad que va a tener el gobierno de financiarse en el mercado doméstico. “Y ello impactó en los tipos de cambios alternativos, lo que no juega a favor de contener la inflación. Hoy hay riesgo al alza; no estamos lejos de los tres dígitos”, añadió. De todos modos, si desde ahora y hasta fin de año el IPC se ubicara en torno al 5%, el año cerraría cerca de 85%. Para ir a 100%, debería dar un salto mayor.

Si bien muchos precios se rigen por el tipo de cambio oficial, hay sectores que ajustan en función de los dólares paralelos debido a que la brecha genera expectativas de devaluación y buscan cubrirse por el costo de reposición. Mantener el dólar oficial con algo de retraso frente a la inflación -y así usarlo como una mini ancla- es uno de los grandes desafíos que tiene hoy el BCRA, ya que no cuenta con reservas y, por otro lado, debe acumular divisas para cumplir con el acuerdo con el FMI. Muchos analistas están convencidos de que en algún momento del año el Gobierno deberá avanzar con un ajuste más fuerte del tipo de cambio, pero el equipo económico usará todas las herramientas que estén a su alcance para evitarlo por la aceleración inflacionaria que ello puede generar.

El economista de Analytica, Ricardo Delgado, sigue viendo baja la probabilidad de un escenario de inflación de tres dígitos, aunque reconoció que hoy se está un poco más cerca. “Pero para que esta posibilidad no aumente de forma exponencial, el BCRA y Economía tiene que comunicar cuáles son las reglas de juego hacia adelante, las tasas tienen que subir y el Tesoro tiene que dar una señal fiscal”, remarcó. Sus números se mantienen, por ahora, en 72% de inflación para el 2022, pero “en revisión”. “Vamos a ver cómo cierra junio y cómo viene la lógica de reacomodamientos, y hay que ver cómo sigue la película de los dólares”, agregó Delgado.

Los pronósticos de FIEL se mantienen en una banda de entre 85% y 90% de inflación para el año, y por ahora no lo están modificando. Según indicó Artana, “la salida es que arreglen los problemas fiscales, y eso no va a ocurrir. Guzmán tiene que mostrar en algún momento el comando de la situación fiscal”.

 

 

* Para www.infobae.com

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