Construyendo futuro: prevención, diagnóstico e innovación en salud

OPINIÓN 04/04/2024 Vanesa Diambra*
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En un mundo en el que los desafíos en el sector de la salud se vuelven cada vez más complejos y la demografía, junto con las enfermedades crónicas, están moldeando un nuevo panorama, es crucial que pongamos la prevención, el diagnóstico y la innovación en el corazón de nuestras conversaciones. Estos tres pilares no solo marcan una diferencia significativa en la salud y el bienestar general, sino que también contribuyen a construir un sistema de salud financieramente más sostenible.

Para el año 2030, se estima que alrededor de una cuarta parte de la población en Argentina será mayor de sesenta y cinco años. Esta tendencia demográfica, que implica un aumento en las enfermedades crónicas, nos insta a reflexionar sobre la sostenibilidad financiera de nuestro sistema de salud y la necesidad urgente de abordar estos desafíos.

Es esencial que las empresas de salud continuemos colaborando estrechamente con todos los actores involucrados: gobiernos, organismos reguladores, profesionales sanitarios, instituciones, asociaciones de pacientes, financiadores, y otros. En tiempos de incertidumbre y nuevos interlocutores, es crucial trascender nuestras diferencias en pos de un objetivo común más grande: asegurar un mayor acceso a tecnologías innovadoras para más personas, construyendo un sistema sostenible a lo largo del tiempo.

A pesar de que la falta de acceso a la salud ha sido un desafío persistente en América Latina, avanzar hacia un sistema más equitativo y sostenible es posible. Existen estudios que demuestran que, por cada peso invertido en diagnóstico, se logra un ahorro de cinco pesos en el gasto global de salud. Esto resalta la importancia de fortalecer la prevención y el diagnóstico como estrategias clave que deben formar parte de una agenda conjunta y estructural.

Además, la innovación en salud juega un papel fundamental. A lo largo de la historia, la inversión en investigación y desarrollo en el sector sanitario ha llevado al desarrollo de tratamientos y pruebas de laboratorio que transforman la forma en que cuidamos nuestra la salud y enfrentamos las enfermedades.

Por ejemplo, el test de VPH (Virus del Papiloma Humano), junto con un efectivo programa de vacunación, podría contribuir a la erradicación del cáncer de cuello uterino en la región. Del mismo modo, el uso adecuado de los tests de preeclampsia nos permite acceder a un tratamiento oportuno y prevenir complicaciones graves para la madre y el bebé. En todos los casos, prevenir estas complicaciones o tratarlas a tiempo no solo salva vidas, sino que también reduce los costos a la sociedad en general.

Sin embargo, el camino hacia la innovación es largo y requiere tiempo, con solo unos pocos protocolos que resultan en nuevas moléculas, pruebas o tecnologías innovadoras. Por lo tanto, es crucial tener en cuenta no solo el costo a corto plazo, sino también su valor: el impacto en la salud de los pacientes y la sostenibilidad del sistema en su conjunto.

Desde las empresas de salud, en colaboración con otros actores clave, trabajamos para desarrollar nuevas tecnologías y demostrar, a través de estudios de costo-efectividad, cómo la implementación de pruebas o tratamientos novedosos mejora los resultados para los pacientes y reduce gradualmente los costos asociados con las enfermedades.

En definitiva, la prevención, el diagnóstico y la innovación son los pilares fundamentales sobre los que debemos construir un sistema de salud sostenible y centrado en las necesidades de los pacientes. En un contexto desafiante como el que vivimos, debemos unir esfuerzos para lograr mayor acceso a tecnologías de calidad y vivir vidas más saludables, mientras aseguramos un sistema de salud más sostenible a lo largo del tiempo.

 

 

* Para www.infobae.com

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