Bullrich y Pullaro se repartieron los laureles por la baja de crímenes

POLÍTICA 12/06/2024 Agencia 24 Noticias Agencia 24 Noticias
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Dos meses después de una nueva crisis de inseguridad que tuvo en vilo a Rosario, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, compartieron un acto en el que destacaron la baja en el número de homicidios registrados en Rosario en el último tiempo.

En una de las sedes locales de la Gendarmería nacional, la ministra y el gobernador marcaron el control más estricto sobre los presos de alto perfil, el refuerzo del patrullaje en las calles, la inteligencia criminal y el trabajo conjunto con la Justicia como principales logros para conseguir “una baja del 60 por ciento de homicidios en los últimos seis meses”, según marcó Bullrich.
 
“Los procesos más importantes del continente nunca pudieron bajar en tan poco tiempo los homicidios”, se vanaglorió la ministra.


Esta vez, Pullaro y Bullrich coincidieron en un acto para repasar los avances en materia de seguridad.
El 1 de marzo, la funcionaria nacional anunció en una sede de su cartera, y sin la presencia de Pullaro, que los crímenes en Rosario habían descendido un 47% desde la implementación del Plan Bandera, el operativo lanzado el 18 de diciembre pasado y que comparten fuerzas Federales y provinciales.
La gestión de Maximiliano Pullaro mostró los números
El fin de semana, casi en coincidencia con los seis meses de gestión, el gobierno santafesino adelantó estadísticas que mostraban un pronunciado descenso de los asesinatos. Entre otros detalles, puede observarse que hasta el 9 de junio, se habían registrado en el departamento Rosario 52 homicidios. El año pasado, para la misma fecha, eran 142.

Veinticuatro horas más tarde, desde el ministerio de Seguridad de la Nación se confirmó la llegada de Bullrich a Rosario para compartir un acto con el gobernador y anunciar, juntos, los resultados en materia de seguridad a seis meses de iniciada las gestiones de ambos.

Fue curioso que, esta vez, el encargado de cerrar la ceremonia fuera Pullaro y no Bullrich. También, que el gobernador le diera a su vice, Gisela Scaglia, un lugar de privilegio en el encuentro: la futura titular del PRO en Santa Fe ofreció un breve discurso en el que insistió con la necesidad de bajar la edad de imputabilidad penal. No es habitual que en este tipo de ceremonias sea incluido como orador un vicegobernador, excepto que esté ausente la máxima autoridad provincial. No es el caso en Santa Fe, donde Scaglia tiene mayor protagonismo que el protocolo habitual reserva a quien ocupa la vicegobernación.

Agradecimientos a la "querida y entrañable" Patricia Bullrich
Pullaro esperó la llegada de Bullrich a la sede Gendarmería Nacional con algunos obsequios. En su discurso la describió como una “querida y entrañable amiga”. El gobernador le agradeció el acompañamiento “en los momentos más difíciles” que le tocó vivir en la gestión pública. Se refería a la crisis ocurrida en Rosario en marzo, cuando las bandas criminales dispusieron en menos de una semana los crímenes de cuatro trabajadores.

“Tuvimos una ministra de Seguridad que no especuló”, destacó el radical. Aquel período de inestabilidad fue descrito por Bullrich como “un momento que parecía irremontable” y el que estuvo en juego “el control de la situación”.

“Decidimos redoblar la apuesta. Esa fue la decisión. Y fue la correcta”, resumió la ministra.

Entre otros, escuchaban el discurso el intendente de Rosario, Pablo Javkin, quien agradeció la decisión de patrullar las calles con más agentes y de cortar los lazos que las organizaciones criminales manejan desde las cárceles y le permiten controlar sus negocios en la calle.

Bullrich tradujo ese patrullaje en cifras. Habló del control de 660 mil personas, “casi la mitad de los rosarinos”. Además, dijo que se requisaron 278 mil vehículos sobre un parque automotor de 600 mil, unas 180 mil motos y que se realizaron unas 400 detenciones.

Invitación al turismo, ¿y a Javier Milei?
Entusiasmada con la baja en el número de homicidios, Bullrich destacó la movida cultural, gastronómica y comercial de Rosario, y lanzó una invitación abierta para que los argentinos vuelvan a visitarla “los fines de semana” para que vean que “van a poder andar por sus calles, por sus lugares, por sus restaurantes, por sus hoteles y que vuelve el turismo porque vuelve la paz y la tranquilidad”.

No fue la única invitación que la ministra se permitió deslizar en tono esperanzado. También sugirió llegar a Rosario el 20 de junio para celebrar el Día de la Bandera a orillas del río Paraná, donde fue enarbolada por primera vez por su creador, Manuel Belgrano.

“Junto al intendente y al gobernador. Y, seguramente, el presidente. Porque ese día podremos decir ‘vuelvan a Rosario porque Rosario está custodiada por gobiernos responsables y fuerzas que saben qué hacer’”, arengó.

En conferencia de prensa fue consultada si la presencia del presidente Javier Milei podía confirmarse. “No sé, es un día importante, pero no tengo su agenda”, se excusó.

A principios de marzo, cuando llegó por la crisis de inseguridad que vivía la ciudad, Bullrich anticipó que semanas más tarde llegaría el presidente para evaluar cómo marchaban los operativos. Nunca sucedió: desde que asumió la presidencia, Milei nunca visitó Rosario.

CON INFORMACION DE LETRA P.

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