


Ante situaciones estresantes, muchas personas recurren a la comida como forma de calmar su ansiedad. Sin embargo, este enfoque puede no ser efectivo. La técnica 5-4-3-2-1, basada en principios psicológicos, se presenta como una herramienta útil para gestionar la ansiedad y el hambre emocional.
¿Qué es la técnica 5-4-3-2-1?
Esta estrategia implica centrarse en el presente a través de los cinco sentidos, ayudando a desviar la atención de pensamientos negativos que intensifican la ansiedad. Su objetivo es anclar a la persona en el aquí y el ahora, lo que puede ser especialmente útil en momentos de agitación.
Cómo aplicar la técnica
Cinco cosas que podemos ver: Identifica y nombra cinco objetos en tu entorno, ya sean pequeños detalles o elementos más grandes.
Cuatro cosas que podemos tocar: Conéctate con la textura de cuatro superficies, como la ropa o el suelo.
Tres cosas que podemos escuchar: Presta atención a los sonidos a tu alrededor, desde murmullos hasta el ruido del tráfico.
Dos cosas que podemos oler: Reconoce dos olores en tu entorno o imagina aromas agradables que te relajen.
Una cosa que podemos saborear: Concéntrate en un sabor presente en tu boca o recuerda un sabor agradable.
Ana Morales, psicóloga especializada en nutrición emocional, señala que la técnica 5-4-3-2-1 es eficaz para calmar la mente cuando surge la urgencia de comer. “Te ayuda a desconectarte de la necesidad inmediata de alimento y a volver al presente”, explica Morales.
Al involucrar los sentidos, la técnica interrumpe los impulsos emocionales relacionados con la alimentación. Esto puede ser clave para quienes suelen comer en respuesta a la ansiedad o a emociones negativas, ofreciendo un camino alternativo para gestionar el estrés sin recurrir a la comida.












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