El hígado es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano y requiere cuidados constantes para funcionar correctamente. Su papel central en el organismo lo convierte en una pieza clave para la salud general.
El farmacéutico Sento Segarra explicó que una de las funciones principales del hígado es procesar los nutrientes que provienen de los alimentos y transformarlos en sustancias útiles para el cuerpo, permitiendo que los distintos sistemas obtengan energía y compuestos esenciales.
Además, el hígado actúa como un filtro natural, ya que ayuda a eliminar toxinas y sustancias perjudiciales de la sangre, contribuyendo a la depuración del organismo. También produce bilis —fundamental para digerir las grasas— y almacena glucógeno, vitaminas y minerales.
Por este motivo, la alimentación juega un papel fundamental en la salud hepática. Mantener una dieta equilibrada puede ayudar a que el hígado cumpla correctamente todas sus funciones, algo que el especialista suele destacar en sus contenidos de divulgación.
Los alimentos que pueden ayudar a cuidar el hígado
Entre los alimentos recomendados por Segarra, las verduras crucíferas (como brócoli, coliflor o repollo) sobresalen por su contenido de sulforafano y antioxidantes, compuestos que estimulan enzimas relacionadas con la desintoxicación hepática. Diversos estudios vinculan su consumo con una mejor eliminación de toxinas y menor estrés oxidativo en las células del hígado.
El ajo también figura entre los grandes aliados. Contiene compuestos que activan enzimas que ayudan a eliminar toxinas y podrían reducir la acumulación de grasa en el hígado cuando se consume de manera habitual.
La cúrcuma, gracias a su componente activo curcumina, aporta propiedades antiinflamatorias y antioxidantes que pueden proteger las células hepáticas y mejorar el funcionamiento del órgano.
Otro alimento destacado es la remolacha, rica en betalainas, sustancias que ayudan a combatir el estrés oxidativo y favorecen la liberación de sales biliares, necesarias para digerir las grasas.
El aguacate también puede contribuir a la salud del hígado porque aporta grasas saludables, vitaminas y antioxidantes que ayudan a reducir la inflamación.
Por su parte, las setas contienen compuestos bioactivos, antioxidantes y fibra que pueden proteger las células hepáticas del daño oxidativo.
Finalmente, el aceite de oliva virgen extra se destaca por su alto contenido de polifenoles y ácidos grasos monoinsaturados, que poseen efectos antiinflamatorios y antioxidantes, lo que lo convierte en una de las grasas más recomendadas dentro de una dieta saludable.
Un punto importante a tener en cuenta
Si bien incluir estos alimentos puede beneficiar la salud del hígado, los especialistas advierten que no existen alimentos milagrosos.
Ante síntomas persistentes, alteraciones en análisis clínicos o molestias relacionadas con el hígado, lo más recomendable es consultar con un profesional de la salud para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuados.




































