


La inflación vuelve a poner en debate la conveniencia entre el plazo fijo tradicional y el UVA
ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior
- La inflación cercana al 3% mensual vuelve a poner en debate la conveniencia de los plazos fijos tradicionales
- Las tasas que ofrecen los bancos quedan por debajo del aumento de precios registrado en los últimos meses
- El plazo fijo UVA ajusta por inflación y permite preservar el poder adquisitivo de los ahorros
- Su principal desventaja es el plazo mínimo de 90 días para retirar los fondos
- Las proyecciones del mercado indican que el UVA superará al tradicional durante marzo y abril
- Si la inflación se desacelera hacia mitad de año, la diferencia entre ambos instrumentos podría reducirse
Los ahorristas argentinos volvieron a poner bajo análisis el rendimiento de los plazos fijos tradicionales ante un escenario económico en el que la inflación muestra una resistencia mayor a la prevista y las tasas de interés continúan con una tendencia descendente. En este contexto, el plazo fijo ajustado por inflación —conocido como plazo fijo UVA— vuelve a captar atención como una alternativa para proteger el valor de los ahorros en pesos.
El debate resurgió luego de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos, INDEC, difundiera el dato de inflación correspondiente a febrero, que registró un aumento del 2,9%. Ese nivel se ubicó en línea con el registrado en enero y apenas por encima del de diciembre, cuando el Índice de Precios al Consumidor había marcado una suba del 2,8%. Con estos números, la inflación mensual se mantiene en torno al 3%, una cifra superior a la que proyectaba el Gobierno y también por encima de las estimaciones de buena parte del mercado.
Incluso el último Relevamiento de Expectativas de Mercado, elaborado por el Banco Central de la República Argentina, había anticipado un incremento de precios menor para febrero. En esa encuesta, que recoge las proyecciones de decenas de economistas, la inflación esperada se ubicaba en torno al 2,7%.
En este escenario, el rendimiento de los plazos fijos tradicionales comienza a quedar por debajo de la evolución de los precios. Actualmente, las principales entidades financieras ofrecen tasas nominales anuales que oscilan entre el 21% y el 25%. Para una colocación a 30 días —el plazo mínimo requerido para los depósitos tradicionales— esto se traduce en una ganancia mensual de entre 1,7% y 2,05%.
La comparación con la inflación resulta desfavorable. Incluso en las entidades que pagan las tasas más altas, el rendimiento mensual del plazo fijo tradicional queda cerca de un punto porcentual por debajo del aumento de precios registrado en los últimos meses. Esta diferencia explica por qué muchos ahorristas comenzaron a evaluar nuevamente al plazo fijo UVA como una alternativa más atractiva.
El plazo fijo UVA ajusta su capital de acuerdo con la evolución del índice de precios al consumidor, lo que permite preservar el poder adquisitivo de los pesos depositados. Sin embargo, su principal desventaja radica en el plazo mínimo de inmovilización del dinero, que es de 90 días. En una economía caracterizada por la volatilidad y la incertidumbre, ese período resulta considerable para muchos inversores.
Existe, no obstante, una modalidad con precancelación que permite retirar los fondos de manera anticipada. En ese caso, el retiro solo puede realizarse luego de transcurridos 30 días desde la colocación y el rendimiento se reduce a una tasa muy baja, cercana al 10% nominal anual, lo que implica una ganancia mensual de apenas 0,8%.
Más allá de estas diferencias, el actual contexto económico vuelve a inclinar la balanza hacia los instrumentos ajustados por inflación, al menos en el corto plazo. Las proyecciones del mercado anticipan que el índice de precios continuará en niveles superiores a los rendimientos que hoy ofrecen los plazos fijos tradicionales.
Según el mismo relevamiento del Banco Central, la inflación podría ubicarse en torno al 2,5% en marzo y cerca del 2,2% en abril. Esos niveles seguirían superando a las tasas mensuales que ofrecen los depósitos tradicionales, lo que consolidaría momentáneamente la ventaja del plazo fijo UVA.
Al mismo tiempo, existe otro elemento que influye en las decisiones de los ahorristas: la evolución del tipo de cambio. En los primeros meses de 2026 el dólar mostró una tendencia descendente y acumula una baja cercana al 4%, lo que redujo el atractivo de dolarizar los ahorros en comparación con meses anteriores.
De acuerdo con analistas financieros, al momento de decidir una inversión los ahorristas suelen observar dos variables principales: la inflación y la evolución del tipo de cambio. Si el rendimiento en pesos logra superar ambos indicadores, la inversión tiende a resultar más atractiva.
Las estimaciones actuales sugieren que durante marzo y abril el plazo fijo UVA ofrecería rendimientos superiores a los del plazo fijo tradicional. Sin embargo, si la inflación efectivamente comienza a desacelerarse en los próximos meses, la diferencia podría acortarse e incluso invertirse hacia mitad de año.
En ese escenario, el rendimiento de los depósitos tradicionales podría volver a ganar competitividad. Mientras tanto, la elección entre uno u otro instrumento continúa dependiendo de la evolución de los precios y de las expectativas económicas, dos variables que siguen siendo determinantes para los ahorristas en un contexto de elevada incertidumbre.





El temblor global golpea a la Argentina mientras el dólar local se repliega

Exportaciones en duda: señales mixtas detrás del optimismo oficial

Acciones energéticas argentinas en alza: oportunidades y alertas en medio de la tensión global

Créditos hipotecarios: baja de tasas y señales de reactivación en el mercado inmobiliario

Entre la guerra y el mercado: la Argentina en una zona de incertidumbre

Caputo descarta volver a los mercados internacionales y apuesta a financiamiento alternativo









Créditos hipotecarios: baja de tasas y señales de reactivación en el mercado inmobiliario

Alberto Fernández redobla críticas: cuestionamientos a Adorni y al rumbo del Gobierno

Bullrich endurece su discurso y apunta a la oposición por frenar las reformas

Milei desembarca en Hungría y refuerza su apuesta internacional en plena tensión local











