Hito espacial argentino: el satélite ATENEA completó su misión en el espacio profundo y dejó datos clave

TECNOLOGÍAAgencia 24 NoticiasAgencia 24 Noticias

La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) confirmó la finalización exitosa de la misión del microsatélite argentino ATENEA, que operó durante las 20 horas previstas en el espacio profundo y cumplió todos sus objetivos.

El cubesat, desarrollado íntegramente en el país, completó su ciclo operativo tras transmitir la totalidad de los datos programados a estaciones terrestres, que los recibieron sin inconvenientes. El cierre de la misión se produjo a las 20:42 del jueves 2 de abril.

ATENEA formó parte de la misión Artemis II como carga secundaria, con el objetivo de validar tecnología nacional en condiciones extremas y obtener información clave para futuras misiones.

Durante su breve pero intensa actividad, el satélite logró establecer comunicación con estaciones ubicadas en Córdoba y Tierra del Fuego, desde donde se monitoreó su desempeño y se recibieron datos de telemetría en tiempo real.

El proyecto marcó además un récord para la actividad espacial argentina: ATENEA se convirtió en el satélite nacional que alcanzó la mayor distancia respecto de la Tierra, superando los 70.000 kilómetros, lo que permitió ensayar comunicaciones en un entorno operativo de alta complejidad.

Una operación precisa en condiciones extremas

Tras el lanzamiento de Artemis II, el microsatélite fue liberado varias horas después y activó de manera autónoma sus sistemas. La primera señal se registró a las 00:58 del 2 de abril, cuando logró comunicarse a más de 40.000 kilómetros de distancia.

A partir de ese momento, los equipos técnicos realizaron tareas de seguimiento, control y recepción de datos, poniendo a prueba capacidades nacionales en operaciones espaciales remotas.

Datos clave para el futuro

ATENEA fue concebido como una plataforma experimental. Entre sus principales funciones se destacaron la medición de radiación en distintas trayectorias, el análisis del comportamiento de componentes electrónicos en condiciones extremas y la validación de enlaces de comunicación de largo alcance.

También permitió evaluar señales de navegación satelital —como las de sistemas GNSS— a altitudes superiores a las habituales, además de probar sensores diseñados para operar en entornos de muy baja luminosidad.

Toda la información recolectada será analizada en los próximos meses, con el objetivo de mejorar el diseño y la planificación de futuras misiones.

El desarrollo del satélite fue liderado por la CONAE con participación de universidades y organismos científicos del país, en un trabajo conjunto que integró capacidades de ingeniería, investigación y producción.

Además, su incorporación a Artemis II implicó superar exigentes procesos de validación junto a la NASA, lo que posiciona al proyecto argentino dentro de uno de los programas más ambiciosos de la exploración espacial actual.

Con la misión concluida, ATENEA deja un saldo concreto: experiencia operativa, validación tecnológica y datos reales de vuelo en el espacio profundo. Un paso significativo que amplía el horizonte de la tecnología espacial argentina y sienta las bases para nuevos desafíos.

ÚLTIMAS NOTICIAS
Te puede interesar
Lo más visto
PERIODISMO INDEPENDIENTE