Dellasanta cruzó a Viotti: “No hay plata para tapar los baches, pero sí para mantener ñoquis”

RAFAELA R24N

El concejal Fabricio Dellasanta volvió a cargar contra la gestión de Leonardo Viotti y cuestionó con dureza el manejo de los recursos municipales. Habló de una estructura sobredimensionada, de un sinnúmero de asesores y de empleados que, según sostuvo, cobran del municipio sin cumplir funciones concretas. Y lanzó una advertencia que pega directamente en el bolsillo de los rafaelinos: “La Municipalidad no se va a fundir como dijo Senn; los que nos vamos a fundir somos los contribuyentes de tanto pagar impuestos”.

La discusión volvió a poner sobre la mesa uno de los grandes problemas de la administración municipal: el gasto. Y Dellasanta fue contundente al señalar que antes de pedirle más plata a los vecinos, el gobierno de Viotti debería revisar en qué y cómo utiliza los recursos que ya recauda.

Viotti mantiene una estructura de gente que no hace nada. Hay un sinnúmero de asesores”, sostuvo el edil, quien marcó una diferencia entre aquellos trabajadores municipales que cumplen correctamente con sus tareas y quienes, a su entender, forman parte de una estructura política y burocrática que la ciudad no puede seguir sosteniendo.

La crítica es directa: mientras las calles siguen llenas de baches y faltan recursos para resolver problemas básicos, el municipio continúa destinando dinero a estructuras que no resultan prioritarias.

“No hay plata para tapar los baches de las calles, pero sí para mantener ñoquis”, disparó Dellasanta.

Y agregó: “Hay gente que trabaja y bien, pero Viotti mantiene gente que no trabaja”.

Para el concejal, el problema no se resuelve aumentando impuestos. Todo lo contrario. La salida, según planteó, pasa por dejar de gastar en aquello que no tiene sentido, eliminar gastos innecesarios y ordenar las cuentas antes de volver a meterle la mano en el bolsillo a los contribuyentes.

Hay que dejar de gastar en cosas que no tienen sentido”, resumió.

La Municipalidad o el bolsillo del vecino

Uno de los conceptos más fuertes de Dellasanta apuntó directamente al argumento utilizado desde el oficialismo para justificar la necesidad de aumentar los recursos municipales.

La Municipalidad no se va a fundir como dijo Senn, los que nos vamos a fundir somos los contribuyentes de tanto pagar impuestos”, afirmó.

La frase sintetiza el núcleo de la discusión política que atraviesa al Concejo Municipal: ¿el problema es que la Municipalidad recauda poco o que gasta demasiado?

Desde la oposición sostienen que antes de reclamar nuevos aumentos, el Ejecutivo debería demostrar que está haciendo el máximo esfuerzo para utilizar eficientemente los recursos que ya recibe.

Porque hay una realidad que ningún discurso puede esconder: cada aumento de tasas termina saliendo del bolsillo de los vecinos, comerciantes, empresas y trabajadores de Rafaela.

Y cuando la respuesta del Estado municipal frente a sus dificultades financieras vuelve a ser aumentar impuestos, la pregunta inevitable es si realmente se está buscando solucionar el problema o simplemente trasladarlo al contribuyente.

Ripamonti y ODESUR, en la mira

Dellasanta también cuestionó algunas decisiones y proyectos impulsados por la administración de Viotti.

Uno de ellos es el caso de los Almacenes Ripamonti, una obra que, según planteó, podría ser desarrollada por el sector privado en lugar de demandar recursos públicos.

Hay obras que no tienen sentido, como es el caso de los Almacenes Ripamonti. Eso lo podría hacer un privado”, sostuvo.

También puso bajo la lupa el desembolso municipal vinculado a los Juegos ODESUR, que consideró otro ejemplo de utilización de recursos que deberían tener otras prioridades.

La discusión no es menor. Mientras el municipio sostiene que necesita mayores ingresos para afrontar sus obligaciones, desde la oposición cuestionan que se destinen recursos a proyectos y eventos que consideran secundarios frente a las necesidades cotidianas de la ciudad.

Calles, servicios, mantenimiento, infraestructura básica y seguridad urbana deberían estar antes que cualquier gasto que no resulte imprescindible.

Tercer impuestazo frenado

Dellasanta también reivindicó el rol de la oposición en el Concejo y remarcó un dato político que, según consideró, debe ser conocido por todos los rafaelinos: por tercera vez se bloqueó un intento de aumento de impuestos impulsado por Viotti.

Por tercera vez bloqueamos un impuestazo de Viotti. Es importante que la gente lo sepa”, enfatizó.

El dato marca un límite político al Ejecutivo municipal. Viotti puede insistir, puede buscar argumentos, puede advertir sobre las dificultades financieras, pero no puede disponer unilateralmente de un nuevo aumento de la carga tributaria.

El Concejo existe precisamente para controlar, debatir y poner límites cuando sea necesario.

Y mientras el oficialismo insiste con que necesita más recursos, la oposición responde que primero hay que ordenar el gasto, eliminar privilegios, revisar estructuras, terminar con los gastos innecesarios y demostrarle al vecino que cada peso que paga en impuestos se utiliza correctamente.

Porque hay algo que debería ser elemental: si el municipio no tiene plata para tapar un bache, resulta difícil convencer al vecino de que la solución es cobrarle todavía más impuestos mientras se mantienen asesores, estructuras y gastos que no son prioritarios.

La discusión, en definitiva, no es solamente cuánto recauda la Municipalidad.

La discusión es cuánto gasta, en qué gasta y quién termina pagando la fiesta.

Y Dellasanta dejó clara su respuesta: la Municipalidad no se va a fundir; el riesgo es que terminen fundidos los contribuyentes de Rafaela.

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