El consumo volvió a mostrar debilidad y las ventas por el Día del Niño cayeron 2,5%
- Las ventas por el Día del Niño cayeron 2,5% interanual a precios constantes, confirmando la debilidad que todavía presenta el consumo.
- Las promociones y alternativas de financiación ayudaron a sostener las operaciones, pero obligaron a muchos comercios a resignar parte de sus márgenes.
- Las jugueterías registraron la mayor caída, con una contracción del 4,8%, seguidas por indumentaria y accesorios, con un descenso del 4,1%.
- El gasto promedio llegó a $45.892, aunque en términos reales el ticket mostró una mejora de apenas 0,8% frente al año anterior.
- La celebración generó mayor movimiento en una parte de los comercios, pero no consiguió modificar de manera significativa la dinámica general de las ventas de agosto.
- La demanda se concentró en productos económicos y compras de último momento, mientras los canales digitales, las ferias informales y los artículos importados incrementaron la competencia para los comercios tradicionales.
Las ventas por el Día del Niño registraron una caída del 2,5% interanual a precios constantes, en una jornada atravesada por descuentos, promociones y distintas alternativas de financiación que no lograron revertir la cautela de los consumidores. El comportamiento de la demanda volvió a mostrar las dificultades que enfrenta el consumo, con una fuerte concentración en productos de menor valor y una importante cantidad de operaciones concretadas sobre el cierre de la fecha.
El retroceso fue generalizado entre los cinco rubros relevados. Las mayores bajas correspondieron a jugueterías e indumentaria, mientras que los segmentos de equipos electrónicos y librerías exhibieron contracciones más moderadas. El escenario reflejó una demanda selectiva, en la que los consumidores priorizaron el precio y postergaron las decisiones de compra hasta encontrar una oportunidad conveniente.
Los comercios intentaron compensar esa situación mediante promociones. El 81,2% de los establecimientos consultados ofreció algún tipo de beneficio, aunque el porcentaje fue inferior al registrado durante la misma celebración del año anterior. La financiación con tarjetas fue la herramienta más utilizada, mientras que una proporción importante de locales recurrió a descuentos para quienes pagaran en efectivo.
El esfuerzo comercial permitió sostener parte del volumen de operaciones, pero tuvo un costo para los negocios. Muchos establecimientos absorbieron una porción de los costos financieros o resignaron margen para atraer compradores, una estrategia que permitió acercar los niveles de venta a los registrados en 2025, aunque sin generar una mejora significativa de la rentabilidad.
El ticket promedio alcanzó los $45.892, frente a los $33.736 del año anterior. Sin embargo, una vez descontado el efecto de la inflación, el gasto promedio por operación mostró una mejora real de apenas 0,8%. La cifra evidencia que el incremento nominal del desembolso no se tradujo en un crecimiento significativo del consumo en términos reales.
Las expectativas previas tampoco eran demasiado optimistas. El 43,6% de los comercios aseguró que el resultado coincidió con lo previsto, mientras que el 41,7% indicó que las ventas fueron inferiores a sus expectativas. Apenas el 14,7% logró superar las previsiones realizadas antes de la celebración.
La fecha tampoco consiguió modificar sustancialmente la dinámica comercial de agosto. Para el 36% de los negocios, el Día del Niño generó un mayor movimiento, aunque sin cambiar el escenario general. Otro 35,5% describió el impacto como moderado y casi una quinta parte sostuvo que la celebración no tuvo incidencia sobre su actividad. Solo una minoría consideró que la jornada fue determinante para dinamizar las ventas del mes.
Las jugueterías encabezaron las caídas, con un retroceso del 4,8%. La demanda se concentró en artículos de menor precio y las compras se aceleraron durante los últimos días. El sector enfrentó además una competencia creciente de bazares económicos, plataformas digitales, productos importados y ferias informales.
La indumentaria y los accesorios registraron una baja del 4,1%. Los comerciantes observaron una menor preferencia por prendas de vestir como regalo y también debieron competir con canales informales. El ticket promedio fue de $42.344.
En calzado y marroquinería, las ventas disminuyeron 3,1%, con un ticket promedio de $50.680. El sector recibió numerosas consultas que no siempre terminaron en compras, mientras que los descuentos y planes de financiación fueron utilizados para intentar convertir el interés en operaciones.
Los equipos de audio y video, celulares y accesorios tuvieron la menor caída, con un retroceso del 1%. El ticket promedio llegó a $51.136, aunque la demanda se concentró en productos complementarios de menor precio, mientras los artículos de mayor valor mostraron menor dinamismo.
Las librerías, por último, registraron una disminución del 1,8%, con un ticket promedio de $38.279. Buena parte de las operaciones se concentró durante el último tramo de la jornada y la demanda se orientó hacia libros de menor formato y costo.
El balance de la celebración dejó así una señal clara sobre el estado del consumo. Las promociones consiguieron amortiguar la caída, pero no alcanzaron para generar una recuperación sólida. El comportamiento de los compradores mostró que el poder adquisitivo continúa condicionando las decisiones y que, frente a gastos no esenciales, las familias priorizan cada vez más el precio, la financiación y la posibilidad de acceder a productos de menor costo.