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YPF apuesta por una subasta inversa para reducir costos en el megaproyecto Argentina LNG

  • YPF aplicará una subasta japonesa inversa modificada para contratar obras e insumos.
  • El sistema obliga a los proveedores a competir mediante sucesivas reducciones de precios.
  • La primera aplicación permitió adjudicar un gasoducto por unos USD 1.200 millones con una oferta 15% menor a la alternativa competidora.
  • La nueva infraestructura de midstream demandará alrededor de USD 24.000 millones.
  • Argentina LNG contempla inicialmente producir al menos 12 millones de toneladas anuales de GNL.
  • El proyecto tiene una inversión estimada de USD 51.000 millones y podría alcanzar una producción de 18 millones de toneladas.

YPF definió un nuevo mecanismo para adjudicar las obras y los insumos que demandará Argentina LNG, el ambicioso proyecto de producción y exportación de gas natural licuado que contempla una inversión estimada en USD 51.000 millones. La iniciativa, presentada recientemente ante el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), tendrá como uno de sus principales pilares un sistema de licitación diseñado para intensificar la competencia entre proveedores y obtener los menores costos posibles.

El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, explicó que la petrolera utilizará una modalidad denominada subasta japonesa inversa modificada. El mecanismo establece una competencia por precio desarrollada en sucesivas rondas, en las que los valores ofrecidos van disminuyendo. Una de sus principales características es que los participantes desconocen cuántos competidores permanecen en carrera y tampoco saben si quienes abandonan la puja fueron finalmente los ganadores.

La primera experiencia con este esquema se produjo en la licitación para construir el gasoducto que conectará la zona de Plaza Huincul, en Neuquén, con las costas del Golfo San Matías, en Río Negro. El tendido tendrá una extensión de 527 kilómetros y demandará una inversión cercana a los USD 1.200 millones.

La obra fue adjudicada a una alianza integrada por Pumpco, Bonatti y Contreras Hermanos. La propuesta ganadora resultó 15% más económica que la presentada por la unión transitoria conformada por Techint y Sacde. La diferencia permitió generar un ahorro superior a los USD 150 millones, de acuerdo con los datos difundidos sobre la licitación.

El sistema comienza antes de la competencia económica. Todas las compañías interesadas deben acreditar previamente el cumplimiento de las condiciones técnicas, legales y financieras y contar con el contrato firmado. Una vez superada esa instancia, los participantes ingresan en igualdad de condiciones a la subasta.

La competencia se desarrolla mediante una plataforma informática auditada y monitoreada por un escribano público. Los representantes de las empresas permanecen aislados e incomunicados durante el proceso, mientras que un software les comunica el precio de cada ronda y consulta si aceptan continuar con ese valor. Si una compañía rechaza la oferta, abandona la puja sin conocer qué hicieron sus competidores.

Ese diseño busca generar una presión competitiva adicional. Las empresas que continúan tampoco saben cuántos rivales permanecen en carrera, por lo que pueden seguir reduciendo sus precios ante la posibilidad de que otra compañía continúe ofreciendo menos. El resultado buscado es llevar la competencia hasta el límite de rentabilidad que cada proveedor esté dispuesto a aceptar.

Además del objetivo de reducir costos, YPF apunta a limitar las posibilidades de negociación individual y discrecionalidad durante las adjudicaciones. La intervención de un escribano, el aislamiento de los participantes y la utilización de una plataforma controlada pretenden reforzar los mecanismos de transparencia y compliance.

El nuevo esquema tendrá especial relevancia por la magnitud de las obras que deberá contratar YPF durante los próximos años. Entre ellas figuran la construcción de una nueva planta separadora en Neuquén, nuevos tendidos de gasoductos, poliductos y oleoductos y una planta de NGLs en Río Negro destinada a obtener productos como propano, butano y gasolina.

En conjunto, este paquete de infraestructura de midstream movilizará unos USD 24.000 millones dentro de un presupuesto de aproximadamente USD 29.000 millones previsto hasta 2031. La dimensión de las inversiones convierte a cada punto porcentual de ahorro en una cifra significativa para el proyecto.

Argentina LNG es desarrollado por YPF junto con la italiana Eni y la emiratí ADNOC, a través de su brazo inversor XRG. El objetivo inicial es alcanzar una producción de al menos 12 millones de toneladas anuales de GNL, con capacidad para escalar posteriormente hasta 18 millones.

La estrategia de licitaciones será, en ese contexto, una pieza central del proyecto. YPF busca trasladar la competencia entre proveedores directamente a los precios y utilizar ese mecanismo para contener los costos de una infraestructura de escala inédita para la industria energética argentina.