Con la flexibilización de la cuarentena volvió a crecer el consumo y en noviembre se aceleró 13,8%

ECONOMÍA Por David Cayón*
Así se desprende de un informe de la consultora Nielsen que muestra que el crecimiento fue bastante parejo en el país, impulsado por productos lácteos y de almacén

El consumo post cuarentena empieza a retomar el ritmo. Por lo menos así se desprende del informe que hizo la consultora Nielsen en donde se destaca que durante noviembre el consumo presentó un incremento de 13,8% comparado con el mismo período del año anterior.

Según el trabajo en el desarrollo de las compras se observó una mayor vitalidad en el interior del país (14,8%), mientras que en la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires el incremento es menor (12,9%).

En el análisis de los sectores que más impulsaron el consumo se destaca el de los frescos, lácteos y congelados, que subió un 18,5%, y el de almacén, que lo hizo en un 18,4 por ciento. En el segmento positivo también quedaron los productos de limpieza (13,7%), bebidas (8,8%) y cosmética y tocador con 5 por ciento de crecimiento respecto de las ventas registradas en noviembre de 2019.

El crecimiento tiene que ver con que empezaron a cerrarse algunas paritarias cuyos ingresos se fueron volcando al consumo y con que frente al efecto inflacionario se empezaron a adelantar compras; eso explicaría que el segmento de los congelados fuese el que más creció.

Además, del crecimiento interanual noviembre rompió la inercia que traía el indicador en octubre y septiembre, dos meses que había quedado en negativo.

En septiembre pasado el consumo había mostrado una caída de 2,5% respecto de igual mes del año pasado cuando en el interior del país la retracción había sido un poco mayor, de 2,8% de baja con una merma de casi 10 por ciento en el ítem de cosmética y tocador y bebidas.

En octubre esa baja en el consumo mantuvo el ritmo. Durante ese mes el relevamiento que mide 70 categorías en los supermercados señaló una merma en el consumo, comparado con el mismo período del año anterior, de 2,7 por ciento.

En este caso el ítem de cosmética y tocador profundizó aún más su caída y alcanzó una baja de 13 por ciento, mientras que bebidas ya comenzaba a recortar la caída y lo hacía solo en un 7,9 por ciento.

Los datos de septiembre y octubre fueron los primeros que se conocían que mostraban una retracción teniendo en cuenta el boom de consumo de productos básicos que se vivió en la etapa más dura de la cuarentena. Con la salida del aislamiento el consumo se fue diversificando hacia otros sectores y eso impactó en este indicador, a lo que se le sumó que en septiembre el Ejecutivo nacional había autorizado una actualización de Precios Máximos, que aumentaron 3%, y para el programa de Precios Cuidados que nunca paró de registrar aumentos y que fue incorporando otros productos de la canasta básica como frutas y verduras.

Ingresos y canasta

Durante octubre pasado, una familia tipo necesitó contar con ingresos de $49.911,60 para no caer en la pobreza, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

El dato lo refleja la evolución de la canasta básica alimentaria (CBA), que se utiliza para medir los niveles de pobreza. La canasta básica total (CBT), en tanto, muestra los niveles de indigencia: en el caso del mes pasado, también para una familia de cuatro personas: 20.710,20 pesos.

“Durante octubre de 2020, la variación mensual de la canasta básica alimentaria (CBA) con respecto a septiembre de 2020 fue de 6,6%, mientras que la variación de la canasta básica total (CBT) fue de 5,7%. Las variaciones interanuales de la CBA y de la CBT resultaron del 45,8% y 40%, respectivamente”, detalló el Indec.

Así, la canasta de pobreza se ubicó casi dos puntos porcentuales por sobre la inflación de octubre, que informó el Indec la semana pasada: 3,8% en octubre con un acumulado de 37,2% para el último año.

 

 

* Para www.infobae.com

Te puede interesar