Alertan que en el 2023 ni el aporte del campo bastará para hacer frente a la falta de dólares

ECONOMÍA 23 de octubre de 2022 Por Agencia de Noticias del Interior
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Si bien el dólar soja alivió las reservas del Banco Central, se prevé que por la sequía el campo no colme las expectativas del último trimestre del año.

Así, como si el flujo estacional de divisas no fuera suficiente motivo para poner en jaque a la economía, ahora se suma el factor climático. Sí, el mismo que a partir de la primavera cedería la presión sobre la importación de energía, ahora provoca que las alarmas se enciendan merced a la sequía que asola a las zonas más productivas del país. Y, con este panorama, se espera que haya muchos menos dólares en el 2023, una situación que fue analizada en el programa Qué Hacemos con los Pesos (A24)

Para Alejandro Cánepa, periodista agropecuario, los gobiernos tienen la mala costumbre de gastar a cuenta sin prever complicaciones. "Lamentablemente, esta vuelta van a faltar divisas. El dólar soja terminó; se vendieron 14 millones de toneladas con una medida netamente y se alcanzaron los u$s8.100 millones. Pero está complicadísimo el panorama del trigo. Se proyectaban 22 millones de toneladas, pero no creo que se llegue ni a 16 millones"

Aunque la baja inexorable en términos de cantidad será escalofriante, la diferencia preocupa más cuando se traduce en dinero.  

La inflación también le pega al campo

"Aunque lloviera, ya sería tarde. En muchas en muchas regiones trigueras ya se perdieron entre u$s2.000 millones y u$s3.000 millones. Por otro lado, se está retrasando la siembra de maíz y mucha gente se va a dedicar a la soja atención porque el maíz es caro y no llovió", señaló el especialista invitado en Qué hacemos con los pesos (A24). 

Hace años que las corrientes de El Niño y la Niña forman parte del vocabulario de la gente de a pie por sus efectos sobre el clima. Esta vez, la versión femenina, preocupa mucho más a los productores porque "en esta parte del hemisferio genera falta de agua. Hay lugares en los que no llueve desde abril. Por eso, aunque llueva, el agua llega tarde para la agricultura. La reducción de la cosecha de maíz provocará que haya más soja con lo cual podría afectar la alimentación de los cerdos, los pollos y los vacunos en los feedlots. En la ganadería está pegando muy duro la sequía porque no hay pasto y la gente ha tenido que malvender hacienda que no estaba terminada porque se achicaron los campos y hay que sacar los animales. Por eso se desplomó el precio de la invernada y el que está vendiendo el gordo está entre $80 y $90 atrasado", explica Canepa. 

Como no podía ser de otro modo, la inflación también le pega a la gente del campo.

"Ya hay productores que están devolviendo los productos porque no los pueden aplicar por la falta de agua.  En la zona núcleo, que es reconocida a nivel mundial como la más rica y productiva, hay un lema que dice que de nueve cosechas 10 son buenas. Pero hoy,  hay un fracaso total en la siembra de esa región. Había arrancado una siembra de girasol espectacular porque los precios internacionales aumentaron por la guerra. Pero hubo que frenar porque no había perfil de humedad para seguir con la con la siembra en precios internacionales muy buenos para el girasol", explica el especialista. 

En medio del atraso de los precios en el sector ganadero, los productores esperan una actualización de los precios.

"Habrá una recomposición en el precio de la hacienda en algún momento, hay que ver si el mercado lo convalida. Hace 4 meses que la carne no sube en el mostrador, el consumo habitante se ha caído. No es que la carne sea cara, sino que los bolsillos están descosidos del poder adquisitivo está por el piso. Hoy el sector necesita inversiones a largo plazo. Y los últimos gobiernos cambiaron la regla en la mitad del camino. Y no solamente se va a perjudicar al productor, sino al país por la falta de divisas", concluye Cánepa.

 

 

Con información de www.iprofesional.com

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