ARCA endurece el control sobre billeteras virtuales y acelera la salida del Monotributo

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior
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  • El nuevo criterio de ARCA deja de mirar billetera por billetera y cruza información por contribuyente, consolidando todos los movimientos en fintech.
  • Monotributistas están recibiendo alertas en “Nuestra Parte” con el detalle de depósitos en billeteras virtuales para recategorizarse o excluirse antes del 5 de febrero.
  • Los montos informados reflejan dinero percibido y no necesariamente facturado, incluyendo transferencias internas, préstamos o fondos no gravados.
  • ARCA puede activar recategorizaciones o exclusiones de oficio a partir del 6 de febrero, notificadas por Domicilio Fiscal Electrónico.
  • La estrategia de dividir ingresos en varias billeteras quedó expuesta: los cruces de datos y los controles KYC detectan el “enanismo fiscal”.
  • El endurecimiento de controles está acelerando un pase masivo del Monotributo al régimen general, especialmente entre exportadores de servicios.

El nuevo criterio de fiscalización implementado por ARCA comienza a mostrar efectos concretos en el universo de los pequeños contribuyentes. A partir de un cambio en el enfoque del control, el organismo dejó de mirar billetera por billetera para concentrarse en el contribuyente como sujeto fiscal, cruzando de manera integral la información de los depósitos realizados en plataformas digitales. El resultado es un envío masivo de alertas a monotributistas que registran acreditaciones en billeteras virtuales como Mercado Pago y otras fintech, incluso cuando distribuyen los fondos entre varias para no superar los topes en cada una.

Este giro en la estrategia tributaria está provocando un fenómeno que asesores impositivos describen como “masivo”: el pase del Monotributo al régimen general de IVA, Ganancias y Autónomos. En particular, el impacto se hace sentir entre exportadores de servicios y trabajadores independientes que habían encontrado en las fintech una vía para operar con menor visibilidad fiscal.

La clave del nuevo esquema radica en que ARCA ya no solicita información focalizada en las transacciones individuales de cada plataforma, sino que reconstruye el mapa completo de los movimientos financieros de una persona. Con esos datos, el organismo expone en su servicio “Nuestra Parte” el total de cobros percibidos a través de billeteras virtuales, pasarelas de pago y medios electrónicos. No se trata de notificaciones formales, sino de alertas de carácter disuasorio, que buscan que el contribuyente tenga en cuenta esos montos al momento de recategorizarse o evaluar su permanencia en el régimen simplificado.

La información que se exhibe proviene del régimen informativo de plataformas de pago, recientemente modificado para ampliar el alcance sobre las billeteras virtuales. Estos datos, además, alimentan procesos automáticos de recategorización o exclusión de oficio que pueden activarse a partir de febrero. En esos casos, ARCA toma en cuenta no sólo los ingresos declarados, sino también gastos, compras, bienes adquiridos y acreditaciones que superen los límites permitidos por la categoría correspondiente. La exclusión, a diferencia de las alertas previas, sí se comunica a través del Domicilio Fiscal Electrónico.

Uno de los puntos que genera mayor preocupación entre los monotributistas es la diferencia entre lo facturado y lo que aparece reflejado como “cobrado” en las billeteras. Los especialistas aclaran que los montos informados no siempre constituyen ingresos gravados: pueden incluir transferencias entre cuentas propias, aportes de terceros, préstamos, reintegros o fondos utilizados sólo como medio de pago. Sin embargo, esa distinción no impide que la información sea utilizada como insumo para controles sistémicos, lo que obliga a los contribuyentes a revisar periódicamente los datos disponibles para anticipar inconsistencias.

El nuevo esquema también pone en jaque una práctica extendida: dividir los cobros en varias billeteras para no superar los topes de facturación. Con el cruce integral de datos, esa “picardía” pierde efectividad. Además, las propias plataformas de pago refuerzan los controles de conocimiento del cliente (KYC), solicitando explicaciones sobre la apertura de múltiples cuentas y el origen de los fondos cuando los movimientos se apartan del perfil de riesgo declarado.

En paralelo, desde el sector impositivo señalan que existe una inducción explícita a abandonar el Monotributo y migrar al régimen general, en particular a través de figuras como el Impuesto a las Ganancias Simplificado. Para algunos contribuyentes, este esquema ofrece la posibilidad de regularizar situaciones pasadas con menor exposición, en un contexto de mayor intercambio internacional de información financiera.

El costo de resistir el cambio no es menor. La exclusión de oficio implica multas formales por cada mes fuera del régimen, además de sanciones por los impuestos omitidos. A eso se suma la imposibilidad de reingresar al Monotributo durante tres años. Frente a un control cada vez más sofisticado y a la trazabilidad creciente de los fondos digitales, el mensaje de ARCA parece claro: la era de operar fragmentando ingresos entre billeteras sin consecuencias fiscales está llegando a su fin.

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