El drama de los que pagan con tarjetas de crédito

ECONOMÍA 08 de septiembre de 2021 Por Agencia de Noticias del Interior
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En las últimas semanas, muchos de los usuarios de tarjetas de crédito se encontraron con una sorpresa al momento de pagar sus compras en cuotas: “Usted tiene fondos insuficientes”. Si bien cada individuo tiene su propio historial crediticio, este mensaje se repitió con frecuencia estos días, coincidentemente con el lanzamiento del programa Ahora 12, con el cual el Gobierno busca reactivar el consumo en el marco de la crisis económica profundizada por la pandemia.

La semana pasada, Ana Sofía quiso comprar cerámicas para cambiar el piso y al momento de pagar se sorprendió con la respuesta del vendedor que le decía que su tarjeta le salía rechazada para el cobro en cuotas. Llegó a su casa, entró al home banking y vio que su límite para compras en cuotas había bajado en más de un millón de pesos del mes de julio al de agosto. Llamó a su banco, una de las mayores entidades financieras privadas del país, para preguntar en qué situación estaba y le contestaron que desde el 20 de agosto hubo una disposición general de reducir el límite de crédito para compras en cuotas: antes era el 100% de lo habilitado para el pago al contado y se redujo al 30% de ese total.

Lo mismo le ocurrió a Martha que, al comentarlo con sus compañeros de trabajo, se enteró de que no era la única en la misma situación.

Los bancos desmienten que hayan reducido el límite de compras, pero señalan que en muchos casos no se actualizaron. En una economía con una inflación interanual de casi 51,8%, según el último dato de julio, no autorizar aumentos en los topes máximos significa en la práctica una reducción real de la cantidad de productos y servicios que se pueden consumir.

“El producto tarjeta dejó de ser atractivo para los bancos”, admiten sin vueltas en una de las entidades. Esto se debe principalmente al riesgo de incobrabilidad y a algunas tasas que los bancos están obligados a dar están por debajo de la inflación. En el programa Ahora 12, por ejemplo, la tasa máxima de descuento que una entidad le cobra a los comercios para los pagos en 12 y 18 cuotas es del 11,48% y del 16,52%, respectivamente. Ambas están muy por debajo de la expectativa del índice de precios para los próximos meses, de no menos de 42%.

“Hay un factor que genera que en algunos bancos no haya tantas renovaciones automáticas de los límites de crédito como se hacía antes. Hay mucha precaución por el tema de que la mora pueda dispararse. En este contexto económico, además, tantos planes de Ahora 12 y Ahora 18 generan más riesgo sobre la incobrabilidad. Es un negocio que está muy regulado, las tarjetas de crédito no representan una actividad reluciente como antes”, agregaron en este banco.

En el último informe de bancos, que publica mensualmente el Banco Central, la morosidad ascendió en junio del 4,2% al 4,8% respecto de mayo. Si bien se trata de un nivel de mora aún bajo, en los bancos indican que puede marcar el inicio de un ciclo de aumento acotado en los indicadores de incobrabilidad.

“La reducción de límites de crédito en cuotas para las tarjetas no tiene nada que ver con los programas Ahora. No hay una baja general de límites de créditos a clientes. Como es habitual, cada año se hace automáticamente una evaluación crediticia de cada cliente, y en base a su relación ingresos-consumo, situación de pagos y demás, se recalculan sus límites de crédito. Puede ocurrir que en algunos casos puntuales ese límite baje, pero no es algo generalizado”, respondieron en el banco Santander, ante la consulta de este medio.

“La regla de los precios máximos o controlados es así. El Gobierno puede controlar precios, pero no las cantidades vendidas a ese precio”, explica el economista Jorge Vasconselos, vicepresidente de Ieral de Fundación Mediterránea. “La tasa de interés implícito en el Ahora 12 es más baja que la tasa de interés promedio del sistema para créditos personales. Los bancos aceptan el mecanismo, pero no están obligados a darle a sus clientes todo el crédito que quieran”, agrega el investigador.

Otro tema no menor, dice, es que el mismo Gobierno que quiere incentivar el crédito para consumo les absorbe liquidez a los bancos a través de las letras del Tesoro o del Banco Central. “No solo al Gobierno le resulta muy difícil controlar las cantidades, sino que también es una parte interesada de ese crédito”, indica Vasconselos. Esto se ve reflejado en la deuda remunerada del BCRA, que ya superó los $4 billones a través de las emisiones de Leliq y pases.

En el BCRA señalaron que “los bancos dicen haber levantado los límites de crédito”, mientras que en la Secretaría de Comercio dijeron que se ocupan de monitorear que los bancos no impongan subcupos máximos a las tarjetas en las compras con Ahora 12.

“Algunos bancos están un poco más lentos que antes con el aumento de límites. Nosotros no estamos haciendo eso, pero en el mercado puede ser que esté pasando. Nosotros hemos tenido más pedidos de aumentos, evidentemente hay una suba de los precios y de los gastos que están realizando ciertos clientes. Con el lanzamiento el Ahora 12 no hemos visto un salto muy relevante del consumo, se continuó con la inercia que se venía manejando. La gente está cuidando la plata, no hay un revoleo”, indicaron en otro banco privado.

Fuente: La Nación

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