¿Estuvieron ausentes las ideas liberales durante 20 años?

OPINIÓN Por Roberto CACHANOSKY
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Todo parece indicar que hay un resurgir de las ideas liberales en la Argentina, pero también se observa en el mundo la aparición de movimientos políticos de posiciones de populismo más extremos, tanto a derecha como a izquierda, si es que estas categorías políticas tuviesen algún significado.

Justamente este tema lo venimos debatiendo con los doctores en Historia Alejandro Gómez y Ricardo López Göttig quienes coinciden en que hay una especie de regreso a las décadas del 20 o del 30 del siglo XX, cuando había posiciones políticas extremas como el marxismo y el fascismo. No es exactamente lo mismo, pero se observan surgimientos de populismos de derecha y de izquierda en la actualidad, con tendencia a buscar al mesías salvador.

En la Argentina hay un surgimiento de las ideas liberales clásicas y de un populismo de derecha que es comúnmente identificado con las primeras, pero limitándose a la economía, poniendo el acento en esa ciencia. Eso poco tiene que ver con el liberalismo y mucho con los populismos que buscan el mesías salvador, algo totalmente contrario al ideario liberal que pone el acento en las instituciones que deben limitar el poder del estado. El fanatismo, la intolerancia, la violencia verbal, por ahora, y el culto al líder lejos están de mostrar un ideario liberal en el sentido que Hayek lo presentó en Derecho, Legislación y Libertad, Mises en La Acción Humana, Henry Hazlitt en Los Fundamentos de la Moral basados en las obras de David Hume y John Stuart Mill, por citar algunos autores liberales.

La pregunta es, ¿estuvimos callados los liberales durante 20 años en que nuestras ideas estuvieron ausentes del debate político o estuvimos presentes, pero hubo circunstancias que hicieron que fuese una lucha despareja?

La realidad es que en esos 20 años en que dicen que los liberales no presentamos debate por las ideas, hubo un tsunami de populismo en América Latina entre 2002 y 2022 aproximadamente. Ese tsunami se dio por el fuerte aumento de las commodities que se produjo a partir de mediados de 2002.

El gráfico muestra el índice de precios de las commodities que elabora el FMI donde se ve claramente el fenomenal aumento del índice hasta el 2008. Luego el índice cae y en 2009, justamente, pierden las elecciones de medio término el kirchnerismo con las candidaturas testimoniales en la provincia de Buenos Aires.

Luego se recuperan los precios de las commodities y siguieron teniendo caja con los derechos de exportación que pasaron del 15% con Duhalde al 35% con los Kirchner. Además, hicieron populismo consumiendo el stock de capital que heredaron de la década del 90. Stock de capital en energía, rutas, puertos, prohibición de exportar carne consumiéndose 10 millones de cabezas de vacunos, los ahorros que teníamos en las AFJP que nos confiscaron, etc.

En definitiva, en esos años hubo tal caja para hacer populismo que no le entraban las balas al discurso populista por más esfuerzo que hicimos los liberales por mostrar el rumbo del fracaso. Mientras tres liberales paseábamos por los medios advirtiendo sobre el desastre que estaban haciendo los K, otros que hoy dicen ser liberales asesoraban a Daniel Scioli, delfín del kirchnerismo, en la campaña de 2015 vía la fundación Acordar, con la excusa de inventar a un Scioli liberal al igual que decían que Alberto Fernández era un “muy inteligente, un gran armador y pragmático”.

Lo concreto es que en esos años de auge de las commodities surgieron todos los gobiernos populistas progres de América Latina. No solo estaba el populismo con los Kirchner. En Uruguay llegaba el Frente Amplio en 2004 con Tabaré Vázquez, Pepe Mujica y Tabaré Vázquez. En Chile gobernaba la Concertación desde 1994 a 2010 con Lagos y Bachelet. En Bolivia llegaba Evo Morales en 2006 a 2019. Correa asumía la presidencia en Ecuador en 2007 a 2017. Lula da Silva en Brasil en 2003, sucedido por Dilma Rousseff. Hugo Chávez en Venezuela. Es decir, fueron años en que el precio de las commodities les dio margen a estos gobiernos populistas de izquierda para sostenerse en el poder y no había crítica que los hiciera tambalear porque tenían plata para regalar.

En síntesis, las ideas liberales fueron defendidas en Argentina en los momentos más difíciles por tres economistas: José Luis Espert, Agustín Monteverde y quién esto escribe. El resto no abría la boca. Cuando dicen que antes hablar del liberalismo era mala palabra, es porque el populismo tapaba toda crítica con la plata que tenían. Había que defender las ideas liberales en ese momento duro, cuando la AFIP era una especie de KGB que perseguía a los que se oponían.

De manera que no es que mágicamente se produce un resurgimiento del liberalismo. Es que agotado el populismo k, luego del fracaso del fracaso de JxC y el estruendoso fracaso de este nuevo ensayo populista k, es mucho más fácil difundir las ideas liberales y que prendan en la gente.

Algo parecido ocurrió en 1989 cuando Menem giró en su discurso. La caída del muro de Berlin modificó el mapa político mundial y el entonces presidente supo leer ese nuevo contexto político justo en el medio de la hiperinflación de ese año.

En síntesis, las ideas liberales fueron defendidas en los momentos más adversos. Ahora que son más permeables, sería una verdadera picardía que se las confunda con los populismos de derecha que van apareciendo en el mundo.

Esta es la nueva lucha que debemos dar los liberales: evitar que se confunda mesianismo salvador con liberalismo republicano.

Fuente: Infobae

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