


Identifican a la autora del video de Adorni y crece la tensión interna en el Gobierno
POLÍTICA Agencia de Noticias del Interior
- El Gobierno identificó a Victoria Correa como autora del video de Adorni
- La filtración generó una crisis interna y expuso tensiones en Casa Rosada
- El episodio evidenció contradicciones con el discurso oficial de austeridad
- Durante dos semanas circularon teorías sobre operaciones internas y externas
- Se evalúan posibles sanciones contra la trabajadora involucrada
- El caso dejó al descubierto la fragilidad del control interno en el Gobierno
El Gobierno nacional logró identificar a la persona que filmó al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, antes de abordar un vuelo privado con destino a Punta del Este, en un episodio que desató una fuerte crisis interna y expuso tensiones dentro de la administración. Según confirmaron fuentes oficiales, se trata de Victoria Correa, una trabajadora vinculada al sindicato ATEPSA, quien habría registrado las imágenes durante el fin de semana largo de Carnaval en el aeropuerto de San Fernando.
La identificación se produjo tras dos semanas de investigación interna, en medio de un clima cargado de especulaciones y sospechas cruzadas dentro de la Casa Rosada. La difusión del video, que ocurrió un mes después de haber sido grabado, generó un fuerte impacto político al evidenciar una aparente contradicción entre el discurso oficial de austeridad y el uso de un avión privado para un viaje personal del funcionario.
Las imágenes, que rápidamente se viralizaron en redes sociales, muestran a Adorni caminando por la pista junto a su familia antes de abordar la aeronave. La escena se convirtió en un foco de cuestionamientos hacia el Gobierno, que sostiene una narrativa centrada en el ajuste del gasto público. El propio jefe de Gabinete reconoció la gravedad del episodio y admitió la existencia de un problema interno. “Está claro que tenemos un problema”, afirmó, al tiempo que confirmó que la grabación se había realizado desde instalaciones estatales.
Esa declaración encendió las alarmas dentro del oficialismo y dio inicio a una intensa búsqueda del responsable. Durante ese período, circularon múltiples versiones sobre el origen de la filtración. Algunas hipótesis apuntaron a disputas internas y posibles maniobras de inteligencia, mientras que otras señalaron a sectores vinculados a la oposición con presencia en organismos del Estado.
Uno de los nombres que surgió en medio de esas versiones fue el de Santiago Caputo, cuya influencia en áreas sensibles del Gobierno alimentó sospechas sobre una eventual operación interna. Sin embargo, tanto su entorno como el propio Adorni desestimaron esa posibilidad, aunque las dudas persistieron durante varios días.
También fue mencionada Patricia Bullrich, en función de su vínculo histórico con áreas de seguridad y su relación con fuerzas que operan en ámbitos aeroportuarios. Estas conjeturas, no obstante, fueron perdiendo fuerza a medida que avanzaba la investigación oficial.
En paralelo, dentro de la Casa Rosada comenzó a tomar forma la hipótesis de que la filtración podía haber surgido desde sectores sindicales o empleados estatales con afinidad opositora. En ese contexto, la identificación de Correa como autora del video fue presentada como una confirmación de esa línea interpretativa.
De acuerdo con fuentes gubernamentales, la mujer posee militancia de izquierda, lo que reforzó la lectura política del episodio dentro del oficialismo. Sin embargo, más allá de las interpretaciones sobre su motivación, el hecho dejó al descubierto la vulnerabilidad del Gobierno frente a filtraciones internas y la dificultad para controlar la circulación de información en ámbitos sensibles.
Actualmente, en la Casa Rosada se evalúan posibles sanciones contra la trabajadora, aunque todavía no se definió qué medidas concretas se adoptarán. El caso abre interrogantes sobre los límites entre el ámbito público y privado en espacios estatales, así como sobre las responsabilidades de los empleados en el manejo de información sensible.
Más allá de la resolución puntual, el episodio dejó una marca en la dinámica interna del Gobierno. La combinación de exposición pública, tensiones políticas y desconfianza entre sectores del oficialismo generó un clima de incertidumbre que aún persiste.
En un contexto donde la imagen pública resulta clave, la difusión del video no solo afectó a un funcionario en particular, sino que también puso en cuestión la coherencia del discurso oficial. La forma en que el Gobierno gestione las consecuencias de este episodio será determinante para evaluar su capacidad de respuesta ante crisis internas y su margen de control sobre su propio funcionamiento.







Identifican a la autora del video de Adorni y crece la tensión interna en el Gobierno

A 50 años del golpe, la juventud rechaza el indulto y reafirma su compromiso con la democracia

Avanza la investigación contra el juez Maraniello y crecen las denuncias por maltrato y abuso



El peronismo ensaya un reordenamiento con múltiples actores y busca volumen político

Ley de Glaciares: Mayoraz convierte el fallo judicial en una victoria política


Mayans abre el juego político y agita la construcción de una nueva oposición









Alberto Fernández redobla críticas: cuestionamientos a Adorni y al rumbo del Gobierno









