



RESUMEN
- No conocemos hoy una encuesta pública sobre Rafaela que tenga el rigor metodológico suficiente como para sacar conclusiones electorales definitivas.
- Eso no significa que las mediciones que circulan sean hechas de mala fe, sino que no necesariamente tienen valor científico suficiente para representar a toda la ciudad.
- Las encuestas vienen demostrando en todo el mundo que pueden equivocarse y, en algunos casos, por márgenes considerables.
- En Rafaela se percibe un marcado descontento con distintos aspectos de la gestión de Leonardo Viotti, mientras también aparece un creciente respaldo hacia Fabricio Dellasanta.
- Más allá de cualquier encuesta, el apoyo que Dellasanta recibe cotidianamente de la gente aparece como un dato político que nadie debería ignorar.
La encuesta que no necesita encuestadores
¿Hay encuestas serias en Rafaela?
La respuesta, por ahora, es bastante sencilla: no conocemos ninguna encuesta pública que permita afirmar con seriedad científica cómo está hoy el escenario electoral de la ciudad.
Y decir esto no significa acusar a nadie de hacer encuestas de mala fe.
Hay que separar las cosas.
Una encuesta puede estar realizada con absoluta honestidad y, sin embargo, no tener el rigor metodológico necesario para sacar conclusiones sobre el conjunto de una población.
Porque para que una medición tenga verdadero valor científico no alcanza con preguntarles a algunas personas qué piensan y después convertir las respuestas en porcentajes.
Hay que saber cuántas personas fueron consultadas, cómo fueron seleccionadas, dónde viven, cómo se distribuyó la muestra, qué preguntas se hicieron, cuál fue el margen de error y, fundamentalmente, quién realizó el trabajo.
Y si todos esos datos no aparecen, conviene tomar los números con pinzas.
Más todavía después de lo que viene ocurriendo con las encuestas en el mundo.
Cuando las encuestas chocan contra la realidad
Últimamente, las encuestas electorales parecen tener un problema recurrente: la realidad no siempre se comporta como dicen los encuestadores.
Y esto no sucede solamente en Argentina.
Ocurre en Estados Unidos, en Europa y también en América Latina.
El ejemplo más reciente lo tenemos en Brasil.
Antes de la elección presidencial del domingo, buena parte de las encuestas ubicaba a Lula por encima de Flávio Bolsonaro. Algunas mediciones incluso llegaron a plantear escenarios que contemplaban una victoria del candidato del PT en primera vuelta.
Finalmente, ocurrió otra cosa.
Flávio Bolsonaro terminó primero y Lula segundo, y ambos deberán enfrentarse ahora en el balotaje.
La enseñanza es bastante simple: una encuesta puede mostrar una tendencia, pero no reemplaza una elección.
Y mucho menos puede convertirse en una verdad revelada.
Por eso resulta bastante gracioso cuando algunos dirigentes empiezan a hablar de porcentajes como si las urnas ya hubieran sido abiertas.
Todavía falta bastante para eso.
Rafaela tiene otro termómetro
Ahora bien, que no haya una encuesta científicamente comprobable no significa que no se pueda observar lo que está pasando en Rafaela.
Al contrario.
Hay otro termómetro.
Uno mucho más rudimentario, pero también bastante difícil de manipular.
La calle.
Caminar la ciudad, hablar con los vecinos, escuchar a los comerciantes, conversar con trabajadores, mirar las redes sociales y prestar atención a las conversaciones cotidianas permite advertir determinados estados de ánimo que después pueden, o no, terminar reflejándose en una elección.
Y hay dos cuestiones que llaman particularmente la atención.
La primera es el marcado descontento que se percibe con distintos aspectos de la gestión de Leonardo Viotti.
La segunda es el marcado apoyo que se percibe hacia Fabricio Dellasanta.
No estamos diciendo que esto sea una encuesta.
Precisamente estamos diciendo lo contrario.
No tenemos porcentajes. Tenemos percepción.
Y la percepción, cuando se repite una y otra vez en distintos lugares y con diferentes personas, se convierte en un dato político que sería absurdo ignorar.
La gente no reclama cosas extraordinarias
¿Y de qué se queja la gente?
No hay demasiado misterio.
La seguridad aparece permanentemente.
También el estado de las calles, la higiene, los servicios municipales y el tránsito.
Y particularmente la inseguridad vial, que se ha convertido en una preocupación seria para muchos vecinos por la cantidad y gravedad de los accidentes que se producen en la ciudad.
Es decir, la gente está reclamando cosas básicas.
No está pidiendo que Rafaela se convierta en París.
Está pidiendo poder circular por calles en condiciones, tener una ciudad limpia, sentirse más segura y contar con un tránsito razonablemente ordenado.
Parece bastante poco.
Pero cuando esas cuestiones básicas empiezan a acumularse, inevitablemente terminan teniendo consecuencias políticas.
Porque el vecino puede olvidarse de una conferencia de prensa.
Puede olvidarse de una foto.
Puede olvidarse de un discurso.
Pero difícilmente se olvide del pozo que tiene que esquivar todos los días para llegar a su casa.
Los Juegos Suramericanos no borraron los problemas
Los Juegos Suramericanos fueron importantes para Rafaela.
Hubo obras, movimiento, visitantes, actividades y una enorme exposición pública de la ciudad.
Pero hay algo que los Juegos no pudieron hacer:
borrar los problemas cotidianos.
Cuando terminó la competencia y se apagaron las luces, Rafaela volvió a ser Rafaela.
Y el vecino volvió a enfrentarse con las mismas calles, los mismos problemas de tránsito, las mismas preocupaciones por la seguridad y las mismas demandas de servicios.
Porque una cosa es organizar un acontecimiento deportivo.
Y otra muy distinta es gobernar una ciudad durante cuatro años.
La fiesta puede durar unos días. La gestión dura todos los días.
Y ahí está el verdadero desafío para Viotti.
Y en ese escenario aparece Dellasanta
En medio de ese escenario aparece Fabricio Dellasanta.
Y acá hay algo que desde R24N creemos que merece ser observado con mucha atención.
Más allá de cualquier encuesta que pueda aparecer de ahora en adelante, Dellasanta está recibiendo un apoyo que se percibe cada vez con mayor claridad en el contacto cotidiano con la gente.
Y si finalmente decide presentarse como candidato a intendente, ese respaldo podría convertirlo en uno de los protagonistas centrales de la próxima discusión electoral de Rafaela.
No hace falta inventar porcentajes.
No hace falta decir que tiene 20, 30 o 40 puntos.
Eso sería caer justamente en aquello que estamos cuestionando.
Lo que sí podemos decir es que Dellasanta aparece en muchas conversaciones y recibe expresiones de apoyo que no deberían ser subestimadas.
Y existe, además, otro componente que seguramente tendrá importancia: el resultado de la gestión nacional de Javier Milei.
La política municipal no está aislada de la política nacional.
Si la inflación continúa bajando y una parte de la sociedad comienza a percibir una mejora en su situación económica, es razonable pensar que el Gobierno nacional conservará una parte importante del respaldo que consiguió en las urnas.
Y eso puede tener consecuencias sobre los dirigentes que representen ese espacio en las elecciones locales.
El bolsillo también vota.
Si Milei logra consolidar la baja de la inflación, mejorar las expectativas y sostener su rumbo económico, quienes se identifiquen con ese proyecto pueden verse beneficiados electoralmente.
Y allí aparece Dellasanta.
La verdadera encuesta
Por eso, en R24N preferimos no vender humo.
No vamos a inventar una encuesta.
No vamos a ponerle porcentajes a una percepción.
No vamos a decir que alguien tiene determinada cantidad de votos cuando todavía faltan meses para que los rafaelinos concurran a las urnas.
Pero tampoco vamos a mirar para otro lado.
Porque lo que se escucha en la calle también es política.
Y hoy, además del descontento que se percibe hacia distintos aspectos de la gestión de Leonardo Viotti, se percibe algo que merece ser destacado: el respaldo hacia Fabricio Dellasanta.
Si ese respaldo se mantiene, si Dellasanta decide competir y si el Gobierno de Milei continúa consolidando sus resultados económicos, especialmente en materia de inflación, el escenario electoral de Rafaela puede adquirir una dinámica muy diferente a la que algunos pretenden instalar.
No sabemos qué dirán las próximas encuestas.
Tampoco sabemos qué números aparecerán en los próximos meses.
Pero hay algo que sí sabemos.
Dellasanta aparece como el gran candidato, más allá de las encuestas, simplemente por el apoyo que día a día recibe de la gente.
Y quizás esa sea la mejor encuesta de todas.
Porque para hacer una encuesta se necesita una consultora.
Para medir el humor de una ciudad hace falta caminarla.
Y cuando un nombre empieza a aparecer espontáneamente en las conversaciones, cuando la gente lo menciona, lo apoya y lo reclama como alternativa, hay un dato político que ningún porcentaje puede esconder.
Fabricio Dellasanta está apareciendo.
Y por ahora, la mejor encuesta es la que se hace todos los días en la calle.







/i.s3.glbimg.com/v1/AUTH_da025474c0c44edd99332dddb09cabe8/internal_photos/bs/2026/c/R/saIkgGTuaBv9iVduuE5Q/design-sem-nome-2-.jpg)
Brasil: perdió el comunista Lula a manos de Bolsonaro pero habrá balotaje
















:format(webp):quality(75)/https://radiorafaelacdn.eleco.com.ar/media/2026/08/punto_sano.webp)

