Tarjeta, préstamos o efectivo: cuáles son las mejores opciones de pago que tienen los consumidores

ECONOMÍA Por Natalia Donato*
Las compras en cuotas, especialmente través del Ahora 12, son predominantes. Qué sucede con los créditos personales. Pequeños comercios suelen ofrecer descuentos si se abona al contado y recargos si es a plazo
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Aunque la amplia brecha cambiaria alienta la demanda de bienes durables, por su bajo precio convertido a dólar libre y el sentido de la “oportunidad” -para quienes tienen algún ahorro en esa moneda-, la crisis económica agravada por la cuarentena impactó duramente sobre los niveles de consumo. La pérdida de empleo, la disminución de ingresos reales y un clima de alta incertidumbre que genera en la sociedad una actitud precautoria explican esta situación y hacen que los consumidores analicen con mayor detenimiento al habitual las mejores alternativas de pago a la hora de gastar.

Desde este mes, el Gobierno le dio un fuerte impulso al programa Ahora 12, no sólo con la incorporación de más rubros -esencialmente servicios afectados por el coronavirus-, sino también con los tres meses de gracia para empezar a pagar la primera cuota. Esto quiere decir que si una persona elige abonar con 12 o 18 cuotas, abona la primera recién al cuarto mes.

Según comentaron fuentes del sistema financiero, el consumo y el financiamiento con tarjeta vienen creciendo sistemáticamente, excepto en abril, en gran parte por los planes Ahora, que representan el 30% del consumo con esa modalidad de pago. Precisaron que de ese total el 40% se formaliza en cuotas y de ese universo, el 70% corresponde al plan oficial.

Hoy, los plásticos representan el 65% del total de financiamiento bancario y los créditos personales el 35%, cuando hasta mediados del año pasado la relación era 50/50. Los préstamos personales están prácticamente estancados desde junio de 2019, en base a la información del BCRA sobre el Sistema Financiero Argentino. Las tasas de interés estaban en niveles altísimos y hoy si bien bajaron, se ubican por encima de las expectativas de inflación.

En algunos bancos ofrecen créditos UVA más 5%, pero la mayoría tiene tasa fija, que parten del 60% anual (TNA) y de 100% el costo financiero total.

Según sugirió la economista de la consultora Cerx, Victoria Giarrizzo, los préstamos atados a la inflación son una opción a evaluar, si la expectativa es que no se va a subir el dólar oficial y, por ende, tampoco se acelerarán los precios. Sin embargo, sólo aclaró que esa opción es para los consumidores que no tengan cupo en la tarjeta o necesitan hacer un consumo importante que no pueda hacerse con el plástico.

La opción más conveniente hoy, sin dudas, son los planes sin interés. Excepto que el comercio ofrezca un tentador descuento con pago efectivo, que sucede en muchos comercios chicos que cobran recargo con la tarjeta y que ofrecen, por ejemplo, 10% si se abona cash.

El programa Ahora 12 tiene interés; pero como ese costo es bajo muchos locales lo absorben y ofrecen el mismo precio en cuotas que en efectivo. Si éste es el caso, no hay dudas sobre la opción del financiamiento, siempre y cuando la persona pague todo el resumen a fin de mes, ya que si abona el mínimo, “luego se va acumulando deuda y los intereses punitorios son altísimos, oscilan entre el 80% y el 100% de tasa anual”, alertó Giarrizzo,

Punto de indiferencia

¿Qué descuento debería hacer el local con pago en efectivo para que al consumidor le convenga esa alternativa antes que las 12 cuotas sin interés? Según los cálculos realizados por la economista, suponiendo una inflación mensual de 2,5% en 12 meses, el descuento en efectivo tiene que ser por lo menos 12,5%, mientras que si los precios suben al 3,5% mensual (anual 46%) el descuento tiene que ser casi 17%. De otro modo, convienen las cuotas.

Actualmente, con la brecha cambiaria que llegó al 150%, muchos comercios no consiguen la mercadería o prefieren retener sus productos por las dudas, pero otros tienen avidez de vender porque necesitan liquidez, entonces hacen descuentos importantes.

Guillermo Barbero, socio de First Capital Group, dijo a Infobae: “los préstamos personales comenzaron a ser una alternativa porque empieza a haber productos en pesos que están baratos en dólares”. Entonces, quien tiene un ahorro en moneda dura puede complementarlo con un crédito personal para adquirir el bien que desea.

Según el informe mensual de la consultora, la línea de préstamos personales creció 2,2% en septiembre, hilando su tercera suba consecutiva. El saldo subió a $413.809 millones para el total acumulado, lo que implica un crecimiento interanual en términos nominales del 1,9%, en comparación con $406.064 millones al cierre de igual mes del año anterior.

“Podemos afirmar que estamos ante un cambio de la tendencia bajista que ha dominado todo el año anterior y se comienzan a recuperar los saldos gracias a las ofertas de mayores plazos y menores tasas que están efectuando los bancos a sus clientes mejor calificados. Por el lado de la demanda, persiste cierta desconfianza sobre la situación económica futura, lo cual restringe las solicitudes de nuevos endeudamientos”, aseguró Barbero.

El directivo coincidió en que “hoy lo más atractivo es el programa Ahora 12”, pero consideró que “hay que caminar para contrastar los mismos productos en los comercios que ofrecen un mejor precio en un pago”. “Si te sobran los pesos hoy, conviene comprar en una sola cuota. Porque si acumulás pesos, luego van perdiendo valor con la inflación. Es decir que lo que ganás por un lado, lo perdés por el otro”, dijo.

Según el informe de First, las operaciones a través de tarjetas de crédito registraban a septiembre un saldo de $748.521 millones, lo cual significa una suba de 3,5% respecto al cierre de agosto. El crecimiento interanual llegó al 64,7%, desacelerando levemente, pero muy por encima de la inflación del período.

Las compras con tarjeta de débito también vienen reflejando una tendencia alcista. De acuerdo con el “Índice Prisma Medios de Pago”, que analiza el sector de tarjetas, en el segundo trimestre del año -el peor en términos económicos por la cuarentena-, el uso de estos plásticos creció 5,13% respecto del mismo período del año pasado. Según dijeron fuentes del sector, entre julio y septiembre se mantuvo este crecimiento. Además de que muchas personas comenzaron a usar el débito en pleno aislamiento, ocurre también que una gran parte de los consumidores, en la actual situación de incertidumbre, prefiere gastar el dinero que dispone en lugar de endeudarse.

 

 

* Para www.infobae.com

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