UVA, dólar o plazo fijo: qué inversión ganó para quien puso $100.000 a principios de año

ECONOMÍA 28 de agosto de 2021 Por Matías BARBERÍA
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A horas del cierre del octavo mes del año la dolarización se acelera de cara a lo que será la primera visita a las urnas de los argentinos en lo que va del año para renovar parcialmente las cámaras legislativas. Antes de una elección, familias y empresas por igual tienden a preferir estar cubiertos frente a posibles aceleraciones de la suba de la divisa en el mercado oficial o las cotizaciones paralelas. Algo de esto se ve en la desaceleración del crecimiento de los plazos fijos atados a la inflación, que durante todo el año aumentaron a niveles récord pero que en el último mes perdieron fuerza.

Sin embargo, y lejos de tratar de prever cuál será la suerte de las distintas variables en el futuro cercano, se puede comparar hasta el momento los resultados que obtuvieron las principales colocaciones minoristas para ahorristas con poco apetito para el riesgo: la carrera entre el dólar -o sus distintas variantes-, el plazo fijo y el rendimiento de los plazos fijos ajustados por UVA, es decir, que siguen a la inflación.


Y al menos hasta el momento, los números muestran que la apuesta por el avance de los precios es la estrategia conservadora que mejor resultado está arrojando al menos entre las tres alternativas analizadas.

 

Colocaciones en divisas

El Banco Central mantiene pisado el ritmo de avance del dólar mayorista desde el primer trimestre del año, en un intento por ayudar a desacelerar datos de inflación mensual que en marzo pasado tocaron el 4,8% y desde entonces se fueron desacelerando sin lograr perforar el piso del 3 por ciento.

A la par, mediante ventas de reservas en el mercado del dólar MEP y el dólar contado con liquidación -además de recientes trabas a su operatoria-, la autoridad monetaria se encargó también de evitar disparadas de los dólares financieros y, con ellos, del dólar libre.


Así, el rendimiento medido en pesos de atesorar dólares en una caja de ahorro o cualquier otro resguardo a tasa cero fue muy pobre en lo que va del corriente año.


La cotización del dólar “solidario”, oficial más el 65% de impuestos, subió apenas 15,37% en lo que va del año. El precio informal menos aún: trepó apenas 5,42% en comparación con fines del año pasado. Los dólares financieros, intervenidos y cada vez más trabados, ganaron por su parte 22,67% en la versión MEP y 24,77% en la versión contado con liquidación.

Dicho de otra forma, quien hubiera colocado $100.000 en dólares a fines del año pasado contaría hoy, 8 meses más tarde, con $105.422 si compró en el segmento informal; $122.666 en la versión MEP y $124.768 en el contado con liquidación.


Son rendimientos que, en su totalidad, fueron inferiores a la inflación que en 7 meses del año ya acumuló un 29,1%, y con la estimación del mercado para agosto, habría superado largamente 32 por ciento.

 

Tasas de interés

La otra colocación minorista por excelencia, el plazo fijo tradicional, pierde contra el avance de los dólares financieros en lo que va del año. Aunque gana con facilidad al movimiento del dólar paralelo. Pierde, también y con comodidad, frente a la inflación acumulada en lo que va del año.


El plazo fijo tradicional a 30 días con piso de tasa fijado por el Banco Central en el 37% anual arrojó en 8 meses un resultado del 23,69%. Para llegar a ese rendimiento, claro, el ahorrista que colocó sus $100.000 a fines del año pasado debería haber renovado cada mes su plazo fijo no sólo con el capital inicial sino también con los intereses, para gozar así de una tasa compuesta.


Dicho de otra forma, quien puso $100.000 al cierre de 2020 en plazos fijos tradicionales renovados mes a mes con la acumulación de los intereses cuenta hoy 123.686 pesos.

 

Cobertura frente a la inflación

Con tasa de inflación que superaron ampliamente las previsiones del Gobierno y, en algunos meses puntuales, incluso las expectativas más pesimistas del mercado, la apuesta por el avance de los precios al consumidor es la que mejores resultados arrojó dentro de este limitado número de alternativas.

El valor de un UVA, la moneda indexada diseñada para el ajuste de préstamos hipotecarios y otras financiaciones de largo plazo, pasó de $64,25 a fines del 2020 a $86,17 al cierre de agosto. Es un avance del 34,12% hasta el momento.


Pero como al menos hasta mitad de año la mayor parte de los bancos ofrecían una tasa del 1% anual más allá del ajuste por UVA, el rendimiento de estas colocaciones fue algo mayor. Punta a punta, el resultado es positivo en un 34,67% entre diciembre y agosto de este año.

Así, quien puso $100.000 a fines del 2020 en un plazo fijo UVA y lo renovó hasta este momento cuenta con $134.669, casi $10.000 más de rendimiento en moneda local que la otra alternativa más rendidora, el dólar contado con liquidación.

Es la única de las tres colocaciones en cuestión que le gana a la inflación del 29,1% de los primeros 7 meses del año, y el algo así como 3% más que corresponderá agregar en agosto.


Ese ahorrista hipotético no puede disponer inmediatamente de su dinero, porque, a diferencia de quién colocó su dinero en dólares o plazos fijos tradicionales, el ahorrista que optó por plazos fijos UVA debe esperar que complete el período mínimo de inmovilización desde la última renovación.

Esto es porque el plazo mínimo de un depósito UVA es de 90 días, con lo cual a fines de septiembre -ya conocido el resultado de las primarias legislativas- va a cumplir el tercer período de renovación consecutiva desde el inicio del año, con la renta acumulada.

Fuente: Infobae

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