Gracias a la lucha de su familia, Emma logró cambiar su historia: es la primera nena en su liga de fútbol

DEPORTES 02 de septiembre de 2022 Por None
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“Mamá, ¿podré jugar algún día?”. La pregunta de la pequeña Emma se le clavó como un puñal en el pecho a Paola, su mamá. Aunque iba todos los días a entrenar con su equipo, a la nena no la dejaban jugar los partidos oficiales de la liga por una simple razón: ser mujer.

A partir de esa prohibición empezó una lucha que logró cambiar la historia en el fútbol infantil de la zona de Venado Tuerto, Santa Fe. Luego de la acción que emprendió la familia de Emma, se logró que se autorice la inclusión de nenas en los equipos que participan de la liga local.

Una apasionada del fútbol que venció los prejuicios de propios y extraños
Emma Mussio tiene diez años y es de Rufino, Santa Fe, un pubelo ubicado a 100 kilómetros de Venado Tuerto. Es una fanática de los deportes a la que le encantan el hockey y el polo. Sin embargo, su mayor pasión es el fútbol: desde los cinco años que juega junto a sus vecinos y amigos.

En 2019, la nena le pidió a su mamá que la llevara a una escuelita. “Yo fui la primera prejuiciosa, no quería que jugara al fútbol porque era nena”, admite Paola Pérez, su mamá, en diálogo con TN. El mayor miedo de la mujer era lo que podría pasarle a su hija en espacios que solo tenían vestuarios para varones.

La insistencia de la pequeña hizo que su mamá cediera. Fue así como Emma comenzó a juntarse con un grupo de cinco nenas en una canchita del pueblo, aunque la pronta llegada de la pandemia puso punto final a esa experiencia.

Una vez que volvieron las actividades recreativas, se sumó al equipo de varones del Club Atlético Jorge Newbery de Rufino, entidad en la que su papá Gustavo es dirigente. En febrero de este año, la categoría entró en la Liga Venadense y mandaron los papeles de todos los integrantes para ficharlos. Hubo solo dos casos que fueron rechazados: el de Emma y otra nena.

La lucha por el derecho a jugar
De lunes a miércoles, Emma entrenaba con sus compañeros, pero al llegar el fin de semana no podía jugar los partidos de la liga.

“Los lunes les preguntaba a sus amiguitos cómo les había ido, a dónde habían viajado… Eso a mí me partía el alma”, contó Paola, que no toleró la injusticia y decidió poner manos a la obra para lograr que su hija pudiera jugar por los puntos.

Primero, buscó por internet casos de niñas a las que les hubieran prohibido jugar al fútbol por ser mujeres y estableció lazos con las madres de varias de esas pequeñas. Así, generó una red que la contuvo y le dio consejos. Sin embargo, algunas le llegaron a decir que lo que buscaba era imposible de lograr.

Paola se puso en contacto con Lucas Castro, el abogado que asesora al club Jorge Newbery. Junto a él idearon la estrategia para hacer una presentación ante la Liga Venadense. “Le dije que yo estaba dispuesta a todo, iba a ir hasta las últimas consecuencias, estaba dispuesta a presentar un recurso de amparo”, contó.

Mientras, Emma seguía practicando junto a sus compañeritos, sin enterarse de la batalla en los escritorios que se estaba por dar en su nombre.

El fútbol mixto infantil, un cambio de paradigma
Desde el Club Jorge Newbery se acompañó desde un principio la lucha de Emma y de su familia. “Desde hace un tiempo venimos trabajando, silenciosamente, en deconstruir algunos paradigmas. Entre ellos, la posibilidad, ante la imposibilidad de conformar planteles de fútbol integrados por niñas no solo por nuestro club sino por el resto de las instituciones que integran la Liga Venadense de fútbol, de que las mismas formen parte de equipos mixtos hasta los 12 años de edad, ya que hasta esa edad, según reglamento forman parte de las categorías infantiles”, explicó el Dr. Castro a TN.

En ese sentido, agregó: “Tenemos el deber de luchar para que en nuestro ámbito los socios y deportistas puedan ejercer con plenitud sus derechos, cómo, eligiendo el deporte que deseen sin barreras de género”.

Castro dejó en claro que las gestiones para que la Liga Venadense autorizara el fútbol mixto se hicieron siempre desde el diálogo. Sin embargo, tanto él como los papás de las niñas dejaron en claro durante todo el proceso que una respuesta negativa hubiera derivado en un recurso de amparo. Es decir, la situación se habría vuelto mucho más tensa.

Luego de casi seis meses de lucha, la resolución a favor de Emma llegó hace apenas algunas semanas. La nueva normativa implica que hasta los 12 años, inclusive, los planteles de inferiores de los equipos que integran la Liga Venadense podrán ser mixtos (pueden incluir niñas o no, o hasta ser íntegramente compuesto por mujeres).“Sin dudas la Copa América de fútbol femenino ayudó y mucho, pero también el temor de la Liga a quedar desajustada a los tiempos que transcurren motivó la decisión”, consideró el abogado.

Fuente: TN

   

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Redacción Deportes

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