Reparto de fondos: Buenos Aires recibe más del doble de giros “discrecionales” que Córdoba, Santa Fe, CABA y Mendoza juntas

ECONOMÍA 14 de noviembre de 2022 Por Sergio Serrichio*
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En los primeros 9 meses del año, la Nación giró a las provincias $4,4 billones en fondos “automáticos” y “discrecionales”, un aumento nominal del 75,7% respecto de igual período de 2021.

Los fondos “automáticos” son aquellos que se asignan en función de la Ley de Coparticipación Federal y enmiendas vigentes, mientras los “discrecionales” responden a criterios “políticos” y a la relación entre el gobierno nacional y los provinciales de turno, explican los especialistas en finanzas públicas.

En el caso de estos últimos, que sumaron $480.120 millones, Buenos Aires recibió $203.367 millones, el 42,4% del total. Según surge de un informe de la consultora fiscal Aerarium, la provincia recibió así más del doble que Córdoba, Santa Fe, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y Mendoza, los 4 distritos que le siguen en población y PBI, que recibieron en conjunto el 17,8% de los fondos “discrecionales”.

Además, la provincia gobernada por Axel Kicillof recibió en los primeros 9 meses $75.500 millones vía el “Fondo de Fortalecimiento Fiscal” creado con los recursos recortados desde septiembre de 2020 a CABA, y otros $43.300 millones de financiamiento directo y adicional del Tesoro Nacional.

Primero, lejos

El reparto de fondos discrecionales muestra además que 3 distritos, Buenos Aires, Chaco y La Rioja, todos alineados con el kirchnerismo, recibieron 52% del total, más que los 21 distritos restantes.

“Interanualmente las transferencias a la provincia de Buenos Aires pasaron del 36,4% al 42,4% en el total; muy atrás le siguen en importancia CABA, Santa Fe y La Rioja con el 6,1%, 5,8% y 5,4%, respectivamente. En el extremo opuesto se encuentran Jujuy (0,8%), Tierra del Fuego (0,7%) y Chubut (0,6%)”, precisa el informe de Aerarium, que está elaborando los datos de octubre.

La disparidad es aún más marcada en la asignación de recursos directos a municipios, no incluidos en el reparto a provincias: los bonaerenses recibieron el 57% del total por esa vía, un 32,6% más que los más de 1.500 municipios del resto del país.

Ese reparto operó principalmente a través de programa “Argentina Hace”, que depende del ministerio de Obras Públicas, que encabeza Gabriel Katopodis, y de obras viales y de saneamiento hídrico, a cargo de Vialidad Nacional y del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (Enohsa), también dependientes de la cartera de Katopodis, exintendente de San Martín. Muy detrás del 57% de envíos director a municipios bonaerenses se ubicaron los de Córdoba (8%), Entre Ríos (7%) y Santa Fe (4 por ciento).

El informe no contiene precisiones por municipio, pero probablemente las diferencias por esa vía estén detrás del actual tironeo por el presupuesto bonaerense, por el que el jueves pasado un grupo de legisladores e intendentes de oposición se reunieron con el Jefe de Gabinete bonaerense, Martín Insaurralde, y la vicegobernadora, Verónica Magario, exigiendo –para aprobar el presupuesto- más fondos “de libre disponibilidad” y que se actualice por inflación la deuda provincial con intendencias.

Menos para obras

Un aspecto notable del reparto federal de fondos, teniendo en cuenta la publicidad oficial, es la caída en envíos para obras. “Entre el acumulado a septiembre 2021 ($79.673 millones) y 2022 ($83.683 millones) las transferencias de capital cayeron en términos reales un 43%”, precisa el informe.

Las provincias, en todo caso, no empujan mucho: a agosto, transcurridos dos tercios del año, llevaban ejecutado 59,4% de lo asignado. Eso explicaría en parte el aumento en las transferencias directas a municipios (en las provincias bendecidas a ese nivel, como Buenos Aires), presuntamente por mayor “agilidad” ejecutiva, dijo a Infobae Paulino Caballero, director de Aerarium.

La otra parte se debe al ajuste fiscal que inició el Ministerio de Economía para reducir el gasto y el déficit fiscal y cumplir con las metas del acuerdo con el FMI.

El ministro Sergio Massa reiteró recientemente que hacia junio, último mes de gestión de Martín Guzmán, el déficit fiscal anual se proyectaba al 12,4% del PBI, un nivel asociado a casos de hiperinflación. Al menos en septiembre, Hacienda tuvo la ayuda del Ministerio del Interior, Eduardo de Pedro que asignó “Adelantos Transitorios” a solo dos provincias: Chaco y La Rioja, que junto a Buenos Aires, como ya se indicó, suman el 52% del auxilio “discrecional” total.

Las provincias que más fondos recibieron para obras públicas, sin contar envíos a municipios, fueron Chaco, Formosa, Santiago del Estero, Tucumán y La Rioja y las que menos CABA, Chubut y La Pampa.

Otra ventanilla del reparto federal es la Anses, vía la cobertura del déficit de cajas de jubilación provinciales, normada por una maraña de leyes y acuerdos fiscales. “En 2021 y 2022 se financiaron las cajas de Chaco por $6.900 millones y Santa Cruz por $1.004 millones, sin que contaran con un déficit cuantificado por Anses, generando inequidades con el resto de provincias”, dice el informe de Aerarium.

El recorte a CABA

Un estudio aún inédito del Ieral de la Fundación Mediterránea precisa qué ocurrió con los fondos que desde septiembre de 2020 la Nación recortó a CABA para auxiliar al gobierno de Kicillof, entonces acuciado por un paro policial.

En enero de 2016, vía el Decreto 194/2016, el gobierno de Mauricio Macri había aumentado el coeficiente de coparticipación de CABA de 1,4% a 3,75%, a expensas de fondos “nacionales”, y en marzo de 2018 lo redujo a 3,5%. En 2020 el gobierno de Alberto Fernández disminuyó en dos tramos el coeficiente: primero a 2,32 y luego a 1,4%, al aprobar una suma aparte para compensar el traspaso de funciones de seguridad y la creación de la Policía de la Ciudad.

Nación creó entonces el Fondo de Fortalecimiento Fiscal de la Provincia de Buenos Aires, asignándole un 1,18% extra de coparticipación, pero que se transfiere de forma “discrecional”, sin aumentar el coeficiente de coparticipación.

Así es que desde que se implementó el recorte a CABA, calculó el Ieral, el distrito porteño “perdió” $288.933 millones de coparticipación, que se reduce a $223.773 millones si se descuenta la “compensación” por el tema de la Policía.

¿Adónde fue ese dinero? En ese mismo período, precisan los cálculos del Ieral, la provincia de Buenos Aires recibió vía el Fffpba y de Asistencia Financiera discrecional del Ministerio del Interior, $234.077 millones, es decir, el 81,1% del total que se descontó de la coparticipación a CABA, o 104,7% si se considera la reducción “neta” del distrito porteño, como muestra el gráfico de arriba.

No deja de ser una paradoja que Kicillof sea el gobernador más beneficiado por los cambios en el reparto, siendo que -como muestra el gráfico de arriba, de otro estudio del Ieral- los peores años para la provincia en el reparto de fondos federales fueron los del segundo gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, cuando el actual gobernador era ministro de Economía de la Nación.

 

 

* Para www.infobae.com

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