La CGT y empresarios impulsan un nuevo acuerdo productivo para recuperar el empleo y la industria

POLÍTICA Agencia de Noticias del Interior

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  • La CGT y entidades empresariales elaboraron en Rosario una agenda común para impulsar la producción y el empleo.
  • Los participantes advirtieron sobre la pérdida de puestos formales, empresas y consumo interno.
  • El documento propone recuperar el diálogo entre trabajadores, empresarios y el Estado.
  • Las pymes, la industria, el comercio, el agro y la tecnología fueron ubicados como sectores centrales del desarrollo.
  • Los dirigentes destacaron las oportunidades de Vaca Muerta, la minería y el agro, pero reclamaron mayor diversificación productiva.
  • La iniciativa apunta a construir un programa de desarrollo de largo plazo para ser presentado al próximo gobierno nacional.

La CGT y distintas entidades empresariales avanzaron en Rosario en la construcción de una agenda común para enfrentar las dificultades que atraviesa la economía real y promover un esquema de desarrollo basado en la producción, el empleo y la competitividad. El encuentro, denominado Argentina Produce, reunió a dirigentes sindicales y representantes de cámaras industriales y comerciales con el objetivo de elaborar propuestas que puedan trascender la coyuntura y ser presentadas al próximo presidente de la Nación en 2027.

La iniciativa surgió a partir de una preocupación compartida entre trabajadores y empresarios: el deterioro de la actividad productiva, la pérdida de puestos laborales, la contracción del consumo y la falta de espacios institucionales donde los distintos sectores puedan discutir políticas de largo plazo.

El cotitular de la CGT Jorge Sola planteó durante la jornada que la Argentina atraviesa un proceso de retroceso en materia de empleo formal y actividad empresarial. Según los datos expuestos, desde diciembre de 2023 se perdieron más de 300.000 puestos de trabajo registrados y más de 30.000 pequeñas y medianas empresas.

Sola sostuvo que, aunque trabajadores y empresarios defienden intereses diferentes, existe un punto de coincidencia: la necesidad de generar mayor riqueza y distribuir las condiciones necesarias para sostener el empleo. En ese sentido, reclamó la construcción de un proyecto productivo que surja de acuerdos entre quienes invierten, producen y generan puestos de trabajo y quienes integran el mercado laboral.

La situación de las pymes ocupó un lugar central en el debate. El presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, Ricardo Diab, describió el escenario como complejo y remarcó la estrecha relación existente entre la industria y el comercio. Para el dirigente, el cierre de una fábrica no representa solamente una pérdida productiva, sino también la desaparición de consumidores para los comercios de las zonas afectadas.

La discusión también incorporó la necesidad de pensar el desarrollo económico desde una perspectiva federal. El titular de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina, Elio Del Re, sostuvo que una estrategia nacional no puede excluir a ningún sector y debe integrar a la industria, el comercio, el agro, la ciencia y la tecnología.

Del Re consideró que el crecimiento de Vaca Muerta y la expansión de la agroindustria representan oportunidades que deberían generar un efecto positivo sobre el resto de la economía. En esa línea, defendió el papel de la industria como parte de la solución a los problemas estructurales del país.

Desde Santa Fe, el titular de la Federación Industrial provincial, Javier Martín, coincidió en que la Argentina tiene oportunidades vinculadas con la energía, la minería y el sector agropecuario, aunque advirtió que esas actividades no resultan suficientes por sí mismas para garantizar desarrollo para toda la población.

El dirigente industrial reclamó incorporar ciencia, tecnología y trabajo calificado a cualquier estrategia de crecimiento y anticipó un escenario complejo para la actividad manufacturera durante el segundo semestre. Si bien reconoció una mejora en variables macroeconómicas como la inflación y la estabilidad, manifestó preocupación por la ausencia de herramientas destinadas a fortalecer la producción y el mercado interno.

El documento elaborado durante el encuentro propone establecer mecanismos permanentes de diálogo social en los que participen trabajadores, empresarios y Estado. La intención es generar un ámbito donde cada sector pueda plantear sus necesidades y, al mismo tiempo, construir políticas consensuadas.

Entre las prioridades aparecen el aumento del empleo formal, la inversión productiva, la mejora de la productividad y la competitividad, el fortalecimiento de las pymes, la incorporación tecnológica y la reducción de los costos que afectan a las empresas.

La propuesta busca, en definitiva, convertir las oportunidades existentes en un programa de desarrollo sostenido. El objetivo de sus impulsores es que Argentina Produce funcione como punto de partida para una agenda productiva de largo plazo, capaz de superar las diferencias sectoriales y establecer consensos que puedan mantenerse más allá del próximo proceso electoral.

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