Messi no pudo solo y se le escapó a la Argentina

DEPORTES 15 de junio de 2021 Por Omar EDEN
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Había dado pasos hacia adelante en las Eliminatorias, más allá de que el resultado fue el mismo: empate. Pero este lunes la Argentina retrocedió casilleros en este juego que es buscar un equipo que potencie y no dependa de Messi. Porque, como pocas veces en el ciclo del Lio DT, la Selección fue un equipo de espasmos, y salvo por 10 minutos buenos de Lo Celso, otra vez se fue Messidependiente. Y ahí se encuentra el principal motivo de este mal rendimiento colectivo, disimulado por algunos destellos del capitán.

Sí, otra vez mereció ganar. Sí, otra vez tuvo las más claras. Sí, otra vez arrancó ganando. Pero también se repiten errores. Ante Chile y Colombia por Eliminatorias, los de Foyth y Otamendi. Este lunes, Martínez Quarta y una actuación defectuosa. Y a eso hay que sumarle que Lautaro Martínez se esfuerza mucho, pero lo suyo, que es el gol, está ausente y en el debut en Brasil fallando dos, una muy, pero muy clarita....

Más allá de que Messi dijo en la previa que era “es el momento de dar el golpe”, a la Selección aun no le queda a medida el traje de favorito porque sigue siendo una formación en renovación, que sigue dando exámenes para recibirse de equipo, que por momentos juega bien (o muy bien), pero de repente se desenchufa, se va del partido, se olvida de que está jugando por los puntos, deja crecer al rival y, encima, se equivoca... Atrás, donde le llegaron dos o tres veces y le hacen un gol. Y adelante, donde tuvo seis o siete clarísimas, pero apenas hizo un gol (bah, un golazo) y de tiro libre.

La Selección falla en las áreas, donde se definen los partidos. Y esto también es parte de ser un equipo compacto, creíble. Para dejar de estar en esa eterna reconstrucción (que es lógica y a la que hay que tenerle paciencia) habrá que afirmar algunos conceptos. Porque da pena como de tres partidos que jugó la Argentina en los últimos días, que los tres mereció ganar, solo se quede con empates con sabores amargos, con gusto a poco. Por eso, Scaloni tiene trabajo para las horas de insomnio en el motorhome. El técnico está afirmando una formación, hay siete/ocho jugadores que no salen nunca, pero por H o por B, al seleccionado parecen faltarle cinco pal’ peso... El ciclo ya lleva 28 partidos, casi tres años de laburo y, aunque es verdad que tuvo que hacer un trabajo gigante de cambiar casi un plantel entero y él hizo un trabajo muy interesante en ese aspecto, ahora es tiempo de dar un paso al frente en otros ítems.

Este formato de Copa América, donde solo una catástrofe te saca de los cuartos de final, parece ser el lugar y el momento ideal para fortificar una idea, un equipo. Que la Selección tenga continuidad en el juego, que no se duerma, que no reviva rivales, que los volantes sean los dueños (como ocurrió conColombia en el brillante PT) para que Messi termine las jugadas y no que Leo tenga que tirar el centro y cabecear, como ocurrió en el debut en Río de Janeiro. Y después, habrá que ajustar la mira de los rendimientos individuales. Es verdad que para que un jugador se termine de formar (en este caso con la celeste y blanca) tiene que cometer errores y aprender de ellos, eso es tan cierto como que los tiempos en la Selección son distintos...

Messi está y, por suerte, no se cansa de insistir, pero para lograr algo importante, para poder cumplirle el sueño (a Leo y a todos los argentinos) habrá que crecer de golpe.

Fuente: ole.com.ar

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