Cruce sin tregua entre el Gobierno y ATE por la reforma laboral y el alcance sobre el empleo público

POLÍTICA Agencia de Noticias del Interior
Diseno-sin-titulo-2026-02-07T111940.843
  • Nuevo enfrentamiento público entre el jefe de Gabinete y el titular de ATE
  • El cruce se originó en declaraciones sobre la reforma laboral
  • El Gobierno sostiene que los cambios no afectan al empleo público
  • ATE asegura que la reforma impacta sobre estatales y monotributistas
  • El cambio de fuero judicial es uno de los puntos más cuestionados
  • La disputa anticipa un conflicto sindical más amplio en el Congreso

La tensión entre el Gobierno nacional y los sindicatos estatales volvió a escalar con fuerza a partir de un nuevo enfrentamiento público entre el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Rodolfo Aguiar. El episodio, que combinó descalificaciones personales y un trasfondo de disputa política, volvió a poner en el centro del debate el impacto de la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo y su eventual alcance sobre los trabajadores del sector público.

El detonante fue un fragmento de una entrevista reciente en la que Adorni minimizó las protestas sindicales y utilizó un tono irónico hacia el dirigente gremial. Aguiar replicó con dureza a través de redes sociales, con un mensaje cargado de insultos y críticas directas al funcionario. El cruce rápidamente tomó estado público y evidenció el clima de confrontación que domina la relación entre la Casa Rosada y los gremios estatales desde el inicio de la gestión.

Más allá de las formas, el núcleo de la discusión gira en torno a la reforma laboral que el Gobierno busca aprobar en el Congreso. Desde el oficialismo insisten en que los cambios propuestos no alcanzan al empleo público y que están orientados exclusivamente al sector privado, con el objetivo de reducir la informalidad y promover la creación de empleo. En esa línea, Adorni afirmó que la situación de los estatales “no está en debate” dentro del proyecto.

ATE rechaza de plano esa interpretación. Aguiar sostiene que la reforma sí afecta de manera directa a miles de trabajadores del Estado, en especial a aquellos organismos que se rigen por la Ley de Contrato de Trabajo. Según el gremio, uno de los puntos más sensibles es la modificación de la presunción del vínculo laboral en el caso de los monotributistas, lo que, a su entender, termina legitimando esquemas de precarización que ya existen en distintas dependencias nacionales, provinciales y municipales.

Otro aspecto que genera fuerte resistencia sindical es el eventual cambio de fuero para los reclamos judiciales de los empleados públicos. El proyecto propone que esos conflictos dejen de tramitarse en la Justicia Laboral y pasen al ámbito del fuero Contencioso Administrativo, una modificación que ATE interpreta como una pérdida de garantías para los trabajadores y una forma de dificultar el acceso a la tutela judicial efectiva.

En el trasfondo de la disputa aparece también la discusión más amplia sobre el mercado laboral y la responsabilidad por los niveles de informalidad, los bajos salarios y la destrucción de puestos de trabajo. Mientras el Gobierno argumenta que la rigidez normativa es uno de los principales obstáculos para el empleo formal, el sindicato responde que esos problemas son consecuencia directa de las políticas económicas actuales y no de la legislación laboral vigente.

El enfrentamiento verbal refleja, además, una estrategia de confrontación que se ha vuelto habitual en el vínculo entre el Ejecutivo y los gremios. Desde el Gobierno se busca deslegitimar a las conducciones sindicales, acusándolas de defender privilegios y resistirse a cualquier cambio estructural. Desde los sindicatos, en tanto, se denuncia un intento de avanzar sobre derechos adquiridos y de reducir el peso del Estado como empleador.

En este contexto, el debate parlamentario sobre la reforma laboral aparece atravesado por una fuerte carga política y simbólica. Para el oficialismo, se trata de una pieza clave de su programa económico y de modernización del mercado de trabajo. Para ATE y otros gremios, es una iniciativa que profundiza la precarización y debilita la protección de los trabajadores, incluidos los del sector público.

El cruce entre Adorni y Aguiar no es un hecho aislado, sino un nuevo capítulo de una disputa que promete intensificarse a medida que el proyecto avance en el Congreso. Con movilizaciones en agenda y un clima social sensible, la discusión sobre el alcance real de la reforma laboral se perfila como uno de los ejes centrales del conflicto político y sindical en las próximas semanas.

ÚLTIMAS NOTICIAS
Te puede interesar
Lo más visto

PERIODISMO INDEPENDIENTE