El dólar mayorista se mantiene por debajo de $1.500 y crecen las señales de atraso cambiario

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

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  • El dólar mayorista se mantiene por debajo de $1.500 mientras la inflación acumulada de 2026 ronda el 20,5%.
  • El tipo de cambio real multilateral se encuentra aproximadamente 22% por debajo de su promedio histórico.
  • El Gobierno utiliza tasas, absorción de pesos y operaciones de futuros para contener la presión cambiaria.
  • El dólar blue se ubica cerca de $1.550 y representa uno de los niveles reales más bajos de la última década.
  • Los futuros proyectan un dólar mayorista cercano a $1.621,50 para diciembre y de $1.845 para julio de 2027.
  • La mayor generación de divisas por energía y exportaciones permite sostener la estrategia cambiaria, aunque persisten dudas sobre su evolución a mediano plazo.

El precio del dólar mayorista se mantiene contenido por debajo de los $1.500 y comienza a generar un debate creciente entre los analistas financieros sobre el nivel que debería alcanzar el tipo de cambio en relación con el resto de las variables de la economía. La estrategia oficial apunta a utilizar la estabilidad cambiaria como uno de los principales instrumentos para sostener la desaceleración de la inflación, en un contexto caracterizado por una mayor disponibilidad de divisas y una demanda interna todavía moderada.

El comportamiento de los precios muestra una diferencia significativa. Mientras la inflación acumulada durante 2026 se ubica en torno del 20,5%, el dólar mayorista apenas aumentó 2,8% en el mismo período. Esa brecha implica una pérdida del tipo de cambio real y alimenta las interpretaciones sobre un posible atraso de la moneda estadounidense frente a los precios internos.

Una de las referencias utilizadas para medir esa situación es el tipo de cambio real multilateral. Según estimaciones privadas, su promedio durante este año se encuentra aproximadamente 22% por debajo del promedio histórico y representa el nivel anual más bajo desde 2017. El indicador permite comparar la competitividad cambiaria argentina frente a sus principales socios comerciales y observar cuánto se modificó el poder de compra relativo de las monedas.

La estrategia del Gobierno se apoya en varios factores. El Banco Central y el Tesoro intervienen sobre la liquidez de pesos, mientras las tasas de interés y las operaciones en el mercado de futuros funcionan como herramientas para evitar movimientos bruscos del dólar. Al mismo tiempo, la economía cuenta con un flujo importante de divisas procedente de las exportaciones y del acceso a financiamiento, lo que reduce por ahora la presión sobre el mercado cambiario.

A esta situación se suma un nivel de importaciones todavía contenido por la menor actividad y por modificaciones en los patrones de consumo. El resultado es un escenario en el que la oferta de dólares permite mantener estable la cotización, incluso cuando la inflación continúa avanzando.

El dólar blue también ofrece una referencia relevante. Actualmente se ubica en torno de los $1.550 y registra un incremento de apenas 1,3% en lo que va del año. El dólar minorista oficial, por su parte, ronda los $1.515, mientras que el mayorista cerró recientemente cerca de $1.497.

La comparación histórica permite dimensionar la diferencia. Un dólar blue que cotizaba a alrededor de $1.500 en julio de 2024 equivaldría actualmente a unos $2.580 si se actualizara aquel valor por la inflación acumulada desde entonces. La brecha evidencia que el precio nominal vigente se encuentra considerablemente por debajo del valor real que tuvo en otros momentos de tensión cambiaria.

La comparación resulta todavía más significativa con los máximos alcanzados durante la pandemia. El valor del dólar informal registrado en octubre de 2020, actualizado por la inflación hasta la actualidad, equivaldría a unos $5.520. En octubre de 2023, en plena incertidumbre electoral, el equivalente actual rondaría los $4.340.

El dólar también permanece alejado del techo de la banda cambiaria. Con un límite superior cercano a $1.867, el mayorista se encuentra unos $370, o aproximadamente 20%, por debajo de ese nivel. Esa distancia otorga margen al Gobierno para administrar el mercado sin necesidad de intervenir directamente en el límite superior del esquema.

Las expectativas de los mercados de futuros muestran, de todos modos, una trayectoria ascendente. Para fines de diciembre se negocia un tipo de cambio mayorista cercano a $1.621,50, lo que implicaría una suba de 11,4% respecto del nivel actual. Para julio de 2027, último período actualmente operado, las cotizaciones anticipan alrededor de $1.845.

El debate no implica necesariamente que exista una crisis cambiaria inmediata. La Argentina presenta hoy una estructura exportadora diferente a la de otros períodos de atraso, con un peso creciente de la energía y una mayor capacidad para generar divisas. También cambió el patrón de consumo, con una mayor participación de los servicios y una menor demanda relativa de bienes importados.

Sin embargo, la evolución del tipo de cambio será uno de los puntos centrales de los próximos meses. Si la inflación continúa superando ampliamente al dólar, la competitividad podría seguir deteriorándose. Si, en cambio, la estabilidad cambiaria logra sostenerse mediante un flujo suficiente de divisas y una política monetaria consistente, el Gobierno podría mantener su estrategia de utilizar el dólar como ancla para profundizar la desinflación.

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