La UIA respaldó la estabilización económica, pero reclamó medidas urgentes para evitar más cierres y pérdida de empleos industriales

ECONOMÍA04 de noviembre de 2026 Agencia de Noticias del Interior

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  • La UIA respaldó la estabilización económica, pero reclamó medidas urgentes para mejorar la competitividad.
  • La industria perdió casi 95.000 empleos formales entre agosto de 2023 y julio de 2026.
  • La actividad industrial acumuló una caída del 2,8% durante los primeros nueve meses de 2026.
  • Martín Rappallini propuso un Pacto Fiscal Federal y un Régimen Industrial para la Competitividad Internacional.
  • Diego Santilli defendió el RIGI y planteó nuevas herramientas para atraer inversiones tecnológicas.
  • El debate expuso diferencias sobre los tiempos necesarios para recuperar la producción y preservar el empleo industrial.

La industria argentina volvió a plantear sus diferencias con los tiempos de la política económica del Gobierno. Durante el cierre de la 32° Conferencia Industrial, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, respaldó el proceso de estabilización macroeconómica impulsado por Javier Milei, pero advirtió que las empresas necesitan respuestas inmediatas para sostener la producción, preservar los puestos de trabajo y recuperar competitividad. Según los datos presentados por la entidad, el sector perdió casi 95.000 empleos formales entre agosto de 2023 y julio de 2026.

El planteo del dirigente fabril combinó el reconocimiento de los avances en materia de ordenamiento económico con una advertencia sobre las consecuencias que puede generar una transición demasiado prolongada. Su principal preocupación está centrada en las pequeñas y medianas empresas industriales, especialmente aquellas intensivas en mano de obra, que enfrentan dificultades para competir con productos importados mientras soportan elevados costos internos.

«La estabilización macroeconómica es fundamental, pero es tan solo el comienzo», sostuvo Rappallini durante su exposición, en un encuentro que tuvo como lema «Talento argentino: la fuerza que transforma». Para el titular de la UIA, el desafío consiste en pasar de una economía acostumbrada a defenderse de la inestabilidad a otra capaz de producir, invertir y crecer.

En ese sentido, reconoció que la Argentina atravesó durante años una combinación de inflación elevada, déficit fiscal, restricciones cambiarias y cambios permanentes en las reglas económicas. Sin embargo, consideró que la recuperación de la estabilidad no alcanza por sí sola para garantizar el desarrollo industrial.

«La competitividad no depende solamente del esfuerzo de cada empresa, sino también de las condiciones que ofrece el país», afirmó. También sostuvo que la apertura económica debe avanzar en paralelo con mejoras concretas para los productores nacionales, porque las compañías argentinas compiten con empresas extranjeras que operan bajo estructuras tributarias, financieras, laborales y regulatorias diferentes.

Caída de la actividad y deterioro del empleo

Los indicadores industriales expuestos durante la conferencia reflejan las dificultades que atraviesa el sector. De acuerdo con el Centro de Estudios de la UIA, la actividad volvió a retroceder en septiembre y acumuló una contracción del 2,8% durante los primeros nueve meses de 2026, en comparación con igual período del año anterior.

Además, algunos rubros registran niveles de producción entre un 15% y un 20% inferiores a los de 2022. En materia laboral, la entidad contabilizó casi 95.000 puestos formales perdidos entre agosto de 2023 y julio de 2026, con una reducción promedio de 3.700 empleos mensuales durante este año.

Rappallini vinculó el deterioro con la debilidad de la demanda interna, las dificultades para acceder al financiamiento, los costos de producción y las condiciones desiguales frente a la competencia externa. Advirtió que detrás de cada fábrica existen trabajadores, familias y comunidades cuya actividad económica depende de la continuidad de las empresas.

Frente a ese escenario, presentó dos propuestas: un Pacto Fiscal Federal para la Competitividad y un Régimen Industrial para la Competitividad Internacional. Ambas iniciativas buscan reducir progresivamente los impuestos que afectan la producción, facilitar las inversiones y coordinar medidas con provincias y municipios, sin comprometer el equilibrio fiscal.

La agenda también incluye financiamiento a tasas razonables, combate al contrabando y al comercio ilegal, abastecimiento energético, modernización laboral, mejoras de infraestructura y logística y capacitación de recursos humanos. El objetivo, explicó, es construir un puente que permita atravesar la transición económica sin destruir capacidades industriales.

Santilli defendió el rumbo económico

Después de la exposición del titular de la UIA, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, defendió la orientación económica del Gobierno y cuestionó las políticas que, según su interpretación, contribuyeron al deterioro productivo de las últimas décadas.

El funcionario mencionó 18 años de estancamiento, una presión fiscal que calificó de inaceptable y la falta de modernización laboral. También cuestionó el proteccionismo y sostuvo que la ausencia de estabilidad macroeconómica impidió durante años que las empresas pudieran planificar inversiones.

Santilli identificó al agro, el petróleo, el gas, la minería y la economía del conocimiento como sectores centrales para impulsar el crecimiento. Defendió el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), reclamó avanzar con la Ley de Glaciares y planteó la posibilidad de crear un «super RIGI» destinado a atraer inversiones en centros de datos.

También expresó su expectativa de que la economía argentina consiga encadenar tres años consecutivos de crecimiento y aseguró que los proyectos de inversión permitirán generar nuevos puestos de trabajo.

En otro tramo, Rappallini destacó las oportunidades que ofrece la inteligencia artificial para transformar la producción y desarrollar nuevos materiales, medicamentos, alimentos y tecnologías. También mencionó el interés de empresas y pymes argentinas por incorporarse a las cadenas de valor de grandes proyectos energéticos y mineros.

La conferencia dejó expuesta una coincidencia sobre la necesidad de estabilidad, pero también una diferencia respecto de los tiempos y las condiciones para recuperar la actividad. Mientras el Gobierno sostiene que las nuevas reglas permitirán atraer inversiones y generar crecimiento, la UIA reclama medidas inmediatas para evitar que la transición termine debilitando todavía más el entramado industrial.

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