Crece la pelea del PRO: Bullrich suma a De la Torre para la gobernación bonaerense y Larreta reúne a 150 aliados del interior

POLÍTICA 11 de septiembre de 2022 Por Ricardo Carpena*
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Será un contrapunto que reflejará la pelea de fondo entre Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich: este lunes a la tarde, por separado y en forma simultánea, los dos presidenciables del PRO encabezarán encuentros con dirigentes de la misma sección electoral de la provincia de Buenos Aires, que tendrán características muy similares y que graficarán la intensidad de su enfrentamiento.

Por un lado, la reunión organizada por el larretismo se hará en un club de Tres de Febrero con la presencia de unos 45 referentes de la Primera y Tercera Sección Electoral y contempla palabras de apertura del intendente Diego Valenzuela, una charla del economista Hernán Lacunza, un discurso del jefe de Gobierno y un cierre de Diego Santilli, el candidato a gobernador de este sector. La consigna con que bautizaron el evento lleva un nombre significativo: “Prepararse para gobernar”.

Por otro lado, la jornada del bullrichismo tendrá lugar en el Yacht Club de Olivos, también será para dirigentes de la Primera Sección Electoral e incluirá desde las 15.30 una charla de un economista, el diputado Luciano Laspina; un análisis político del diputado nacional Gerardo Milman, mano derecha de la jefa del PRO, y un cierre a cargo de la propia Bullrich. La diferencia con el evento “enemigo” es que se producirá una noticia de alto impacto: antes de la clausura y luego de Javier Iguacel, candidato a gobernador del espacio, hablará Joaquín de la Torre, el ex intendente de San Miguel que se incorporará como otro postulante de Bullrich para suceder a Axel Kicillof.

De la Torre, diputado provincial de JxC cercano a Mauricio Macri y que le brindó apoyo al armado bonaerense de Javier Milei, formalizará así su pase a las filas de la ex ministra de Seguridad. Venían hablando desde hace meses y, antes de tomar la decisión, el ex ministro de Producción y de Gobierno de María Eugenia Vidal informó sobre sus pasos al entorno del ex presidente. Tuvo luz verde.

La primera señal que anticipó el acuerdo fue la visita de Bullrich a San Miguel, el 12 de agosto pasado, junto con De la Torre y el intendente Jaime Méndez, durante la cual elogió “la valentía” de ambos dirigentes por “hacerse cargo del problema de la inseguridad y haber logrado bajar en un 65% los delitos en los últimos años”. “Demuestra que San Miguel es un ejemplo a seguir en la provincia de Buenos Aires”, dijo la titular del PRO en una recorrida de la que participó Iguacel.

El desembarco de De la Torre en el bullrichismo agitará más la disputa del PRO en la provincia de Buenos Aires: caminará el territorio bonaerense para competir con Iguacel por la candidatura a gobernador del bullrichismo y el que mida mejor, según se acordó, será el elegido para enfrentarse al larretista Santilli o al macrista Cristian Ritondo, los dos postulantes más fuertes del partido en el distrito clave que puede definir la suerte de Juntos por el Cambio en 2023.

La proliferación de postulantes bonaerenses del PRO ya es abrumadora. Valenzuela no se bajó formalmente de la candidatura a gobernador, pero eligió no estar a los codazos y trabajar en el armado larretista como coordinador de los equipos de Santilli. Julio Garro, intendente de La Plata, también está incluido en el esquema político del jefe de Gobierno porteño, sin abandonar sus planes de competir por la gobernación, y mantiene el objetivo de captar peronistas no kirchneristas a Juntos desde Hacemos, una plataforma que comparte con Néstor Grindetti, intendente de Lanús.

Antes de postularse para la vicepresidencia del club Independiente en la lista opositora que lidera Fabián Doman, Grindetti llegó a un acuerdo con Ritondo, otro fanático del Rojo: compartirán recorridas por la provincia cada 15 días y a comienzos de 2023, sobre la base de lo que marquen las encuestas, definirán quién saldrá a la cancha para disputar la gobernación con otros rivales del PRO. Hace dos semanas estuvieron en un centro de jubilados de Valentín Alsina, junto con Diego Kravetz, y este lunes compartirán una actividad en Merlo.

Para dificultar más la comprensión de la estrategia electoral del PRO, las postulaciones de Ritondo y de Grindetti recibieron la bendición de Macri, quien sigue avalando a todos los que quieran competir en la provincia, con la convicción de que tanta oferta fortalecerá al espacio, aunque en el camino hacia las PASO esa acumulación de candidatos también genera demasiadas tensiones.

Por eso fue un gesto saludable el reencuentro entre Santilli y Ritondo para superar algunos roces que se produjeron en los últimos meses al calor de sus armados bonaerenses. ¿Fue un efecto pacificador que logró el intento de atentado contra Cristina Kirchner? Desde el entorno de ambos lo descartan y aseguran que la amistad que mantienen nunca se alteró pese a la competencia. Lo cierto es que el lunes pasado hablaron en un coqueto café de Figueroa Alcorta y Ortiz de Ocampo, un lugar casi elegido para los que vieran: allí se realizan muchos encuentros políticos y empresariales.

Santilli y Ritondo hicieron las paces. “Aprovechemos la oportunidad que nos da el gobierno nacional con sus errores”, fue una de las coincidencias. Acordaron seguir con sus proyectos individuales, pero volver a compartir algunas actividades. Si las agendas lo permiten, podrían estar juntos en un acto que se hará esta semana para reclamar por la reapertura del aeropuerto de El Palomar.

Además de sus eventos paralelos de este lunes, Rodríguez Larreta y Bullrich también avanzaron en las últimas horas hacia un esquema razonable de convivencia luego de que recrudeció su enfrentamiento por las críticas de la jefa del PRO al operativo de seguridad dispuesto por el gobierno porteño ante el departamento de Cristina Kirchner. La pelea escaló a niveles preocupantes durante el cruce que protagonizaron en el almuerzo de los líderes del PRO en la Costanera, hace dos semanas, ante la extraña pasividad de Macri, que los dejó intercambiarse acusaciones sin apaciguarlos.

“Lo tuyo, Patricia, fue oportunismo electoral”, le reprochó Larreta, enojado como nunca. “Lo que estás haciendo hace mierda nuestro voto en la Ciudad”, le respondió Bullrich. Macri virtualmente les dio la razón a los dos y dejó abierto un escenario inquietante de disputa. Aún no hubo reconciliación explícita, pero sí señales de buena voluntad: la semana pasada se reanudó el contacto entre los emisarios de ambos (Fernando Straface, por el jefe de Gobierno, y Gerardo Milman, por la titular del PRO). Son los mismos que desde mayo, a partir de un encuentro junto con sus jefes políticos, establecieron un canal de diálogo para disipar las tensiones. “Empezamos el deshielo”, dijeron a coro desde ambos sectores, que intentarán acordar una agenda de temas para trabajar en conjunto.

Macri volvió el miércoles pasado de Ruanda, adonde cumplió con sus tareas como presidente ejecutivo de la Fundación FIFA, y retomó su intensa agenda de reuniones. Piensa continuar con sus incursiones en el conurbano bonaerense, aunque, luego del ataque contra Cristina Kirchner, sus allegados le pidieron reforzar la seguridad. Y sigue de cerca la denuncia de su custodia oficial ante la Justicia por una amenaza de muerte en contra de él, que investiga la jueza María Eugenia Capuchetti. Pero si hay algo que lo desvela es el lanzamiento de su nuevo libro, ¿Para qué?”, que será presentado en octubre durante un acto que ya comenzaron a organizar Fernando de Andreis y Hernán Lombardi, el mismo equipo que se ocupó de hacerlo cuando salió “Primer tiempo”.

En su nueva obra, el ex presidente relatará su experiencia como empresario, presidente de Boca Juniors y político para centrarse en su obsesión actual: no es tan importante que Juntos por el Cambio vuelva al poder sino tener en claro para qué regresar. Según Macri, tal como lo sentenció cuando presentó su libro anterior, en marzo de 2021, “somos el cambio o no somos nada”.

Por las dudas, para que tanto cambio no diluya su presencia, Macri encumbró a De Andreis, ex secretario general de la Presidencia de Cambiemos y uno de sus principales colaboradores, como jefe de campaña de Jorge Macri para competir por la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. El primo del ex mandatario se prepara para dirimir la candidatura en las PASO con el radical Martín Lousteau y no hay indicios de quién será su compañero de fórmula. Se sigue mencionando a ministros porteños como Fernán Quirós y Soledad Acuña, pero avanza la idea de acordar con el radicalismo un esquema de fórmulas cruzadas, con presencia del PRO y de la UCR en cada binomio.

Si no hay funcionarios porteños secundando a Jorge Macri, ¿quién podrá atribuirse la paternidad política de la fórmula del PRO en la Ciudad, Rodríguez Larreta o Mauricio Macri? La respuesta a ese interrogante, aseguran, no le quita el sueño al jefe de Gobierno, que aceleró el armado nacional de su proyecto “Horacio presidente”. Hace 48 horas estuvo de nuevo en Córdoba, donde logró una potente foto de unidad de Juntos por el Cambio: posó al lado de referentes locales que parecían peleados en forma irreconciliable como Mario Negri, Luis Juez y Rodrigo de Loredo. Y, además, estuvo en la ciudad de Marcos Juárez para el cierre de campaña de Sara Majorel, la candidata a intendente de Juntos por el Cambio para las elecciones del domingo próximo.

Luego, ante empresarios, brindó unas definiciones típicas del manual de un dirigente moderado como él. “Mis diferencias con Patricia Bullrich, si son bien manejadas, nos enriquecen”, afirmó. Y reiteró que no cambiará su perfil con tal de ganar las elecciones: “Si la gente quiere en Argentina a un candidato muy extremo, yo no voy a ser ese candidato -sostuvo-. No voy a transformarme en algo que no creo para que me voten porque ese camino lleva al fracaso”.

Lo más original de su visita a Córdoba fue su reencuentro con Carlos “La Mona” Jiménez, quien se apresta a inaugurar un museo-bar al estilo de Hard Rock Café, pero cuartetero. Lo hizo al lado de Enrique Avogadro, ministro de Cultura porteño, una presencia estratégica: el activo funcionario es uno de los ejes del objetivo de Rodríguez Larreta de construir vínculos con los referentes provinciales como una forma de expandir las fronteras de su proyecto político.

Más allá de su agenda específica en todo el país, Avogadro le abrió las puertas al jefe de Gobierno al ambiente cultural del interior y le permitió ablandar su imagen. La agenda compartida ya los llevó en enero al Festival de Cosquín, en Córdoba, adonde Larreta fue recibido como una estrella más del folklore, y en julio al Festival del Poncho, en Catamarca, entre otros eventos.

Aun así, Rodríguez Larreta no descuida las formas más tradicionales de transformar su liderazgo porteño en uno nacional. Como complemento de sus giras por el interior, concretará el jueves próximo otra impactante postal de su creciente influencia en las provincias: unos 150 referentes de Juntos por el Cambio de todo el país que lo apoyan (Rogelio Frigerio, Luis Juez y Claudio Poggi, entre muchos otros) estarán a las 10 en el Centro Cultural Recoleta para participar de una jornada que cerrará con un discurso del propio jefe de Gobierno, Además, habrá intervenciones del ex canciller Jorge Faurie; del director ejecutivo del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) de la Fundación Mediterránea, Enrique Szewach; del titular de la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA) y el Centro Exportador de Cereales (CEC), Gustavo Idígoras, y del ex ministro de Hacienda Hernán Lacunza, responsable de elaborar el programa económico larretista.

¿Bullrich preparará un encuentro similar? ¿Macri se ubicará de nuevo en el medio, sin definirse por ninguno? Las dudas, por ahora, son más grandes que las certezas en el PRO.

 

 

* Para www.infobae.com

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