La falta de consenso sobre el calendario electoral del 2023 altera los ánimos en el Gobierno y reaviva la crisis interna

POLÍTICA 31 de octubre de 2022 Por Joaquín Mugica Díaz*
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Faltan definiciones y sobran especulaciones. Ese es el cuadro de situación que tiene al día del hoy el Frente de Todos respecto al calendario electoral del 2023 que, en definitiva, son las reglas del juego que todos ya empezaron a jugar. Porque cuando aún faltan 10 meses para que las PASO se realicen -si se llevan a cabo- , en la coalición peronista las proyecciones electorales empezaron a marcar el pulso de la gestión.

Máximo Kirchner aseguró el último fin de semana que hay que “acostumbrarse a las críticas” y que hay demasiada “hipersensibilidad” frente a los cuestionamientos. El mensaje no fue para la oposición, sino hacia adentro de Frente de Todos. Un mensaje encubierto para el Jefe de Estado, con el que está enemistado. Además, criticó nuevamente el acuerdo con el FMI, una de las banderas levanta Fernández.

El Presidente también envió un mensaje a la interna, bajo el paraguas protector de la unidad peronista. “Todos estamos arriba de un mismo barco y nadie se salva solo”, sostuvo durante un acto en Zárate. Decodificado, ese es el mensaje que, según entienden en la Casa Rosada, más le ha costado entender al kirchnerismo. El Gobierno lo componen todos, no solo los que habitan en Balcarce 50.

En tres semanas comenzará el Mundial de Qatar y el año político llegará a su fin. Parece difícil tratar un cambio del cronograma electoral en el último mes del año. Por eso los 21 días que vienen serán determinantes para que el Gobierno defina el futuro de las PASO y se baje el nivel de incertidumbre que hay respecto a cómo serán las elecciones del próximo año.

Este domingo el titular de la AFI, Agustín Rossi, uno de los dirigentes más cercanos al Presidente, salió a defender la continuidad de las elecciones primarias. No es una voz más la del santafesino. Mucho menos en este contexto de debate público sobre el posible cambio del sistema electoral. “Creo que los candidatos tienen que salir de las PASO. El Frente de Todos debe decidir su candidato a presidente en las PASO”, sostuvo.

En el final de la semana pasada el embajador en Brasil, Daniel Scioli, otro de los dirigentes cercanos a Fernández, también respaldó la realización de las PASO. “El ordenamiento de las candidaturas a través de unas elecciones primarias puede ser muy sano, integrador y movilizador para las dos grandes coaliciones en disputa en estos momentos”, explicó.

El círculo político del Presidente está defendiendo las PASO en público. También lo hizo el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, quien agregó que lo lógico es que el Jefe de Estado busque su reelección. “No hay que temerle a la competencia. El Presidente se somete a ser uno de los candidatos que va a competir”, señaló. Hay claramente una línea argumental unificada que se mantiene en el tiempo y que es expuesta en público por los nombres propios que siguen cerca del primer mandatario.

Un funcionario nacional que sigue de cerca la discusión interna sobre el futuro de las PASO y tiene los pies puestos en el albertismo, reflexionó: “¿Frente al avance de la derecha, la respuesta es más participación política o menos? Lula tuvo que volver él para poder sacar a Bolsonaro. Ante el avance de Milei, Bullrich y la mano dura, ¿la respuesta es cortemos y vayamos a las elecciones? No. Hay que hacer participar más a la gente. Más participación política, no menos”.

Alberto Fernández no se baja de la competencia para el año que viene. No lo dice en público, pero lo acepta en privado. Mucho menos dará de baja su ilusión después del triunfo que ayer logró Luiz Inácio Lula Da Silva en Brasil, donde volverá a gobernar después de que pasaron 20 años del comienzo de su primera presidencia.

Quienes lo conocen aseguran que está convencido que si Lula pudo ganar después de estar en la cárcel, él puede hacerlo después de atravesar la crisis económica y política que dañó la gestión y su rol institucional. En la vereda de enfrente, pero bajo el mismo techo, la militancia ultra K hizo circular, a través de las redes sociales, un mensaje similar: “Si Lula pudo, Cristina también”.

Pero el mensaje más contundente lo generó “Wado” de Pedro en Brasil. El ministro del Interior acompañó a Lula en el búnker donde se celebró su triunfo y le obsequió una gorra con la inscripción “CFK 2023″, que el presidente electo se puso para que las cámaras inmortalizaran ese instante. El operativo clamor llegó a Brasil.

El resultado de la elección en Brasil era esperado por el Gobierno. El regreso de Lula al poder es el regreso de Brasil a un gobierno popular y progresista. Si bien falta mucho para las elecciones argentinas y el contexto local es diferente al del país vecino, el mapa de la región muestra un avance de los procesos políticos de centro izquierda y un freno a las opciones de derecha.

La discusión sobre la continuidad de las PASO reactivó la interna peronista y los pase de facturas. El kirchnerismo ya se volcó de lleno al operativo clamor para que Cristina Kirchner compita en las elecciones del año que viene. Presionó al Presidente, a través del ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, para dar de baja las elecciones primarias y se mantiene crítico, en la voz de Máximo Kirchner, con la gestión de Fernández.

Hace más de una semana que en el Gobierno se envían mensajes en clave a través de los micrófonos. Frases sueltas que no siempre son directas, o pedidos concretos con nombre y apellido. Ese ida y vuelta muestra, una vez más, las dificultades de la coalición para generar consensos en temas sensibles para una gestión de gobierno como es la diagramación del calendario electoral.

La discusión está latente y es probable que en los próximos días se redoble la presión sobre Alberto Fernández para que desista de su postura sobre la continuidad de las Primarias. En paralelo, en la Casa Rosada aseguran que no están los votos para que se derogue la ley. La pelota va y viene.

Un importante dirigente social, peronista e integrante del Frente de Todos, que suele tener una mirada crítica sobre el Gobierno, advirtió: “Alberto se planta con las PASO para seguir existiendo. Perdió todo sentido común en este tiempo y abrazarse a las PASO, y mantener su postura, le da algo de credibilidad”.

Si Fernández resiste la presión K y la de los gobernadores del PJ, dará un gesto de autoridad. Lo que resta saber es si, llegado el caso de que mantenga su postura, logrará capitalizar su decisión de no ceder y mantener las elecciones primarias en las que planea competir el año que viene.

 

 

* Para www.infobae.com

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