La avena gana protagonismo: dieta específica mostró impacto veloz sobre el colesterol LDL

SALUD Y NUTRICIÓNAna COHENAna COHEN
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Un cambio en la alimentación, incluso por solo dos días, puede tener un impacto significativo en la salud cardiovascular, según un estudio de la Universidad de Bonn. La investigación, publicada en la revista Nature Communications, indica que una dieta intensiva basada en avena no solo reduce rápidamente los niveles de colesterol LDL, sino que también activa bacterias intestinales beneficiosas, lo que ayuda a controlar factores de riesgo en personas con síndrome metabólico.

El síndrome metabólico se caracteriza por el sobrepeso, la hipertensión, la hiperglucemia y alteraciones en los lípidos sanguíneos, lo que incrementa el riesgo de diabetes y enfermedades cardiovasculares. Aunque la avena ha sido utilizada históricamente para tratar desórdenes metabólicos, su uso ha disminuido con el desarrollo de medicamentos modernos. Sin embargo, los recientes problemas de salud pública han reavivado el interés en intervenciones dietéticas simples y efectivas.

En el ensayo, 68 participantes con síndrome metabólico fueron divididos en dos grupos: uno siguió una dieta estricta con aproximadamente 300 gramos de avena cocida al día, y el otro mantuvo una dieta baja en calorías sin avena. Después de solo dos días, el grupo que consumió avena redujo su colesterol LDL en un 10%, perdió un promedio de dos kilos y mostró una leve disminución en la presión arterial.

El estudio también exploró los mecanismos detrás de estos efectos. El consumo elevado de avena promovió el crecimiento de bacterias intestinales que ayudan a metabolizar los nutrientes y a producir compuestos beneficiosos como el ácido ferúlico, que reduce el colesterol. Además, estas bacterias desempeñan un papel en la disminución de la histidina, un aminoácido que, en exceso, puede aumentar el riesgo de resistencia a la insulina y diabetes.

Los beneficios de la dieta de avena se mantuvieron durante un seguimiento de seis semanas, aunque la eficacia se redujo significativamente con un consumo moderado de 80 gramos diarios durante ese período. Esto sugiere que tanto la intensidad como la duración de la intervención son cruciales.

Si bien el estudio tiene limitaciones, como el número reducido de participantes y la duración del ensayo, los investigadores sugieren que futuros estudios podrían explorar la repetición de ciclos breves de dieta de avena cada seis semanas para una protección prolongada contra trastornos metabólicos. Incorporar la avena regularmente podría ser una estrategia accesible y efectiva para controlar el colesterol LDL y reducir el riesgo de diabetes, lo que la convierte en una herramienta valiosa para la salud pública.


 
 
 

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