Mitos y verdades sobre la carne vacuna

SALUD Y NUTRICIÓNAna COHENAna COHEN
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La carne vacuna genera debates sobre su valor nutricional y eligiendo estilos de vida extremos, pero la evidencia científica la reafirma como un alimento esencial cuando se consume con moderación y como parte de una dieta equilibrada.

Calidad nutricional de la carne Argentina

La carne argentina destaca por su calidad nutricional superior a la de otros países. Proveniente de sistemas pastoriles, presenta un mayor contenido de ácidos grasos omega-3 y ácido linoleico conjugado (CLA), además de una relación más favorable entre omega-3 y omega-6. Esto se traduce en menores cantidades de grasa intramuscular y colesterol.

Investigaciones del INTA revelan que muchos cortes de alta calidad tienen bajos niveles de grasa. Los ácidos grasos omega-3 son beneficiosos para la salud cardiovascular, cerebral y del sistema inmunológico, y se ha observado que podrían tener efecto protector contra ciertos tipos de cáncer.

El CLA también se asocia con la reducción del porcentaje de grasa corporal y un incremento en el tejido muscular, factores que previenen la aterosclerosis y mejoran el metabolismo.

Nutrientes esenciales: hierro y proteínas

La carne roja tiene un promedio de 3 mg% de hierro, que es el doble en comparación con el pollo y el triple en relación al pescado. Este mineral es crucial para la producción de glóbulos rojos y la prevención de la anemia, especialmente en niños y mujeres embarazadas, grupos que presentan un alto riesgo de deficiencia.

Además, la carne vacuna es una fuente importante de proteínas de alta calidad, aportando el 20% de proteínas, que incluyen todos los aminoácidos esenciales. No pueden ser sustituidas por la soja, principalmente en la infancia, ya que la biodisponibilidad del hierro y la calidad proteica son superiores en la carne.

Consumo responsable y recomendaciones

Aquellos que padecen hiperuricemia deben evitar la carne, aunque no siempre es necesario eliminarla por completo. Los cortes del cuarto trasero, como nalga y lomo, son más saludables y con menor contenido graso, mientras que los asados, más grasos, deben reservarse para ocasiones especiales.

La carne también es fundamental en la infancia, el embarazo y en el deporte. Durante estas etapas, las necesidades de proteínas y hierro se incrementan significativamente. La inclusión de carne vacuna puede ser crucial para optimizar el rendimiento físico, especialmente en atletas, donde las deficiencias de hierro son preocupantes.

En resumen, la carne vacuna, consumida de manera responsable, se mantiene como un alimento esencial para la salud y el bienestar en todos los grupos etarios.

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