

El "Día D" económico de EEUU: la nueva estrategia de presión contra Irán
INTERNACIONALES Simón DERONDAEstados Unidos alista el lanzamiento de una severa ofensiva económica y financiera dirigida a sofocar al régimen iraní e imponer la apertura del estrecho de Ormuz, un paso marítimo vital para el comercio mundial de crudo que permanece bajo el control de la Guardia Revolucionaria.
Las medidas, catalogadas por la administración de Donald Trump como el Día D económico, buscan asfixiar la entrada de divisas a la República Islámica interrumpiendo el flujo financiero proveniente de China y amenazando con aranceles a terceros países que comercien con Teherán. La Casa Blanca pretende dejar sin recursos al régimen para sostener su aparato militar y su economía interna, recurriendo al estrangulamiento comercial antes que a la vía bélica directa, la cual fue desestimada temporalmente tras las advertencias de sus aliados árabes.
La respuesta de Teherán no se ha hecho esperar. Desde el Consejo Supremo de Seguridad Nacional se advirtió que cualquier nación que colabore con las restricciones financieras de Washington será catalogada como enemigo y sufrirá ataques directos de la Guardia Revolucionaria, amenazando la estabilidad de los países del Golfo.
La escalada ocurre en un contexto de alta tensión geopolítica. Las disputas en el estrecho de Ormuz causaron un incremento del petróleo de entre un 16 y 21 por ciento, encareciendo los combustibles en Estados Unidos. Este escenario complica el panorama político interno para el presidente estadounidense de cara a las elecciones de medio término, donde la opinión pública demanda una reducción inmediata en el precio de la gasolina y rechaza un nuevo conflicto armado en Medio Oriente.









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