La construcción profundizó su caída en julio y acumuló dos meses consecutivos de retroceso

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

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  • La construcción cayó 4,6% en julio respecto de junio y 4,5% frente al mismo mes del año anterior.
  • El sector acumuló una mejora del 1,7% durante los primeros siete meses, aunque perdió impulso en los últimos meses.
  • Nueve de los trece grupos de insumos relevados registraron bajas interanuales durante julio.
  • El empleo registrado todavía muestra una leve mejora, pero las empresas anticipan un escenario laboral más débil.
  • Los permisos de construcción aumentaron, aunque las expectativas empresariales continúan marcadas por la cautela.
  • El crédito, los costos, la presión fiscal y los atrasos en los pagos aparecen entre los principales obstáculos para una recuperación sostenida.

La actividad de la construcción profundizó su deterioro durante julio y registró una caída del 4,6% respecto de junio, mientras que en la comparación interanual la contracción alcanzó el 4,5%. El resultado confirmó un cambio en la dinámica del sector, que después de algunos meses de recuperación durante la primera mitad del año volvió a mostrar indicadores negativos.

Pese al retroceso registrado en julio, el balance acumulado de los primeros siete meses de 2026 todavía presenta una mejora del 1,7% frente al mismo período del año anterior. Sin embargo, la evolución mensual refleja una pérdida de impulso que comenzó a manifestarse con claridad durante el segundo trimestre.

La serie desestacionalizada constituye uno de los principales indicadores del cambio de tendencia. En mayo, la actividad había registrado un crecimiento mensual del 6,5%, pero posteriormente cayó 4,3% en junio y volvió a retroceder 4,6% en julio. La serie tendencia-ciclo también mostró una desaceleración progresiva, con bajas del 0,4%, 0,8% y 1,1% en mayo, junio y julio, respectivamente.

El menor nivel de actividad también tuvo su correlato en el consumo de materiales utilizados en las obras. Durante julio, nueve de los trece grupos de insumos relevados registraron variaciones interanuales negativas. Los mayores retrocesos correspondieron al asfalto, con una baja del 23,1%, seguido por el yeso, que cayó 21,2%, y los ladrillos huecos, con una disminución del 12,9%.

También se registraron descensos en las cales, el hormigón elaborado, el cemento portland, las placas de yeso, los pisos y revestimientos cerámicos y el hierro redondo y los aceros destinados a la construcción. La variedad de insumos afectados muestra que la contracción no se concentró en un único segmento, sino que alcanzó a buena parte de la cadena vinculada con las obras.

Algunos materiales, sin embargo, lograron mantener resultados positivos. Los artículos sanitarios de cerámica crecieron 7%, mientras que los mosaicos graníticos y calcáreos avanzaron 0,7% y las pinturas apenas 0,1%. El grupo denominado “resto”, que incluye productos como grifería, tubos de acero sin costura y vidrio plano, presentó un incremento interanual del 22,8%.

El balance acumulado también muestra diferencias entre los distintos materiales. Entre enero y julio, el consumo de hierro redondo y aceros aumentó 4,6% y el hormigón elaborado avanzó 1,4%. En sentido contrario, el cemento portland acumuló una baja de 3,3%, los ladrillos huecos retrocedieron 5,1%, el asfalto cayó 8,9% y los pisos y revestimientos cerámicos disminuyeron 9,1%.

Por ahora, la retracción de la actividad todavía no se trasladó de manera significativa al empleo registrado. En junio, último dato disponible, el sector contaba con 376.374 puestos de trabajo privados registrados, un 1,2% más que un año antes. Durante el primer semestre, sin embargo, el crecimiento acumulado había sido de apenas 0,5%.

Otro dato favorable aparece en los permisos de construcción. La superficie autorizada en 246 municipios alcanzó en junio 1,57 millones de metros cuadrados, con un aumento interanual del 31,6%. En el primer semestre, la superficie autorizada acumuló una mejora del 8,9%.

Las expectativas empresariales, no obstante, muestran cautela. Entre las compañías dedicadas principalmente a obras privadas, el 75% considera que la actividad permanecerá estable entre agosto y octubre. Apenas el 10,6% espera una mejora, mientras que el 14,4% anticipa una nueva caída.

En la obra pública, las perspectivas también son moderadas. El 57,3% de las empresas no espera cambios, mientras que el 25,8% proyecta una disminución y el 16,9% prevé una mejora.

El acceso al financiamiento aparece como uno de los principales obstáculos. Las empresas reclaman políticas de crédito, reducción de cargas fiscales y mayor disponibilidad de crédito hipotecario. A esto se suman los altos costos de construcción, la debilidad de la actividad económica y los atrasos en la cadena de pagos.

El escenario laboral tampoco permite anticipar una recuperación inmediata. Una proporción significativa de empresas prevé reducir personal durante los próximos meses, mientras que son menos las que esperan incorporar trabajadores. Así, la construcción llega a la segunda mitad del año con un crecimiento acumulado todavía positivo, pero con señales cada vez más claras de enfriamiento.

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