El Gobierno apuesta a profundizar la baja de la inflación y proyecta consolidar la desinflación hacia 2027

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

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  • El Gobierno considera que la inflación de junio marca el inicio de una nueva etapa de desinflación.
  • El IPC de 1,9% fue el primer registro inferior al 2% en diez meses.
  • El oficialismo destaca la baja de los precios de los alimentos como un factor clave para la percepción social.
  • La estabilidad del tipo de cambio constituye el principal instrumento para contener la inflación.
  • Las intervenciones en el mercado cambiario buscan evitar presiones sobre el dólar y los precios.
  • La meta oficial es llegar a 2027 con una inflación significativamente menor y convertir ese logro en uno de los principales activos de gestión.

La inflación de junio volvió a ubicarse por debajo del 2% mensual y el Gobierno interpretó el dato como una señal de que el proceso de desaceleración de los precios mantiene consistencia. Lejos de considerar el 1,9% como una meta alcanzada, en la Casa Rosada entienden que se trata del punto de partida para una nueva etapa de la política económica, cuyo objetivo será consolidar una inflación cada vez más baja con la mirada puesta en el horizonte político de 2027.

El índice difundido para junio no solo representó una mejora respecto del 2,1% registrado en mayo, sino que además constituyó el primer registro inferior al 2% en los últimos diez meses. Para el oficialismo, el dato ratifica una tendencia descendente iniciada después del pico de marzo, cuando el Índice de Precios al Consumidor había alcanzado el 3,4%, y refuerza el argumento de que la estrategia económica continúa mostrando resultados.

La reacción del presidente Javier Milei fue inmediata. A través de sus redes sociales celebró el dato con un mensaje de respaldo al ministro de Economía, Luis Caputo, a quien identifica como el principal responsable de la política orientada a reducir la inflación. El propio titular del Palacio de Hacienda también destacó la cifra y la vinculó con otros indicadores que el Gobierno considera positivos, entre ellos las compras de divisas realizadas por el Banco Central durante la jornada.

Uno de los aspectos que el oficialismo destacó con mayor énfasis fue la evolución del rubro "Alimentos y bebidas no alcohólicas", que registró un incremento del 1,3%, por debajo del índice general. En el equipo económico consideran que este componente tiene un peso determinante en la percepción social de la economía, ya que refleja la evolución de los precios que impactan diariamente en el consumo de los hogares.

Aunque meses atrás Milei había anticipado la posibilidad de alcanzar una inflación mensual con "cero adelante" durante el segundo semestre, en el Gobierno reconocen que ese objetivo todavía luce lejano. Sin embargo, sostienen que la desaceleración observada en los últimos meses abre una nueva etapa, en la que el desafío ya no será únicamente reducir una inflación elevada, sino estabilizarla en niveles cercanos al 1% mensual.

En ese contexto, el tipo de cambio aparece como la principal herramienta de la estrategia oficial. El Ministerio de Economía considera que mantener la estabilidad cambiaria resulta indispensable para impedir un traslado de las variaciones del dólar hacia los precios y consolidar la tendencia descendente del índice inflacionario.

Con ese propósito, durante las últimas semanas el Gobierno intensificó su participación en distintos segmentos del mercado cambiario. Entre las medidas implementadas se destacan una mayor intervención en el mercado de futuros y la colocación de bonos ajustados por la evolución del tipo de cambio, conocidos como "dollar linked". Estos instrumentos buscan ofrecer cobertura frente a eventuales movimientos del dólar sin necesidad de recurrir directamente a la compra de divisas.

La intención oficial es moderar la demanda de dólares financieros y sostener un escenario de estabilidad cambiaria. Según la visión del equipo económico, el mercado comenzó a percibir un techo cercano a los 1.500 pesos para la cotización del dólar, situación que contribuiría a mantener bajo control las expectativas inflacionarias.

La estrategia contrasta con lo ocurrido durante junio, cuando la cotización del dólar mostró una suba cercana al 5,2% y generó incertidumbre acerca de su posible impacto sobre los precios. En julio, en cambio, la mayor estabilidad cambiaria volvió a convertirse en uno de los principales pilares de la política económica.

Las fuertes intervenciones oficiales realizadas en los mercados de futuros y mediante instrumentos vinculados al tipo de cambio reflejan la decisión de sostener ese esquema mientras las condiciones financieras lo permitan. En el Gobierno consideran que preservar un dólar estable constituye una condición necesaria para continuar reduciendo la inflación durante los próximos meses.

Detrás de esa estrategia económica también aparece un objetivo político de largo plazo. La administración nacional entiende que la principal carta electoral de Javier Milei para las elecciones presidenciales de 2027 será demostrar que logró derrotar de manera definitiva a la inflación, uno de los problemas estructurales de la economía argentina.

La apuesta oficial consiste en que una inflación sostenidamente baja permita recuperar gradualmente el poder adquisitivo de salarios, jubilaciones e ingresos familiares. Bajo esa premisa, el Gobierno buscará consolidar durante los próximos meses un escenario de estabilidad macroeconómica que fortalezca su principal argumento de gestión y le permita llegar al próximo turno electoral exhibiendo una inflación considerablemente inferior a la heredada al comienzo del mandato.

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