En su acto de despedida, Mauricio Macri llamará a la unidad de la oposición

POLÍTICA Por
El jefe de Estado prepara los detalles de la convocatoria a Plaza de Mayo. Hablará de impulsar la “horizontalidad” en Cambiemos para la toma de decisiones.
MAURICIO MACRI

Consumadas las fugas de tres diputados que decidieron dejar el bloque de Juntos por el Cambio ni bien asumieron en sus bancas, Mauricio Macri parece estar decidido a dar señales concretas para evitar más fisuras internas. En su acto de despedida del #7D, además de defender su gestión y anticiparse a las críticas que recibirá de su sucesor Alberto Fernández, el Presidente llamará a la unidad de la oposición y propiciará para ello la "horizontalidad" en la toma de decisiones.

Más allá del enojo que mostró en sus redes sociales hacia los diputados Pablo Ansaloni (Buenos Aires), Beatriz Ávila (Tucumán) y Antonio Carambia (Santa Cruz), a quienes acusó de haber cometido una "traición a la confianza de los votantes", cerca del Presidente aseguran que son casos "marginales" y que, hacia el futuro, es consciente de la necesidad de construir un espacio "flexible, que admita diferencias y distintos matices", en el que la columna vertebral sea la defensa de la libertad de expresión, la división de poderes, el federalismo, la Justicia y la inserción en el mundo que trazó durante su gestión.

"Hay que defender la unidad a pesar de que haya temas en los que no nos pongamos de acuerdo. De nada sirve pretender una rigidez a la que después no se le pueda dar continuidad en el tiempo", expuso una de las espadas más cercanas al Presidente.

"Los edificios más sólidos son los más flexibles", coincidió en el diagnóstico otra voz de peso que continuará acompañando a Macri en su nueva etapa.

El desafío que se propone el Presidente, marcan en el macrismo, apunta a consolidar un espacio opositor que contenga distintas expresiones y que pueda poner límites al gobierno de Alberto Fernández. "Con el peronismo, siempre la oposición estuvo dividida. En las elecciones la gente dio el mandato de que tiene que haber un espacio amplio pero unido, que haga una oposición constructiva pero que esté alerta y no se quede callada", plantean en los pocos despachos oficiales en los que los funcionarios todavía arman literalmente sus valijas. En sintonía con la línea discursiva que dejó Macri en sus últimas apariciones.

La "horizontalidad" en la mesa de decisiones y la importancia "de dejar de lado intereses individuales" serán parte del discurso en el que trabajan el equipo de Jefatura de Gabinete liderado por Marcos Peña. 

El propio jefe de Gabinete planteó en la entrevista que concedió el fin de semana al diario La Nación que Macri "no es el dueño de los votos" y que debe "dar lugar a un montón de liderazgos que quieren crecer".

Ese mensaje también fue parte del operativo seducción que desplegaron entre el jefe del bloque PRO en Diputados, Cristian RItondo; y el líder del interbloque de Cambiemos de Juntos por el Cambio, Mario Negri; para evitar sangrías mayores. Pero en el Gobierno saben que la voz del jefe de Estado es esperada con atención por dirigentes que, a pesar de las diferencias, por el momento deciden permanecer en el espacio.

Aunque todavía no está cerrado, el discurso del sábado no contendría referencias concretas a Alberto F. ni tampoco a Cristina Kirchner. Eso quedó para "Momentos", la saga de videos que Macri grabó y el Gobierno comenzó a difundir en los últimos días, como aperitivo del video que completo se verá el domingo a las 20 a través de sus redes sociales.

Allí además de criticar explícitamente a Alberto ("Muchas de las cosas que ha dicho no son las que uno piensa. Creo que también dice demasiadas cosas, y eso no para un presidente no es bueno”, lo cruzó), en el Gobierno indican que se verá el costado más "emocional" de Macri. 

En cambio, para completar la estrategia a tres puntas, el grueso de la cadena nacional prevista para este jueves será utilizado para defender su gestión. 

De vuelta en el acto del #7D, para la que será la última postal del jefe de Estado rodeado de su militancia, los organizadores trazaron un escenario en el que se propone que Macri tenga “mucho contacto con la gente”, similar a las marchas del “Sí, se puede” que el Gobierno orquestó entre las PASO y las elecciones generales, y cuyo impacto -consideran- fue clave para el crecimiento en el caudal de votos para alcanzar los 41 puntos.

En este caso, a 72 horas del traspaso presidencial, no esperan una convocatoria de la magnitud de aquella al Obelisco en la campaña, pero confían en que la Plaza de Mayo "va a estar repleta".

Aunque se había evaluado inicialmente un escenario circular, en las últimas horas ganó terreno la idea de una tarima rectangular y casi al nivel del público, ubicada de espaldas a la Casa Rosada. Con Macri como único orador, las principales figuras de Juntos por el Cambios que se acerquen al acto serán invitadas a acompañarlo: el objetivo es garantizar una foto de unidad. 

 

 

Con información de www.clarin.com sobre una nota de Ignacio Ortelli

Te puede interesar