El calvario de Mirta Wons en un avión: malos tratos, gordofobia y “chequeo contra explosivos”

ESPECTÁCULO 29 de agosto de 2022 Por Julia VOSCO
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Mirta Wons relató el desagradable maltrato que recibió por parte de un tripulante de cabina cuando regresaba de España. La legendaria actriz es una de las integrantes del elenco de la obra de José María Muscari, la versión argentina de “Julio César” de William Shakespeare. A principios de julio, viajó hasta el continente europeo para participar de la 68° edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida.

Fue en el viaje de regreso que Mirta Wons padeció un desagradable maltrato por parte de los tripulantes. De paso por Algo que Contar, el ciclo de entrevistas de Agustina Kämpfer en IP Noticias, la legendaria actriz dio detalles del desagradable episodio. Asimismo, recordó un hecho violento similar, por parte de un productor argentino.

Ante la consulta de la periodista respecto del productor que le dijo que ella sólo le servía si estaba gorda, y la agredió “preguntándole” si como actriz ella cobra por kilo, Mirta Wons recordó el reciente mal momento que vivió: “Seré gordita y simpática, pero no soy estúpida, y eso se paga caro. Hay cierta cosa de que el gordito debe ser más idiota que los demás. Y el que es gordo, siente que le tiene que caer bien a todo el mundo, entonces hace un plus. Y yo tenía esto naturalizado de toda la vida, porque me trataron mal”, comenzó diciendo.

Y continuó: “La última vez fue en el viaje de vuelta del Festival de Mérida, por parte de la línea aérea. Yo tenía determinado asiento asignado, porque soy grande. La producción del teatro San Martín lo había dejado seleccionado. Necesito espacio para las piernas y los asientos son muy chicos. La aerolínea me cambio de asiento y me la hizo muy difícil, porque además protesté en el mostrador. Después, ¡hasta me chequearon contra explosivos! Me castigaron por eso, por haber reclamado el asiento que la producción ya había pagado. ¡Me mandaron a un asiento en el que no entraba ni un chico!”.

“El cinturón de seguridad no me abrochaba. Tuve que pedir una extensión. ¡Es una humillación pedir una alargue para el cinturón de seguridad! Y, por supuesto, no me lo trajeron. Me castigaron por pedir un asiento para mí, que tengo características especiales. Por suerte se está pudiendo hablar de esto, pero se sigue viendo. El maltrato y el bullying no necesariamente son decirte “¡gorda!”, agregó dejando en evidencia la situación de destrato que recibió.

Fuente: la100.cienradios.com

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