Sanción diplomática y alineamiento exterior: Cancillería desplazó al Cónsul de la Embajada Argentina en Siria por expresiones contra Israel

POLÍTICA Agencia de Noticias del Interior
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  • La Cancillería desplazó y ordenó el regreso al país de un funcionario en Siria por avalar ataques contra Israel en redes sociales.
  • El canciller Pablo Quirno dispuso la apertura de un sumario administrativo y comunicó la sanción públicamente.
  • El funcionario sancionado no realizó declaraciones y mantiene cerrados sus perfiles en redes.
  • La decisión se dio en un contexto de fortalecimiento del vínculo diplomático entre Argentina e Israel.
  • Israel respaldó recientemente la postura argentina frente a la exploración petrolera en Malvinas.
  • El episodio refuerza la línea oficial de política exterior y marca límites a expresiones personales de diplomáticos.

Una decisión adoptada en las últimas horas por el Ministerio de Relaciones Exteriores expuso con nitidez la línea política y diplomática que el Gobierno busca imprimir en su política exterior. Durante la noche del martes, el canciller Pablo Quirno ordenó el desplazamiento inmediato y el regreso al país de Alejandro Calloni, secretario de la Embajada Argentina en la República Árabe Siria, luego de que se conociera su aval a ataques contra el Estado de Israel a través de interacciones en redes sociales.

La sanción se produjo tras la difusión de una captura de pantalla que mostraba al funcionario dando “me gusta” a una publicación en Instagram con referencias a la gestación de un ataque contra Israel. Ante esa situación, Quirno informó públicamente que dispuso la apertura de un sumario administrativo y el traslado inmediato del diplomático a la Argentina. La decisión fue comunicada por el propio canciller a través de su cuenta personal en la red social X, en un mensaje breve y contundente.

Desde Cancillería señalaron que la medida responde a la gravedad institucional del hecho y a la incompatibilidad de ese tipo de manifestaciones con la función diplomática. Calloni se desempeñaba como secretario —y cónsul— en la sede argentina en Siria desde septiembre de 2023. Anteriormente, había ocupado cargos en la Cancillería y se había formado en el Instituto del Servicio Exterior de la Nación (ISEN), además de contar con estudios en Historia y Relaciones Internacionales.

Hasta el momento, el funcionario no realizó declaraciones públicas ni brindó explicaciones sobre lo ocurrido. Sus perfiles en otras redes sociales permanecen cerrados, mientras avanza el proceso administrativo que determinará las eventuales sanciones definitivas. En el ámbito diplomático, la decisión fue leída como un mensaje interno claro: la política exterior y las posiciones oficiales del Estado no admiten ambigüedades ni expresiones personales que contradigan los lineamientos del Gobierno.

El episodio se produjo, además, en un contexto especialmente sensible en la relación bilateral entre la Argentina e Israel. Apenas días antes, el canciller Quirno había agradecido públicamente a su par israelí, Gideon Sa’ar, por el respaldo explícito a la postura argentina en el conflicto por las islas Malvinas, luego de que una empresa petrolera vinculada a capitales israelíes anunciara tareas de exploración offshore en el Atlántico Sur.

El pronunciamiento israelí se dio tras la protesta formal presentada por la Argentina ante el anuncio de la compañía Navitas Petroleum, que prevé una inversión superior a los USD 2.000 millones para la explotación de hidrocarburos en una zona cuya soberanía el país reclama desde hace décadas. Para el Gobierno argentino, la magnitud económica del proyecto no altera el eje central del conflicto: la ilegalidad de avanzar de manera unilateral en un territorio en disputa.

En ese marco, Quirno subrayó que la cuestión Malvinas debe resolverse mediante negociaciones bilaterales, conforme a las resoluciones de las Naciones Unidas y al derecho internacional. También advirtió que las empresas de cualquier nacionalidad deben abstenerse de realizar actividades de exploración o explotación en el área, y ratificó que la Argentina continuará adoptando medidas para impedirlo.

Por su parte, Sa’ar remarcó que la soberanía de la zona es objeto de disputa entre la Argentina y el Reino Unido, destacó el vínculo “sólido y estrecho” entre ambos países y aclaró que el Estado de Israel no participa en la operación petrolera cuestionada. El canciller israelí lamentó el malestar generado y expresó su expectativa de que la controversia se resuelva por vías pacíficas y de diálogo.

La sanción contra Calloni, en este contexto, adquiere una dimensión política que excede el caso individual. Refuerza el alineamiento del Gobierno con Israel, marca límites claros a la conducta de los representantes argentinos en el exterior y busca evitar contradicciones que puedan erosionar una estrategia diplomática que el Ejecutivo considera prioritaria.

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