Pullaro firmó, Santa Fe ganó y Milei le dijo: "Si hay plata"

POLÍTICA 27/06/2024 Agencia de Noticias del Interior Agencia de Noticias del Interior
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Maximiliano Pullaro cumplió su cometido, por lo que puede estar contento. Tras la reunión que mantuvo con Guillermo Francos, se oficializó la vuelta de la obra pública nacional a Santa Fe. De esta manera, Javier Milei satisface la demanda de los gobernadores y, de paso, busca formas para detener una recesión cada vez más acuciante.

El gobernador y el jefe de gabinete firmaron un convenio similar al que suscribieron otras provincias -el mismo día, por ejemplo, firmaron acuerdos similares San Juan y San Luis- que incluyó el traspaso de algunos proyectos a la órbita provincial y el compromiso del gobierno nacional de reactivar otros. De las 189 obras de distinta importancia que el gobierno nacional tenía en Santa Fe, 25 serán reactivadas y otras 20 serán cedidas para que las finalice la Casa Gris.
 
La mecánica de traspasar algunas obras y hacerse cargo de otras es la respuesta que encontró el gobierno nacional al reclamo de los gobernadores de deshacer el parate a la obra pública dispuesto por el gobierno nacional al asumir. Ese coro de voces tuvo su cumbre en el discurso que el propio Pullaro dio en el marco del Día de la Bandera, en un acto que compartió con el Presidente, el que le pidió que “mire al interior productivo” y le manifestó que “necesitamos obras de infraestructura”. En ese momento, el acuerdo con Santa Fe ya tenía fecha de oficialización.


No era la primera vez que el santafesino planteaba esas diferencias, aunque sí con tanta vehemencia y, claramente, frente al Presidente. Pullaro ya había dicho, en un diálogo exclusivo con Letra P, que él hubiese ajustado “pero apostando al sistema productivo”. En ese sentido, opinó que hubiese motorizado la obra pública para combatir la recesión y se jactó de que su gobierno invertirá US$500 millones de presupuesto propio durante este año.
Algo de esa diferenciación fue repetido por el santafesino tras su reunión con Francos en Casa Rosada: “Compartimos la intención del Ejecutivo de terminar con el déficit fiscal pero vemos un camino distinto”, expresó el gobernador. “Para nosotros hay que fortalecer el sistema productivo y asociarlo con el sistema educativo, para que se pueda producir más y de esa manera se pueda crecer”. Las declaraciones fueron incluidas en la comunicación de prensa que luego difundió el gobierno de Santa Fe tras el encuentro. Detalles.

Las obras a las que se comprometió Javier Milei
La negociación entre la Casa Rosada y la Casa Gris no fue sencilla. Además, el tema se colaba también en la discusión por la ley ómnibus XXS que impulsa el gobierno: la reactivación de la obra pública fue una de las banderas que tuvo que ceder Milei frente a los gobernadores en su búsqueda de apoyos. Le salió bien, ya que está cerca de obtener su primer triunfo legislativo. De hecho, el mismo día que suscribió el convenio, Pullaro se reunió con jefes de bloque de la cámara baja para pedir que se insistiese con el paquete fiscal aprobado en Diputados, en sintonía con el gobierno.

Por otro lado, si bien la decisión política estaba tomada, el punteo de obras llevó su tiempo. A cargo de ese tema, por el lado de Santa Fe estuvo Lisandro Enrico, el ministro de Obras Públicas provincial. La negociación se estiró hasta el mismo día de la firma del acuerdo y otorgó episodios algo caóticos, como que en Santa Fe reine la cautela y no den por cerrado un entendimiento que en la planta baja de Casa Rosada confirmaban.

Uno de los temas que estiró las charlas fue la obra de fortalecimiento de la cascada del Arroyo Saladillo. En principio, la etapa principal de la obra -la pantalla de defensa contra la erosión- iba a estar a cargo del gobierno nacional, mientras que la estabilización de los márgenes y aseguramiento del puente de Avenida Ayacucho sería obligación del gobierno provincial.

Sin embargo, la urgencia de la obra no comulga con los tiempos de la Casa Rosada, por lo que Santa Fe se hará cargo de ambas etapas y, a cambio, Nación construirá la primera etapa del Acueducto Gran Rosario. Fue negocio para Santa Fe: mientras que la obra del Saladillo costaría entre 22 y 23 millones de dólares, la primera etapa del Acueducto Gran Rosario está calculada en cerca de 30 millones de dólares.

En la nómina de obras que Nación se reservó, tal como adelantó Letra P, figura otro acueducto, el San Javier-Tostado, que brindará agua potable a más de 120 mil personas de 14 localidades del norte provincial, pero que se avanzará a un ritmo más lento que el planificado en el gobierno anterior.

También están contempladas dos plantas potabilizadoras -Santa Fe y Granadero Baigorria-, la reparación del puente carretero Santa Fe-Santo Tomé, la finalización de la puesta en valor del Monumento a la Bandera y completar la cárcel federal de Coronda, aquella que tanto ruido generó entre Patricia Bullrich y Pullaro en diciembre pasado.

La lista de obras que el gobierno nacional reactivará en Santa Fe aún está abierta. Sucede que el acuerdo suscripto es entre la Casa Gris, la secretaría de Obras Públicas y la secretaría de Hábitat -por el cual Santa Fe se hará cargo de la finalización de unas 800 viviendas-. Hay proyectos ya iniciados en la órbita de las secretarías de Educación, Transporte y Energía que todavía no fueron analizados. Existen, además, pequeñas obras en municipios y comunas que, según se informó, el gobierno nacional no considera “estratégicas” y que aún se mantienen en el limbo del freno a la obra pública.

Un detalle a tener en cuenta es el tema de la demora en la reactivación: en Santa Fe confían en que será rápido, pero entienden que varía de acuerdo a la cuantía del proyecto. Como insumo para ese optimismo, citan el caso de las plantas potabilizadores de Granadero Baigorria y Santa Fe, en donde los trabajos ya comenzaron. Algo similar sucede con las numerosas obras viales en las rutas nacionales que la Casa Rosada se comprometió a continuar, en la que la firma del convenio era lo único que faltaba para la reactivación y, por eso, esperan que se dé rápidamente.

De qué se hará cargo Maximiliano Pullaro
Además de las 800 viviendas que se hará cargo de completar y de la totalidad de la obra de fortalecimiento de la cascada del Arroyo Saladillo, Santa Fe tomó más responsabilidades. Entre ellas figuran la finalización de nueve centros de desarrollo infantil -unos espacios de cuidado de las primeras infancias- ubicados en Rosario, Las Rosas, Cañada de Gómez, Pérez, Tostado, Vera, El Trébol y Rafaela, y la iluminación de la avenida Circunvalación de la ciudad capital.

La provincia también completará las otras dos etapas del Acueducto Gran Rosario y se encargará de obras de expansión de la red de agua potable y cloacas en Rosario, Santa Fe, Casilda, Firmat y Rafaela.

El próximo objetivo de Santa Fe
Hay un tema que Pullaro aspiraba a definir en este convenio pero que aún sigue en la mesa de negociación: la cesión de las rutas nacionales que abastecen al complejo agroexportador del Gran Rosario a la provincia, para que sea ésta la que instaure “un sistema de concesión, operación, mantenimiento, conservación y obras nuevas”. El estado de las “rutas de la producción” -como le gusta decirles a Pullaro- es un tema que desvive al gobernador. Por eso insistió, tanto en público como en privado, con que sean las obras de reparación de dichas arterias las que se prioricen.

En la Casa Gris apuntan a tramos de las rutas 33, 34, 9, 11 y la totalidad de la A012, que circunvala todo el aglomerado rosarino desde Alvear hasta San Lorenzo. Esas rutas están detonadas. “En pésimo estado”, se le escuchó decir a Enrico. Por allí sale el 80% de las exportaciones de granos, aceites y subproductos a través de camiones que, en época de cosecha gruesa, superan los siete mil por día, lo que genera problemas tanto a la logística como al ir y venir de los vecinos.

Lo que quiere crear Santa Fe es una especie de zona única portuaria donde los camiones abonen una sola vez al ingresar y una empresa se haga cargo del mantenimiento. Para financiarlo, el gobernador puso el ojo sobre la tasa vial que cobran los municipios portuarios a cada camión que lo atraviesa y de la que los puertos son agentes de retención. Son más de diez mil pesos por camión, una caja fenomenal que administran esos municipios y que están dispuestos a defender con uñas y dientes.

El gobierno de Santa Fe hizo lo suyo. Se asoció con la Bolsa de Comercio de Rosario para emitir un bono con el que financiar cuatro obras viales provinciales claves, un esquema que podría repetir si lograse que Nación le ceda las rutas. Según lo que contó el ministro de Obras Públicas santafesino, el tema fue puesto sobre la mesa por el propio Francos en la reunión, aunque no se llegó a un acuerdo aún. Desplegando toda la presión posible, Pullaro insistió al salir del encuentro y dijo que el objetivo es “reconstruir todo el complejo interportuario que, aunque parezca mentira, son caminos de tierra”.

Con información de Letra P, sobre una nota de Lucio Di Giuseppe

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