

La Casa Rosada fija su posición ante el desenlace venezolano
POLÍTICA Agencia de Noticias del Interior
- La Cancillería argentina advirtió sobre Venezuela horas antes del operativo militar en Caracas.
- El Gobierno de Milei respalda la acción de Estados Unidos y promueve una transición democrática.
- La Casa Rosada mantiene cautela sobre la caída definitiva del régimen chavista.
- Preocupa la situación del gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido en Venezuela.
- El alineamiento con Washington consolidó un giro en la política exterior y militar.
- Milei impulsa un bloque regional de líderes contrarios al socialismo del siglo XXI.
Diez horas antes de que los primeros bombardeos sacudieran Caracas, la Cancillería argentina emitía una advertencia que ahora adquiere un carácter casi premonitorio: recomendó enfáticamente no viajar a Venezuela. El mensaje anticipaba un escenario de máxima tensión que se confirmaría horas después, con un operativo militar encabezado por Estados Unidos para extraer del poder al dictador Nicolás Maduro. Desde entonces, el Gobierno de Javier Milei se mueve entre el respaldo explícito a la acción norteamericana y una cautela estratégica sobre lo que vendrá en los próximos días.
La Casa Rosada reconoce que el vínculo con Washington atraviesa uno de sus momentos más estrechos. Los contactos políticos y diplomáticos fueron intensos en las horas previas al operativo y continuaron después, aunque puertas adentro predomina la prudencia. Nadie en el Gobierno se anima a asegurar que la caída definitiva del régimen chavista sea inmediata. “Hay que ver cómo se acomoda todo”, admiten en el entorno presidencial, conscientes de que el escenario venezolano sigue siendo inestable.
La posición oficial quedó plasmada en un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores y en las declaraciones públicas del presidente Milei y del canciller Pablo Quirno. El mensaje es claro: la Argentina espera que la nueva situación permita una transición política que habilite la asunción de las autoridades surgidas de las elecciones de 2024, comicios que la oposición venezolana considera ganados por Edmundo González Urrutia con una amplia mayoría. Para el Gobierno argentino, el objetivo final es la reinstauración del orden democrático conforme a la voluntad expresada en las urnas.
Más allá de los pronunciamientos formales, en la Casa Rosada evitan ir más allá. No hay certezas sobre una salida acelerada del chavismo ni sobre la posibilidad de nuevas acciones militares en el corto plazo. La lectura dominante es que el foco inmediato estará puesto en el proceso judicial que enfrentará Maduro en territorio estadounidense y en el valor político y judicial de sus declaraciones. En ese marco, las advertencias de Donald Trump sobre una eventual “segunda ola” de ataques son seguidas con atención, aunque sin una evaluación pública.
Uno de los puntos que más inquieta al Gobierno argentino es la situación del gendarme Nahuel Gallo, detenido de manera ilegal por el régimen venezolano en diciembre de 2024. Quirno reconoció que un eventual cambio de régimen incrementa las posibilidades de lograr su liberación y aseguró que se están agotando todas las instancias diplomáticas disponibles. Para la administración Milei, este caso se convirtió en un termómetro concreto de la evolución del escenario venezolano.
En el plano militar y estratégico, el alineamiento con Estados Unidos marcó un quiebre respecto de posturas previas. Milei afirmó que la Argentina está dispuesta a brindar el apoyo que Washington requiera en la defensa de la libertad, aunque aclaró que no recibió pedidos específicos. Esta definición contrasta con las resistencias que meses atrás manifestaban sectores del Estado Mayor Conjunto a una eventual intervención regional. El recambio de autoridades militares a fines del año pasado consolidó la lógica presidencial.
La crisis venezolana también dejó al desnudo un nuevo mapa de alineamientos regionales. Milei apareció junto a otros líderes que respaldaron el operativo estadounidense, mientras que las condenas provinieron de gobiernos identificados con el progresismo latinoamericano y europeo. El Presidente no ahorró críticas y volvió a asociar a esos dirigentes con la defensa de dictaduras de izquierda, en un discurso que refuerza su perfil confrontativo.
Lejos de ser improvisadas, estas definiciones responden a una estrategia política más amplia. En la Casa Rosada sostienen que Milei busca liderar un bloque regional de gobiernos y dirigentes ubicados del centro hacia la derecha, en abierta oposición al “socialismo del siglo XXI”. El proyecto aún no tiene fecha de lanzamiento formal, pero ya cuenta con compromisos de más de una decena de países y prevé su primer encuentro en Buenos Aires. En ese esquema, Venezuela aparece como el catalizador de una disputa que excede largamente sus fronteras.






Milei arrancó el año con decretos clave y definiciones estructurales desde Olivos



La captura de Maduro y la grieta argentina frente a una intervención sin precedentes






El Gobierno prorroga la emergencia sanitaria y mantiene el alivio a las escuelas privadas hasta 2026

La industria de fundición, al borde del colapso entre la caída del consumo y la avalancha importadora
:quality(75):max_bytes(102400)/https://assets.iprofesional.com/assets/jpg/2025/04/595405.jpg)
ARCA habilitó la devolución del 30% por consumos en dólares y servicios digitales de 2025



La Casa Rosada fija su posición ante el desenlace venezolano

El chavismo activa la sucesión controlada y endurece el poder tras la detención de Maduro












