Raízen acelera la venta de los activos de Shell en la Argentina en medio de su crisis financiera

ECONOMÍA Agencia de Noticas del Interior
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  • Raízen avanza en la venta de la refinería de Dock Sud y más de 700 estaciones de servicio.
  • La operación rondaría los 1.000 millones de dólares.
  • La empresa perdió calificaciones crediticias y enfrenta una deuda superior a los 10.000 millones de dólares.
  • Mercuria aparece como principal candidata a quedarse con los activos.
  • Shell y Cosan evalúan alternativas para recapitalizar la compañía.
  • La venta refleja la presión financiera que atraviesa uno de los mayores productores de etanol de Brasil.

La petrolera brasileña Raízen, controlante de la marca y la red de activos de Shell en la Argentina, se encuentra a un paso de concretar una de las operaciones más relevantes del sector energético local en los últimos años. Presionada por el deterioro de su negocio azucarero y una abultada deuda que derivó en la pérdida de calificaciones crediticias clave, la compañía avanza en la venta de su refinería en Dock Sud, una extensa red de estaciones de servicio —al menos 700 puntos de expendio— y una planta de lubricantes, entre otros activos estratégicos.

El principal candidato a quedarse con esa estructura sería el grupo europeo Mercuria, con presencia en más de 50 países y vínculos en la Argentina con el empresario José Luis Manzano. En Brasil dan por casi cerrada la operación en torno a los 1.000 millones de dólares, cifra que reflejaría la magnitud del paquete en juego y la urgencia financiera de la vendedora.

La decisión de desprenderse de activos en el país se enmarca en una crisis más amplia que atraviesa Raízen. La empresa, consolidada como el mayor productor brasileño de etanol a partir de la caña de azúcar, sufrió en los últimos meses un fuerte deterioro de su situación financiera. Fitch Ratings y S&P Global recortaron su calificación crediticia hasta niveles considerados de alto riesgo, citando una creciente escasez de liquidez y un perfil de endeudamiento cada vez más exigente. Ese escenario derivó en una fuerte caída del valor de sus bonos y en una presión adicional sobre su estructura de capital.

En noviembre pasado, la compañía informó pérdidas por más de 2.300 millones de reales —cerca de 444 millones de dólares— correspondientes al segundo trimestre de la cosecha 2025-2026. A ello se suma una deuda neta que, hasta septiembre último, ascendía a 10.261 millones de dólares. El combo de resultados adversos, tasas de interés elevadas y cosechas más débiles de lo previsto encendió las alarmas en el mercado.

En ese contexto, Raízen contrató asesores financieros para evaluar alternativas que incluyan una eventual reestructuración de deuda. Sus accionistas mayoritarios —Shell Plc y el grupo Cosan— analizan distintas opciones para reforzar el capital de la compañía, incluso con la posibilidad de sumar nuevos inversores. Sin embargo, mientras esas conversaciones avanzan, la venta de activos aparece como el camino más inmediato para aliviar tensiones.

La operación en la Argentina despertó el interés de varios jugadores globales del negocio de trading y refinación. Entre los postulantes iniciales figuraron Trafigura, Glencore, Vitol y la petrolera CGC. Con el correr de las semanas, la definición habría quedado acotada a Vitol y Mercuria, con esta última tomando ventaja en la recta final.

Mercuria, fundada en Ginebra en 2004, es uno de los grandes actores del comercio mundial de energía y materias primas. Declara ingresos superiores a los 100.000 millones de dólares anuales, un patrimonio cercano a los 6.700 millones y una fuerte apuesta por la transición energética, con inversiones por alrededor de 2.000 millones de dólares en ese segmento. En la Argentina mantiene presencia en Vaca Muerta a través de Phoenix Global Resources, en asociación con Manzano y Daniel Vila.

Para el mercado local, el eventual traspaso implicaría un cambio de manos significativo en un sector clave. La refinería de Dock Sud y la red de estaciones de servicio representan una porción relevante del negocio de combustibles en el país, tanto por volumen como por posicionamiento de marca.

Más allá del desenlace, la movida expone la magnitud de la crisis que enfrenta uno de los principales conglomerados energéticos de Brasil. La venta de activos en la Argentina no sólo responde a una estrategia de reorganización regional, sino que forma parte de un intento más amplio por estabilizar balances en un escenario internacional desafiante.

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